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viernes, 20 de junio de 2014

Inconfundible [Capítulo 5]

5
L
a misma tarde que Aloin me contó la loca idea de Eline, hablé con ella por teléfono, me dijo todo un discurso del porqué deberíamos dejar de depender de nuestras familias. Honestamente yo no sabía si reír durante sus palabras o ponerme de su lado. Otra cosa, yo no quiero dejar la compañía de mi familia, esa era mi herencia, lo único que aseguro es que quiero dar lo mejor de mi misma en ésta, por eso decidí trabajar un tiempo por mi cuenta, no mucho tal vez unos 3 o 4 meses... Solo quiero estar segura de lo que puedo hacer.

Fue difícil que mis padres me dieran la aprobación. Papá quería que de inmediato trabajara con él, dijo que no me quería tener en otra empresa dónde me explotaran, que no había necesidad de que lo hicieran extraños cuando mi propia familia lo hacía mejor. Tras varios regaños de mi madre por ese comentario, ambos aceptaron.

Llevo semana y media tratando de encontrar trabajo, pero no hay nada. Todos recaen en lo mismo: "Necesitamos a alguien con experiencia, lo sentimos". ¿Cómo esperan que tengamos experiencia si no nos dan el empleo?

Pasaba la tarde en el Starbucks cerca de la universidad de Berlín, perdiendo el tiempo y esperando a Aloin. Sí, no dejamos de salir juntos desde que él llego. Una canción que nunca había escuchado, sonaba en la radio del lugar, creo que se llamaba...Tears are falling...la verdad no recuerdo bien el comentario del mesero que estaba en la mesa contigua.

-Aloin... ¿Dónde estás? -Musité viendo la hora en mi teléfono.

Un largo suspiro salió de mis labios. Se escuchó la pequeña campana de cuando alguien abre la puerta del lugar y finalmente era él quien llegaba. Me levanté feliz a abrazarlo, a lo cual fui correspondida. Nos sentamos juntos y comenzamos a platicar un rato. No tenía mucho tiempo, en 1 hora tenía otra cita de trabajo, pero con el transporte tenía media para descansar un poco.

-¿Aún nada, bonita?- Preguntó antes de dar un sorbo a su late. 
-Nada.-Suspiré desanimada- ¿Así de difícil es tratar de encontrar trabajo? 
-Lamentablemente sí.


Bufé y tome mi capuchino. Seguimos hablando de cosas sin importancia durante los siguientes 25 minutos. Él me alentaba a seguir y yo me quejaba por la poca ayuda a los jóvenes egresados de la universidad. Que recién salgamos, no quiere decir que no sepamos hacer las cosas.

Aún no había terminado mi café cuando ya tenía que irme a las oficinas. He pasado por bufetes de abogados, editoriales, empresas cualquiera y nada.

Aloin se ofreció a acompañarme, acepté y le di las llaves del coche. Salimos, subimos a mi deportivo e inició el camino a una empresa que desconocía pero que pedían secretarias y asistentes personales. No es lo que espero, pero bueno. Tardamos el tiempo justo en llegar a dicho lugar.

-¿Me esperas en recepción o en el auto? 
-Dentro, porque tu auto hace que me de frío -Rió- ¿No has pensado en cambiarlo? 
-No -Reí con él y bajé del auto- Me gusta, y me ha traído de aquí para allá siempre. 
-Está bien, está bien -Alzó ambas manos en señal de rendición y bajó- Vamos adentro.


Tomados de la mano, entramos en aquel edificio de, al menos, 10 pisos, ventanales amplios a los costados de la puerta principal giratoria. Los empleados van y vienen vestidos de traje, apurados mirando a sus relojes, otros tantos hablando por teléfono. Creo que no me gusta el ambiente de aquí, se siente algo frío. A paso calmado, llegamos con la recepcionista. Me fue entregado un gafete y me indicó que mi entrevista era en el piso 9. Asentí y le hice señas a Aloin de que no tardaba.

Me dirigí al elevador, pulse el piso seleccionado y esperé a que otros trabajadores abordaran también. Unos iban al piso 2, otros al 5 y sólo uno al 7. No preste atención a nadie simplemente me limité a esperar arribar al piso deseado.

Poco a poco, conforme subíamos, las demás personas iban bajando de uno en uno. Para el piso 8 yo era la única en el ascensor. Acomode los documentos que llevaba en mi folder, al igual que mi ropa de ese día. Suspiré y la puerta se abrió.

Un rápido vistazo al piso: Piso de loseta negro, con paredes blancas y un par de pinturas en ellas, la única puerta que hay dentro era de cristal. Sigue sin gustarme el ambiente de aquí. Mis tacones resonaban, en contraste a los suaves murmullos del lugar y el sonido de los teclados siendo asesinados por las secretarías.

-Vengo a una entrevista de trabajo- Dije a una joven de cabello rubio y traje de oficina. 
-¿Alice Himmel? 
-Sí, soy yo- Asentí. La chica ni siquiera me miró. 
-Pasa, el licenciado la está esperando. 
-Gracias.


Quise darle una sonrisa como agradecimiento pero, repito, ni siquiera me miró, era como si hablara con un robot rubio. Me dirigí a la puerta en silencio y di un par de golpes en ella para anunciarme. Casi de inmediato me abrieron. Un hombre ya mayor, tal vez unos 50 años o más, de traje negro, con lentes de fondo de botella y cabello nulo en su cabeza; fue quien me abrió la puerta.

-Pase, señorita Alice. 
-Gracias.


A él si le pude sonreír. Entré y el mayor cerró la puerta detrás de él. Tomé asiento en la silla giratoria negra, que hacía juego con su escritorio, y él frente a mí. Tras una vaga presentación, le extendí mi currículo. Miró, con una expresión de intriga y asombro, el perfil que le había entregado, mientras yo jugaba con mis manos sobre mi regazo. Supongo que llegó a la parte de la experiencia, pues una expresión sombría y sería apareció en su rostro.

-Dígame, señorita Himmel, ¿Por qué cree que está en capacidad de pedir el trabajo de asistente personal? 
-Bueno -Hice una pausa y me acomode en mi asiento- Estoy bien capacitada para agendar citas, atender llamadas, saber tomar recados y demás aspectos que se necesiten. Puedo ser de gran utilidad. Hablo inglés, español, alemán, coreano, italiano y francés, así que no me sería difícil tratar con clientes extranjeros. 
-Es lo que puedo ver-Dejó el folder en el escritorio y lo extendió de nuevo hasta mi- Mire, señorita, su perfil me sorprende y mucho, para ser recién egresada tiene un buen perfil. Sin embargo, ¿estaría dispuesta a viajar constantemente? Nuestros principales socios son extranjeros, si cuenta con el tiempo y la disposición podría considerarla como candidata inmediata.


Asentí sonriente con la cabeza. Creo que finalmente había encontrado empresa para obtener trabajo.

-Siendo así, la llamaré en unos días, si es que la persona, que necesita de asistente personal, desea contratarle. 
-¿En serio? ¡Muchas gracias!


Emocionada me levante de un salto de mi asiento. El señor solo soltó una risa suave. Estrechó mi mano y salí, más feliz, de la oficina. Las secretarías murmuraban entre ellas. Supongo que mi brinco de emoción no era algo que se viera seguido. Traté de comportarme en el pequeño tramo hasta el elevador. Una vez dentro sonreí e hice un pequeño baile de celebración, algo ridículo, pero era eso o gritar. Finalmente llegué a la planta baja. Aloin se aproximó a mí, curioso por mi expresión.

-¿Qué pasó allá arriba? 
-Le llamó la atención mi currículo, creo que más que nada por los idiomas que hablo, no sé, pero dijo que me llamaba en estos días. 
-¿En serio?- Sonrió y me dio un abrazo- ¡Felicidades bonita!


Correspondí a ese abrazo sin dudarlo. Realmente estaba feliz de aquella buena noticia recibida, pero, lamentablemente, nunca faltan los aguafiestas, lo peor del caso es que ninguno de los dos conocía a este sujeto en cuestión. Un par de aplausos sarcástico hicieron que Aloin y yo dejáramos de celebrar. -No, no era nada formal pero estaba emocionada-

-La nena está emocionada porque le prometieron una llamada- Bromeó con un chico asiático que iba a su lado- Parece que apenas se integra a la vida laboral ¿No es así? 
-Lo dice el experto que lleva años trabajando-Bufé sarcástica y me cruce de hombros. Lo examine de pies a cabeza: vestía una camisa blanca, corbata, chaleco y pantalón azul marino.- A todo esto ¿Quién eres y por qué intervienes en cosas ajenas? 
-Otro día con más calma podría presentarme- Le hizo una señal al chico que iba con él para que lo esperara un poco más- Por el momento, te puedo decir que esa es la más vieja excusa para rechazar a cualquier candidato. No te hagas torpes ilusiones. 
-Mira, intento de hombre de negro- Señalé su vestimenta, y pude notar que la perforación de su oreja era de color negro- Tú ¿Qué vas a saber? Te ves de mi edad, tal vez un año mayor, pero dudo que sepas más de esto que yo. 
-Pobre chica que desconoce el mundo- Rió y negó burlón- Tengo cosas que hacer, así que, qué más quisiera seguir dándote lecciones, pero tengo un negocio que cerrar.


Se dirigía al elevador, dejándome con la palabra en la boca. Lo maldije por lo bajo y entorne los ojos. Lo que menos quería era hacer escenas en ese lugar.

-Por cierto- Se interrumpió a medio camino y regresó hasta a mi.- Toma esto.-Me extendió una tarjeta.
-¿Para qué quiero yo eso?- Respondí fastidiada, al tiempo que le arrebataba la dichosa tarjeta. 
-Estoy buscando una asistente personal. Sólo por si te interesa- Me guiño el ojo y, con una sonrisa
triunfante, abordó el elevador con su amigo.


Vi esa sonrisa burlona por unos instantes, gasta que se cerraron las puertas del elevador


domingo, 15 de junio de 2014

Inconfundible [Capítulo 4]

4
D
esde que entré a trabajar a la constructora de mi familia, pude encontrar un poco más de paz entre mis actividades. Si bien, soy la mano derecha de mi padre y, por consecuente, uno de los que menos descansa, es más relajado que tener que aguantar no sé cuantas clases por día.

Aunque claro, eso no significa que el llevar todo en orden sólo, sea la cosa más sencilla del mundo. Platicando con mi padre, en la cena, le pedí la autorización para poder contratar a una secretaria que se encargara de mis juntas internas y externas. Él, sin dudarlo un instante, aceptó a que hiciera una selección entre las chicas que ya trabajaban en la empresa pero, sinceramente, ninguna me inspiraba confianza ni me llamaba la atención como para trabajar todo el día con ella.

Si pudiera tener un prototipo ideal de mi nueva asistente personal, tendría que ser: primeramente, una chica bien preparada, una licenciatura, maestría, doctorado, algo bueno; segunda, que no tenga ojos de color, no es que no me gusten sólo que no confío en ese tipo de personas (irónico ya que mis ojos son grises) atenta, eficaz... Bueno y lo que cualquier jefe busca entre sus empleados.

Por correo, recibí unas 15 solicitudes, pero no me gustaba el perfil de ninguna. Creo que solo 1 o 2, pero no me terminaba de convencer. Durante la tarde recibí a otras 15 chicas en la oficina, pero del mismo modo quedé en cero.

Salí de la oficina a eso de las 7 de la noche. Aborde la camioneta, junto con Yoon y mi padre.

-A la casa, Yoon- Habló serio mi padre.

Yoon simplemente asintió y emprendió el viaje de regreso. Yo, como siempre, me quedé dormido a mitad del camino. Para mi mala suerte, no pude evitar el "regaño" de mi padre por no encontrar secretaria ese día. Puede ser flexible conmigo, pero cuando de trabajo se trata... Bueno, díganos que Hitler se queda corto ante sus exigencias. Siempre quiere que todo esté al momento y lo mejor posible. Nos encontrábamos en la cena, cuando comenzó con el discurso de siempre, solo que ahora lo hizo en presente, antes lo hacía a futuro.

-Dietmar, comprendes que no puedes estar más perdiendo el tiempo ¿Verdad? Terminando tus estudios, te di la oportunidad de integrarte de inmediato a las oficinas de la constructora. Aunque claro, te hice prometer que te entregarías de lleno ¿No es así? Es por eso que no comprendo tu desperdicio de tiempo en estas dos semanas y media que llevas laborando ahí

Sus ojos, negros y severos, se posaron sobre mí en un gesto de desaprobación. Suspiré pesado, di un largo trago a mi vaso de agua y, tras dejar los cubiertos a ambos lados del plato, comencé a hablar.

-No es que pierda el tiempo, papá. De hecho ya tengo los planos para el proyecto del centro comercial, que llegó el mismo día que yo; ya comencé a cotizar loa precios de los materiales y demás. Aparte...-Su voz gruesa me interrumpió.
-¿Hiciste tú la cotización? Dietmar, para eso tienes al contador de la empresa.
-Lo siento, no me da confianza que sus ojos sean azules- Me disculpe y continué- En cuanto a la misión fallida de hoy, prometo quedarme con alguna de las candidatas mañana.
-¡ESE PROBLEMA TUYO CON LOS OJOS! -Exclamó desesperado- No te va a llevar a nada bueno. Es momento que dejes eso en el pasado.
-No puedo.-Suspiré- Desde mi secuestro a los 15 el trauma con los ojos de color incremento. No me gustan, me generan desconfianza.
-En consecuencia a eso- Dejó el plato de lado, aventó la servilleta a la mesa y se levantó- Tu secretaria deberá tener ojos de color claro sin excusa ni pretexto.
-¡Papá! -Exclamé antes de que partiera a su cuarto- Ninguna chica de hoy tenía ojos claros, no puedo ir por ahí ignorando algún buen perfil solo por el color de los ojos.
-Eso es lo que has estado haciendo por años.

Fue lo único que salió de sus labios, antes de irse a su habitación. Suspiré y me hundí en mi silla. Tal vez tenía razón, llevaba años huyendo de las personas que tenían ojos de color, pero es que lo último que recuerdo, antes de que me subieran abruptamente a aquella camioneta negra, eran un par de ojos de color verde, aunque a veces aparecen azules en mis recuerdos. De igual modo, aventé la servilleta a la mesa. En ese momento, Lizzete salió de la cocina.

-Niño Dietmar, ¿Está bien?
-Algo así -En un gesto de frustración, pase ambas manos por mi rostro y mi cabello.- Simplemente no puedo desligarse de eso, Lizzete.
-Ay niño Dietmar -Posó su mano en mi hombro- Debe de mantenerse tranquilo. Sé que no es fácil olvidar eso -Noté algo de tristeza en su voz.- Pero debe de entender a su padre, quiere que sea un hombre de bien, aparte que el trabajo es lo único que lo mantiene ocupado desde que su madre murió.
-Eso lo sé, pero no sólo tenía esposa, también tiene un hijo que no puede confiar en personas de ojos claros.
-Tranquilo, tranquilo -Acarició mi espalda- ¿Qué te parece si hacemos sándwich de galleta y bombón en la cocina?

Sonreí y asentí feliz. Ese era uno de mis postres preferidos desde siempre, y usualmente los como solo si estoy alterado. Recuerdo que en mis noches más largas de estudio, a eso de las dos de la mañana, Lizzete subía por mi y tras insistir varias veces, bajábamos en silencio a preparar el aperitivo de los dos. Ella llena el espacio que mi madre dejó al morir.

Pasé un buen rato en la cocina, hasta que el cansancio me ganaba. Me despedí de Lizzete, subí a mi cuarto y me cambie para dormir. Una vez arropado mandé un mensaje de texto a los gemelos. Puse como siempre la alarma y me quede dormido sin saber si me contestaron o no.


sábado, 14 de junio de 2014

Inconfundible [Capítulo 3]

3
H
abía pasado una semana desde que dejé Holanda. Sinceramente extraño todo de allá. Tal vez no viví toda mi vida en esa ciudad, pero tenía muchos buenos recuerdos y a mis dos mejores amigos en ese lugar. Bueno, a mi mejor amiga y a mi novio. Fue extraño pero, en mi último día, Aloin me pidió que fuera su novia. No entiendo el porqué esperó a que me fuera para decírmelo, pero realmente fue muy adorable.

Recordaba sus palabras al pie de la letra. Creo que debería de ponerlo en papel para seguir siempre con ese recuerdo, no sea que me vaya a pasar algo de nuevo y me olvide hasta de la persona que más quiero en este mundo. Me dirigí al escritorio, tomé mi libreta y bolígrafo. Regresé a la cama y comencé a escribir.

"Mi querida Alice:
Sé que, desde que nos conocimos, hemos sido muy buenos amigos. A lado de Eline, pude ver tus miedos ante el bloqueo de tu pasado, tus lágrimas de impotencia al no saber nada de antes, tus sonrisas nostálgicas cada que nosotros hablamos de algunas experiencias de esos años. Alice he visto una y mil facetas tuyas. Sé que no toleras bien el café descafeinado, que odias tomar las pastillas para la cabeza pero que a su vez odias más no poder saber nada, sé que quieres recuperar a tus abuelos, que amas salir en los días lluviosos, siempre usas color gris en tus dibujos y que lo que menos toleras es tener que leer por obligación. 

Pero hay algo que tú no sabes.

Alice, por alguna razón, desde que conocí tus risas sinceras, tus miradas tímidas cada que te dicen que tus ojos parecen de otro mundo. Esos ojos tan grandes y expresivos que me regalan las miradas más sinceras que puede existir en este mundo. Tú podrás decir que no, pero yo con mirarte a los ojos puedo saber que estás mal; por esas y más razones fue que me enamoré de ti.

Tal vez nunca lo había dicho en la escuela, pero es que no hubiera podido soportar que te alejaras después de saber la verdad, es por eso que esperé a que saliéramos de la universidad para decirlo. Aunque no esperaba que te irías una vez que terminaras los estudios.

Aunque 658 kilómetros nos separen. ¿Quieres ser mi novia?"

-Listo -Sonreí una vez que terminé de escribir la nota.
-¿Señorita Alice?- Una voz dulce se escuchó del otro lado de la puerta, y un par de golpecitos en la misma- ¿Puedo pasar?
-Claro Elrike.
-Gracias- Finalmente la puerta se abrió. Una chica de no más de 25 años entró por ella.
- Señorita la están buscando.
-¿Quién? -Pregunté confundida. Que yo recuerde... Olviden, no recuerdo nada de Alemania.- ¿Segura que es a mí?
-Eso dijo el chico. Se llama Aloin quien la busca.
-¿QUÉ?- Solté un grito de emoción y la abrace por el cuello- ¿Segura que es él?
-Pues eso dijo el joven. ¿Le digo que no está?
-¡NO!- Grite de inmediato- Oh, lo siento por eso. -Me disculpe tras ver que se asustó un poco con el grito- Yo me encargo, gracias.

Sonriente salí corriendo de mi cuarto hasta las escaleras en espiral que me quedaban más cerca. De la emoción olvide decirle a Elrike que no me llamara tan formalmente, no me gusta y menos porque tenemos casi la misma edad. Bajé las escaleras corriendo y lo vi a él sentado en el sofá blanco de la estancia. Solté un suspiro y traté de calmar mi respiración.

-Qué curioso- Hable, tomándolo por sorpresa. Se sobresalto ligero y volteo a verme- Recién pensaba en ti.
-¿A sí? Ah, yo pensaba que era Eline la razón de mis estornudos porque comenzaba a extrañarme.
-¡Eres un tonto!-Reí y me lancé a abrazarlo. A pesar de tener solo una semana lejos, extrañaba esos comentarios suyos.- Ya que la mencionas ¿Cómo está? -Lo cuestioné sin separarme.
-Te extraña, pero dice que se tiene que acostumbrar. Por cierto, ya entró a trabajar por el momento en una escuela.
-¿Y eso?
-Te lo contaré después, ahora sólo dime cómo has estado tú. -Se separó y posó sus manos sobre mis hombros.
-Acostumbrándome a estar tan lejos, dicen mis papás que vuelven en esta semana para que no esté tan sola.
-¿Te sientes a gusto?
-Supongo. No sé, al no recordar nada sólo siento que me mude y ya. No miedos, no angustias, no nada.
-Menos mal.

Me regaló una sonrisa tierna. Tras unos momentos en silencio, y antes de que pudiera romperlo, me robó un beso rápido y tierno. Sonrojada lo tome por los hombros y aprisioné sus labios en un beso un poco más duradero pero igual de tierno. Aún se me hace raro besar a mi mejor amigo, pero me iré acostumbrando a hacerlo más seguido, aparte besa muy bien.

-A todo esto -Interrumpí el beso- ¿Qué haces aquí?
-Vine de visita un par de semanas. Estaré parte del mes de noviembre aquí.
-¿Y eso?- Lo interrumpí antes de que hablara- Antes ¿Te quedas a comer? Elrike está por servir la comida.
-Claro

Sonreí tierno. Le pedí que me esperara ahí y fui en busca de la chica que ayuda en mi casa. Estaba en el cuarto de lavado, peleándose un poco con la separación de la ropa.

-Prometo ayudarte -Le toqué el hombro y dejó caer las prendas de sus manos por el susto- Pero ahora ¿Me puedes preparar algo para comer?
-Señorita, no me asuste de esa manera -Dijo con ambas manos en su pecho, a la altura del corazón.- Claro, ya subo no se preocupe.
-Gracias -Reí suave- Por cierto deja de tratarme tan formal. Me siento una señora. Sólo soy Alice ¿Sí?

Antes de que me respondiera, salí del cuarto y regrese rápidamente a la estancia. Aloin estaba de curioso entre las fotos de la mesa. Supongo que me escuchó aproximarme, ya que se volteó antes de que llegara.

-Vamos al comedor.

Asintió con la cabeza. Lo tomé de la mano y lo lleve hasta allí. Tomamos asiento y retomamos la plática interrumpida. Poco después llegó Elrike y comenzó a preparar algo rápido para que comiéramos.

-Bueno, olvidemos la razón total del porqué estás aquí, me haces feliz con eso así que lo demás no importa. Cuéntame el porqué Eline entró a trabajar en una escuela. ¿No sé iría al despacho de sus tíos?
-Se supone, pero dijo que quería primero probar que había aprendido algo. Dijo que su ego la movía en ese momento.
-¿Y tú? ¿No ibas a trabajar en las oficinas de Sony con tu papá?
-Supongo que quiero hacer lo mismo que Eline. Aún no estoy seguro, pero mi papá me dio un poco de tiempo para que lo pasara con mis amigos.
-Oh...-Me quedé pensando un momento
-¿Y tú? ¿Cuándo comienzas en las oficinas de la constructora? ¿Quedarás como Vicepresidenta, o iras directo a la presidencia?
-La presidencia será sólo si mi padre muere. Estaré en la vicepresidencia, pero eso que hizo Eline me llama la atención.
-¿Planeas trabajar externa antes de tomar tu puesto?
-Es que quiero hacer lo mejor posible para la empresa de la familia, por eso considerare la idea.
 -Definitivamente no entiendo a las mujeres.- Se hundió en la silla.
-Qué curioso, durante toda la universidad parecía que sí.


Reí burlona. La comida nos fue entregada y Elrike volvió a su tarea principal. Aloin y yo pasamos el resto de la tarde juntos, hasta que se fue al hotel en el que se hospedaba. La idea de Eline seguía en mi cabeza, no estaría mucho tiempo en otro lado, sólo el necesario para poder estar segura de mis capacidades. 

Antes de irme a dormir tomé mi decisión: Trabajaría externamente un tiempo. El problema es saber si mi papá y mi mamá me dejarían. Tendré que proponérselo en cuanto lleguen a Alemania.



domingo, 8 de junio de 2014

Inconfundible [Capítulo 2]

2
~Alemania 2025~

U
n ruido infernal se apoderó de mi habitación. ¡Maldita sea! ¿Dónde había dejado mi teléfono la noche anterior? Entre sueños, y disgustado, busque a tientas mi celular. Se supone que lo había dejado en la cómoda a un lado de la cama, pero no. Con desgano, me levanto, arrastro los pies hasta el escritorio y encuentro el dichoso aparato que me despierta cada día a las 5:30 am. Doy un último bostezo y apago la alarma.

-¡Quiero dormir! -Me queje dentro del silencio de mi alcoba.

De nuevo, arrastre mis pies por la alfombra negra del piso hasta llegar al closet. Tomé la ropa que usaría ese día y me metí al baño. Las cálidas gotas de agua fueron cayendo lentamente por todo mi cuerpo, provocando una sensación relajante. Necesitaba dejar de mal pasarme de esa manera, pero ya sólo necesitaba aguantar una semana más y sería libre de la tediosa escuela. Finalmente estaría en el corporativo de mis padres y podría tener una vida un poco más ligera. Esa última frase me la repetía cada día, desde un mes atrás.

Mi momento de relajación no duró más de 30 minutos. Salí y me enfundé en un traje color negro, camisa blanca y corbata roja. No era mi combinación preferida, pero mis otras corbatas estaban sucias. Me miré al espejo, peine mi cabello y baje las escaleras para desayunar.

-Buenos días Lizzete -Musité al entrar a la cocina y ver a la mujer que ayudaba en la casa tan sonriente como siempre- ¿Qué tal dormiste?
-Muy bien Joven Dietmar, ¿Usted?
-Ya te he dicho que dejes tanta formalidad -Reí leve- solo dime Dietmar. Llevamos mucho tiempo juntos, aparte no soy tan apretado como mi papá.

Escuche una risa de su parte y yo sonreí divertido. La verdad es que era dedicado a la escuela, pero aún sabía cómo llevar mi juventud.

Lizzete me sirvió el desayuno: Huevos revueltos, licuado de fresas, capuchino y pan tostado. A veces parece que esto es sacado de una mala serie de televisión, pero me gustan sus desayunos. Me tomo mi tiempo necesario para disfrutar mis alimentos, y bromear un par de veces con Lizzete. Ella lleva casi toda la vida en mi familia, es una mujer de no más de 50 años, dulce y cuidadosa conmigo. Es como una segunda madre para mí. Sus ojos achocolatados, relucen de sus facciones finas y delgadas. Su cabello es rizado y con varias canas en él. Suele ser a la primera que le pido un consejo, no por no contar con el apoyo de mi padre, sino que casi siempre está ella en casa. Finalmente termino de desayunar, me despido de Lizzete y me encamino al auto, donde Yoon, un empleado coreano que recién contratamos, me espera en la camioneta.

-¿Listo para la escuela? -Preguntó al verme encaminar hacia él.
-Ya ni me digas, me quiero olvidar de esa escuela por un instante. Me urge terminar la carrera de Arquitectura.
 -Tranquilo Dietmar, solo te queda una semana.
-Lo sé, es lo único que me reconforta.

Me abrió la puerta de la camioneta y aborde a ella. Hice una pausa para rectificar que todos mis planos estuvieran en mi portafolio, y le di la orden para que arrancara. Bajé ligeramente la ventanilla y me perdí en el camino, viendo caras que, probablemente, en la vida vuelva a ver.

-¿Sucede algo? -Escuche su voz pausada.
-No lo sé Yoon. Me siento extraño cada vez que llega el verano.
-¿Y sabes la razón? 
-Sinceramente no. O bueno, tal vez sea porque mi mamá murió en estas fechas.
-¿Seguro que es solo eso? 
-Pues no del todo, pero es la única explicación lógica que puedo encontrar.

Yoon me miró por el espejo retrovisor un momento, negó con la cabeza y siguió con la vista en el camino. Cerré los ojos por un instante, aunque me quede dormido sin darme cuenta. Creo que eso de ser uno de los mejores estudiantes de Alemania es un gran problema.

Me hundí en un sueño profundo. No recuerdo si soñé algo en particular. Sólo me vi a mí en una cafetería, viendo a las personas pasar por la ventana, pero son simples imágenes que, creo yo, he de colectar de las salidas que tengo con mis amigos. Apenas, la semana pasada, salí con Briman y Robert, los gemelos, a una cafetería así que tal vez sea eso.

No estoy consciente de cuánto tiempo dormí, solo supe que, al llegar, Yoon me despertó. Agradecí su eficacia y baje de la camioneta. Le pedí que me recogiera a las 3 de la tarde, aceptó y regresó a su trabajo. Tomé mi portafolio y me encamine por los pasillos de la universidad. Las chicas me sonreían, algunos hombres me lanzaban miradas fulminantes. Tampoco ser hijo de una de las empresas más importantes de Alemania me ayuda mucho.

Ignoro a la mayoría y sólo saludo a un par de personas que conozco. Arribo al salón y los gemelos me reciben tan afectuosos cómo siempre.

-¿Qué hay Bro? -Exclama alegre Briman, al tiempo que me daba un fuerte golpe en la espalda.
-Sí hombre. ¿Qué hay? Pareces zombie -Rió Robert, mientras imitaba a su hermano.
-Estoy cansado -Bostece y frote los ojos- ¿Traen el proyecto final?
-Lo olvidamos -Respondieron al mismo tiempo.
-Dejarán de ser ustedes. -Reí y me fui a mi lugar.

Ambos no eran las personas más atentas al mundo que digamos. Los vi entrar en pánico por no llevar el trabajo. Simplemente reí cuando salieron corriendo del salón. Supongo que van a buscar sus cosas o llamar a casa para que les lleven algo de material.

Esos dos han sido mis mejores amigos desde el jardín de niños. Briman es el mayor por 0.5 segundos y no para de recalcarlo a su hermano. Ambos son de piel blanca, ojo café y cabello negro. Robert suele tenerlo corto, mientras que Briman, mata a cualquiera que quiera cortar su cabellera.

-¿Alguien sabe dónde están los gemelos? -Preguntó la directora al entrar. Claro, ambos eran conocidos por sus múltiples travesuras a las autoridades.
-Llegarán un poco tarde -Intervine antes que los demás -Tienen que ayudar con su tío, o algún pariente que llegó en la madrugada.

La directora suspiro pesado pero asintió. Esos dos tenían suerte de juntarse con el que nunca desconfían los maestros. Un par de chicos me miraron molestos, pero esperaron a que saliera la directora para encararme.

-¿Por qué te la pasas encubriéndolos?-Preguntó Alexander- Sólo te meten en problemas.
-Ese es asunto mío, no de ustedes.-Respondí serio.
-Me interesa saber.
-Pues espera tu turno a que quiera explicarte. Pero, busca una silla te podrías cansar.


Tomé mi portafolio, le di un empujón y salí del salón. La verdad es que me daba igual lo que pensaran o quieran hacerme. Varios de mis compañeros lo detuvieron y yo pude salir tranquilo de ahí. Tal vez ayudaría a los gemelos con su tarea, no lo sé, el punto era salir del salón antes de meterme en problemas.


jueves, 5 de junio de 2014

Inconfundible [Capítulo 1]

1
~Holanda 2025~

L
as 7 de la mañana. ¡Demonios! Mi alarma no había sonado, para variar. Y es que, solo a mí se me ocurre seguir usando el despertador que me regaló mi abuelo antes de fallecer. Hace 4 años, pero había estado con él desde mucho antes. Es una reliquia, lo sé, pero tiene mucho valor para mí.

Apresurada, y aterrada, por la hora en el reloj, me levante de un salto de la cama. Salí corriendo hasta la puerta del baño, cuando la voz de mi madre, proveniente de su cuarto, me detuvo:

 -Alice ¿Vas tarde otra vez?
-Algo hay de eso -Sonreí culposa- Considerare tu idea de comprar un nuevo reloj despertador... Tal vez usar el teléfono para eso.

Negó con la cabeza divertida y yo me limité a sacarle la lengua divertida. Como si aún tuviera cinco años.

Mi ducha no duró más de 5 minutos. Salí apresurada del cuarto de baño, para adentrarme a mi cuarto de nuevo y ponerme lo primero que encontré que lucía "decente": Pantalón y balerinas negras, una blusa roja con pulseras del mismo color de mi ropa. Tomé mi bolso y baje las escaleras corriendo, saltándome algunos escalones. Un último brinco y finalmente estuve en la planta baja. Sin molestarme en saber quién estaba abajo y quién no, me apresuré a la puerta principal, cruce el umbral y corrí hasta mi deportivo. Arroje la bolsa al asiento del acompañante, de un salto entre a él, para finalmente encender el motor.

– ¡ALICE!- Escuche la voz severa de mi padre. Un hombre ya mayor y algo regordete. Sus ojos verdes se posaron sobre mis manos, que estaban al volante-¿VAS TARDE DE NUEVO? -Preguntó molesto, al tiempo que movía la cuchara en su taza de café- ¡NI SIQUIERA HAS DESAYUNADO, NO TE PUEDES IR  ASÍ!
-¡Tranquilo papá!- Le conteste y giré la llave del auto- Prometo comprar algo en el camino.-Puse la reversa- Por cierto, dile a mi mamá, que probablemente tomaré su consejo de cambiar el reloj. Comienza a darme muchos problemas.

Reí y, sin esperar una respuesta por parte suya, salí del aparcamiento de mi casa. Rápidamente cambie el rumbo y emprendí una carrera a la escuela. Quiero suponer la expresión que puso mi papá con lo que le dije: Entorno los ojos, negó severo con la cabeza y regreso a casa para terminar su café, antes de partir a su oficina. (Es lo único que hace cuando me quiere reprender, recientemente.)

Mi familia lo es todo para mí. He vivido con mi madre, mi padre, mis abuelos y un par de sirvientes desde mi infancia. Todo lo que puedo recordar ha sido bueno a su lado. Mi madre, una señora de 42 años, nacida en Estados Unidos; a pesar de su edad, no se nota en sus facciones, es una amante de las compras y la cocina. Su cabello suele variar, a veces es negro, otras rojizo y muy escasas veces castaño, esta vez lo tiene castaño; De ojos verdes y tez blanca. Mi padre, el ser más estricto que pueda alguien conocer, aparenta unos 30 pero tiene 45, unas cuantas canas relucen en lo negro de su cabello y barba. Sus ojos son grandes, a comparación se los de mi madre, y azules. Siempre he querido tener los ojos como mi padre, pero saque los de mi mamá. Mi padre es alemán, al igual que yo. Mis abuelos... Mis segundos padres, Albert y Sonia. Ambos ya murieron, solo recuerdo algunos cumpleaños que me celebraron cuando mis padres no estuvieron conmigo debido a los negocios. El último que murió, hace 4 años.

Ahora que lo pienso, mencione algo de "lo que puedo recordar" ¿Verdad? Bien, lo que pasa es que a los 17 tuve un accidente de auto algo fuerte. Dicen mis papás que el chófer de ese entonces no se dio cuenta que la luz estaba en alto y cruzó sin más. Al parecer, por el impacto, tengo amnesia. Pero, los doctores siempre mencionan que es casi imposible que solo no pueda recordar el lapso de 13 a 17 años. Aunque, los psicólogos apuntan a que debido a los eventos de esa edad (los cuales también mencionan mucho mis padres) yo misma pude haber bloqueado los recuerdos a tal grado que ni con hipnosis han podido llegar a ellos. Mi mamá asegura que no hay nada que valga la pena recordar de ese entonces, y si eso es verdad ¿Para qué intentar recordar? Cada que me crece la curiosidad, trato de convencerme a mi misma: "Si lo olvide ha de ser por algo" Aunque créanme, a veces me mata la incertidumbre de no saber que hay ahí. Y más cuando veo la nota del reloj que me dio mi abuelo:

"Encontrarás la verdad, el día que el brillo de dos luceros grisáceos llene tu vida. Sólo en ese momento tu mente se decidirá a abrirse con la ayuda de tu corazón."

Negué frenéticamente con la cabeza al aparcar en el estacionamiento de la universidad. Lo malo de intentar recordar yo sola es que me da un terrible dolor de cabeza que es peor que la migraña. Abrí la guantera y tome el frasco de patillas, que papá me había dado para cada que anduviera de curiosa en mis pensamientos y me dolerá la cabeza, saque 2 y las tomé con un trago de agua. Bajé del auto y emprendí una carrera más: al salón. Un poco mejor, por el efecto de las patillas, comencé a correr con todo lo que mis piernas me permitían. No es como si fuera a llegar tarde a una clase importante, pero es la última semana de clases, y sinceramente no quiero partir de aquí con el remordimiento de haber desperdiciado los últimos momentos con mis amigos de aquí. Finalmente llegué al salón. Tal vez choque con dos o tres personas, hice que Taylor tirara sus libros y que la maestra Misty casi derramara su café, pero llegué en una pieza.

-¡WOAH! -Exclamó Aloin, una vez que entré al aula- Aparte de bonita ¿Saliste corredora?
-Mejor cállate Aloin -Lo reprimió Eline- Tú siempre le dices eso cuando llega tarde.
-No es mi culpa que eso me haga pensar cuando la veo llegar de esa manera -Se cruzó de brazos y se levantó de su asiento- Aparte, no estés de celosa sabes que a ti también te puedo decir cosas bonitas. Pero "shhh" -Posó su dedo índice sobre sus labios- cuando Alice no esté aquí.
-¡AH! -Le dio un golpe en la cabeza. Yo me limitaba a reír y ver la escena- ¿Quién te dijo que yo necesito algo de cosas bonitas de tu parte? Igualado, no me estés molestando o ya verás.
-Anda Eline- No paraba de insistir- yo sé que quieres.
-No quiero nada que venga de ti. -Respondió seca y se dirigió a mí- Y tú, deja de darle vueltas y dale el sí, que si no te juro que mis nervios van a explotar de tener que aguantarlo.
-¡Oye! -Me queje, pero seguí riendo- No le daré el sí solo por tus nervios.
-Que desconsiderada eres. -Se quejó- Bueno ya ¿por qué llegaste tarde?
 -Mi reloj no funcionó por la mañana.
-Cómo siempre -soltaron ambos al mismo tiempo.
-En lugar de que me regalen un nuevo reloj, ustedes me regañan. -Despeiné a Aloin y a Eline le di un golpe en el brazo- Los desconsiderados son ustedes.


Estuvieron a punto de lanzarse sobre mí, pero la maestra Rosemarie me salvó de ser asesinada por mis 2 amigos. Reí victoriosa en sus caras, y tras escuchar un "Ya verás a la salida" me fui a mi asiento. No había duda, extrañaría a esos dos locos en mi regreso a Alemania.




domingo, 1 de junio de 2014

Inconfundible [Prólogo]

PRÓLOGO:

~Alemania 2020~

 Una mañana fría, una mañana de invierno fue el día en que comenzó todo. Los copos de nieve caían lentamente a través de la ventana. No era muy tarde, cuando la joven ya estaba incorporada en la cama, con la computadora sobre las piernas.

 Aún adormilada, pues no hacía mucho que se había despertado, acomodó su suéter. Era uno de esos días en los que no le daban ganas de levantarse de la cama. Pero aún así, lo haría.

A las 8 de la mañana, acababa de cambiar la hora en el reloj de su mesa de noche, cuando un mensaje le hizo cambiar su semblante:

"Buenos Días:
Espero hayas dormido bien.
Te veo en el Starbucks que está rumbo al colegio, a las 10.
No tardes.
Hasta entonces"

El reloj marco las 9, cuando ella se disponía a levantarse. Dejó la computadora en su escritorio y se metió al baño para alistarse. Solo contaba con 40 minutos y quería verse especial. Nunca le había gustado levantarse en los días fríos, sin embargo lo haría por él.

A las 9:35 estaba lista. Un maquillaje sencillo, su cabello castaño en ondas, que caían suavemente sobre sus hombros. En cuanto a la ropa, llevaba un conjunto de pantalón, blusa y saco en color hueso, que contrastaba de la chamarra, guantes y bufanda de color negro. Algo ejecutivo, tal vez, pero después de esa cita clandestina, iría a la oficina con su padre.

Con la excusa de que se vería con una amiga para desayunar, salió de su casa a las 9:45. Con un andar tranquilo y despreocupado, recorría las calles de Berlín, hasta que llegó al lugar indicado con 5 minutos de anticipación.

Se adentró en el establecimiento, sintiendo el calor del lugar. Sonrió a los encargados que se topo hasta que llegó al fondo. Eligió un sillón con vista a la ventana y aguardo.

Al compás de una canción de Wax, se perdió en sus propios pensamientos. Cerró los ojos y se dejó llevar por la romántica, pero melancólica, letra de "Tears Are Falling". Tan hundida estaba que no se percató de que, a la mitad de la canción, alguien tomaba asiento frente a ella.

Salió de su mente, al sentir unas cálidas manos que envolvían tiernamente las suyas. Pronto, la delicadeza de sus caricias la hizo abrir lentamente los ojos. Al tenerlos abiertos de par en par, se topo con una mirada grisácea frente a ella. Su rostro iba cubierto por una bufanda roja, pero aún así le era imposible el olvidarle. Sonrió.

Él, él era su razón de ser. Se había enamorado de él, desde que le conoció 2 años atrás. Su acogedora sonrisa, sus mejillas rojas con el frío, sus ojos grisáceos que cada que la miraban la ponían nerviosa por la profundidad de su mirada; esa forma de ser tan suya, tan amigable, cordial y caballeroso. Para la joven, era su caballero de brillante armadura. Aquel con el que soñaba desde pequeña.

-Me alegra poder verte -Sonrió, una vez que se deshizo de su bufanda. Dejó ver una dentadura blanca- No sabes lo mucho que te he extrañado.
-Y yo a ti -Sincero la chica- Ya quiero decirle a nuestros padres. No quiero estar más oculta.
-Tranquila -Acarició su mejilla, haciéndola sonreír y entre cerrar los ojos- Muy pronto lo haremos. Pero en lo que encontramos el momento exacto, quiero pedirte algo.

El joven de cabellera negra, se puso de pie frente a la chica, quien se limitaba a verle confundida e intrigada. A pesar de la edad de ambos, él estaba seguro de la decisión tomada. Arrodillado frente a su novia, sacó del bolso de su pantalón una pequeña caja cubierta de terciopelo rojo.

-¿Te...casarías conmigo? -Preguntó tímidamente.

Ella contemplaba anonadada el anillo de compromiso frente a ella. Sus ojos se llenaron de lágrimas y asintió con un ligero movimiento de cabeza. Él se puso de pie para abrazarla y darle un dulce e inocente beso en sus labios.



¡Buenas tardes! Bien, como ya lo había anunciado, hoy doy comienzo con mi nuevo proyecto. (Sí, ya tengo escritos 6 capítulos) lo subiré cada tercer día (espero yo).

Ojalá les guste. Como ya es costumbre, es una historia romántica.

Sus comentarios me mueven, así que no duden en dejar unos cuantos.

Atte: Una Galleta Escritora. 

miércoles, 28 de mayo de 2014

Inconfundible [Sinopsis]

¿Qué pasaría si te hubieras olvidado de los años más maravillosos de tu vida, del amor de tu vida, de tus amigos, de tu vida?
¿Podrías ser feliz a pesar de ello? Resignarte a no recordar nada de ello, y vivir con una laguna mental permanente.
Alice Himmel, una chica apegada a su familia, entregada y devota de las ordenes de sus padres. Dijo que, si su madre afirma que no hay nada que recordar de aquellos años perdidos, no tiene intención de recordar alguna cosa. Centrada en su vida, en su presente y en su perfecto novio que tiene.
Dietmar Abendroth, un joven un tanto serio, pero muy relajado y divertido con sus amigos. Tras aquel recuerdo del secuestro, de su adolescencia, prefirió borrar cualquier pensamiento de aquella noche. Odia a las personas con ojos de color (más bien es desconfianza). Su padre es frío con él, y su vida no ha sido sencilla desde que su madre murió, pero ha sabido sobrellevar todo.

Ambos son los herederos de los imperios de arquitectura más grandes de Alemania.




lunes, 7 de abril de 2014

Mi Dilema

-¡DIOS SANTO! –Gritaba mientras iba de un lado a otro en mi cuarto -¡EXPLÍCAME CÓMO ES QUE ÉL SE HA VUELTO TAN ASÍ PARA MÍ!

Y era verdad, no comprendía como un chico tan común y corriente (Aunque muy parecido a mí, al mismo tiempo) se había vuelto casi imprescindible para mí. Solté un suspiro abatida. Odiaba que las personas me causaran ese tipo de reacciones, era por eso que yo me mantenía alejada de cualquier tipo de relación social. No deseaba pasar por un círculo de «Me hablas, no me hablas», a menos que fuera altamente necesario (Con alguno de mis amores platónicos, por ejemplo). ¿Esta relación con él era necesaria? Yo creo que no. Otro suspiro salió de mi boca, pero se vio interrumpido al momento en que mi cuerpo aterrizo en la cama. Me giré hacia arriba, perdí mi mirada en el techo y traté de recordar el momento en que todo mi malestar comenzó.

Si las ideas eran correctas, todo había empezado en aquel convivio escolar. ¡Pero claro! Joder, eso me pasa por defender los nombres de mis compañeros, aunque ni debí hacerlo, no me llevo del todo bien con quién defendí; De ahí, vinieron sus esporádicos saludos y abrazos en la cafetería, dónde siempre quise salir corriendo ya que odio a más no poder que la gente que apenas y conozco me toque. Odio el contacto físico, pero a él parecía no importarle en lo más mínimo.

-Después –Musité en voz baja y continué –Vino aquel problema que me hundió la moral hasta el fondo de la converse…

Cerré los ojos por un instante, y mi mente reconstruyó la escena: Yo con el uniforme de diario, con un peluche que me impedía la vista, y él parado frente a mí, sonriente como siempre. El hecho de que pudiera controlar mis lágrimas, aun es desconocido. Abrí los ojos de golpe y negué frenéticamente, al tiempo que golpeaba el colchón con ambos puños.

-¡Estás loca! –Me regañé a mi misma –Ambas sabemos que esa risa no fue más que un simple producto de un momento de debilidad. Eso es todo, déjate de tonterías.

Me levanté de un salto y me dirigí a mi escritorio. Necesitaba entretenerme en algo más que no fuera mi recuerdo de él, y me refugié en la tarea.
Las horas, los minutos, y los segundos, pasaron. El reloj marcó las 10 de la noche. Salí de mi cuarto a buscar algo para cenar. No encontré nada así que me metí a bañar, y a las 11 estaba lista para dormir.

Esa noche fue algo extraña. Bueno, nunca he dicho que lo que respecte a mí sea como que lo más normal de este mundo. Pero un sueño que tuve me dejó helada:



» Estaba en mi clase de teatro, en la universidad. En nuestras manos estaba planear una obra excelente para el festival de halloween, y otra para día de muertos. A mí me había tocado dos cosas: Actuar y hacer el guión en ambos eventos.

El maestro nos regañaba una y otra vez por la falta de realismo en nuestra actuación grupal. Al parecer, me había pasado un poco con el drama solicitado en el guión, pero aun estaba a tiempo de cambiarlo solo que el maestro no quería que lo cambiara.

El ensayo pasó tranquilo, y todos dimos nuestro mejor esfuerzo en cuanto al drama solicitado.

Yo regresé a mi casa, pero al abrir la puerta entré, de nuevo, al salón de teatro.

-No vas a escapar de mí –Musitó Alejandro – ¡Te llevaré al infierno!

Ni de reaccionar me dio tiempo. En menos de 3 segundos, Alejandro estaba enterrando un cuter en mi pecho, a un lado del corazón. Como pude me lo quité y la herida comenzó a sangrar ante la mirada atónita del maestro. Los aplausos estallaron entre mis compañeros. Al parece nadie se daba cuenta de la gravedad del asunto.

Logré salir con una gran pérdida de sangre del lugar. A paso torpe y lento me aproximaba a un centro de atención médica. Fue ahí cuando lo vi, caminando del otro lado de la acera. El corazón me dio un giro, y no precisamente porque me estaba desangrando. Mi mente entró en un dilema: Correr al hospital, o ir detrás de él. Es decir, no lo había visto desde que salí de la preparatoria. Pareciera que mi cordura se largó, pero fui detrás de él.


Lo seguí por un largo rato, hasta que llegamos a ¿Una exposición de anime? Pero…esas son en enero, febrero, abril, y diciembre, y estamos en noviembre. Bueno, el punto es que estaba detrás de él, a muy pocos centímetros lo alcancé, tomándolo por el suéter escolar. Se volteó y me miro unos instantes. Estaba volviéndome loca con esa mirada tan fría e inexpresiva, eso era peor que recordar que estaba perdiendo sangre a cada minuto. Sin decir nada se volteó, y trató de seguir con su camino, pero lo jalé de nuevo hacia a mí para encararnos nuevamente.

-No –Fue lo único que salió de sus labios
-No ¿Qué? –Pregunté cansada
-Simplemente no
-Explícate
-No

Se soltó de mi agarre y comenzó a caminar, alejándose más y más de mí. Yo me desmayé porque, al parecer, tanta sangre perdida no era nada buena para mí.

Desperté algo agitada, y comencé a buscarme cicatrices en el cuerpo. Nada.

-Todo fue un sueño –Suspiré y me tiré, de nuevo, en la cama- Hasta en mis sueños soy igual de dramática. Reí levemente y dormí de nuevo



La mañana llegó, y con ella mis dudas existenciales se habían ido. ¡Qué más daba si tenía ganas o no de hablarme! Yo tenía que preocuparme por mis exámenes, proyectos y demás cosas.

Tras 4 clases, salí al receso con mis 2 amigos. Estábamos en la cafetería cuando unos brazos se aferraron a mi cintura, y una barbilla se acomodó en mi hombro. Un escalofrío bajó por mi columna. Giré la cabeza y me topé con unos ojos marrón y un cabello despeinado. Era él.

-¡Hola! –Besó mi mejilla
-Hola –Musité con algo de nerviosismo en mi voz -¿Cómo estás?
-Bien –Se incorporó y yo alcé la mirada –Necesito platicar contigo.
-Claro ¿Nos vemos a la salida?
-No, ahora.

Me tomó de la mano y me sacó de la cafetería. Miré a mis amigos, quienes estaban fascinados con la escena. Dios, dame paciencia porque si me das fuerza lo juro que los mando al hospital.

Nos detuvimos a un lado de las escaleras y me miró fijo unos instantes. ¿Yo? Yo aun estaba en estado de shock por lo que había hecho en la cafetería. Usualmente, si me saludaba o se despedía de beso de mí, era cuando estábamos solos y esta vez lo había hecho frente a sus amigas, y frente a mis amigos.

-O…-Me interrumpí al sentir sus brazos rodeándome cálidamente. -…ye…

Me sonrojé, pero no intenté zafarme. Sus brazos eran todo lo que yo necesitaba en ese momento. Hundí mi cara en su pecho, rozando mi piel con su suéter, pero aun percibiendo su aroma. Me enderecé y hundí la cara en su cuello, del mismo modo llenando mis pulmones de aquel embriagador aroma. Tal vez para muchos no fuera la gran cosa, pero para mí, su olor, era todo lo que yo quería respirar.

Nos separamos por unos instantes y posamos la mirada en los ojos del otro. Nunca había notado la coloración de sus ojos tanto como en ese momento. Un café oscuro pero al tiempo lleno de luz y vitalidad. Entonces, mientras yo vagaba por su linda mirada, ocurrió: Sus labios y los míos se unieron en un beso duradero.

Perdí la mente entre movimientos lentos y cuidadosos. Como si los labios del otro estuvieran hechos de un material tan delicado, que en un movimiento brusco se acabaría la magia del momento.

Acaricié su mejilla y él me abrazó con fuerza, pero sin cambiar la intensidad del beso. Queríamos sentirnos cerca, como si formáramos parte del otro, pero al tiempo no queríamos que el momento se acabara rápido. Tal vez si hubiéramos podido parar el tiempo todo habría sido perfecto.

El sonido de una batería, a lo lejos, me había hecho salir del trance: Estaba dormida en la banca de la escuela y mi teléfono había sonado. Carajo.

Mi corazón se removió incómodo al ver la hora: Hora del receso. Creo que comienzo a odiar el descanso, pues son 20 minutos que forman parte de un encuentro lejano y traicionero.

Tomé mi cartera, guardé las cosas y esperé por mis amigos en el pasillo. Alterné la mirada a ambos lados esperando por quién sabe qué cosa, hasta que lo vi salir de su salón, acompañado de sus típicas amigas. Suspiré. Nuestras miradas se encontraron pero, esta vez, no supe que encontraba en la suya.

-Creo…que sí te extraño -Musité para mis adentros y mis amigos arribaron al encuentro.

Tal vez no debería perder el poco tiempo que me queda en esa escuela. Si él me hace feliz, momentáneamente, no debería dejarlo. Sin embargo soy tan cobarde, que supongo dejaré las cosas así.



domingo, 16 de febrero de 2014

Las mujeres de Yuya Matsushita y Horario.

¡Y que se creen las U-Fans! No, no voy a hablarles de las parejas del cantante. (Realmente no sé si haya tenido hasta el momento...Es mejor así :D )

De lo que les vengo a hablar es de las diferentes jovenes que han aparecido en sus vídeos musicales. Aunque, también haré mención de un chico que apareció en el vídeo de Kimi he no love song.  

¡Comencemos!

Last Snow
¿Cómo olvidar a nuestro tierno Matsushita Yuya del 2009? Todo un niño. (Lo siento. Mi parte fangirl de Matsushita está sensible por las recientes noticias)  Una canción tan linda y triste, dónde se aprecia la bella voz del cantante para estas canciones. (No me canso de decirlo, me gustan sus baladas)

Primeramente, en este vídeo, tenemos a Laura Kusu.
Investigando de ella, es una modelo de Paraguay.
Ha aparecido en un vídeo de "Gackt" titulado "EVANESCENT"
Me gustaría decirles más, pero no me salió mucha información de ella.
SITIO WEB: http://dualism.co.jp/model_list/LAULA/model.html


En segunda instancia, también tenemos el nombre de la pequeña niña. Shiho Takaoka.
Según la pagina de donde saqué los nombres, (al final le daré los créditos), la pequeña es de Caless, como Yuya.

De ella encontré mucho menos. Lo siento.
SITIO WEB: http://www.harajuku-girls.com/girls/junior_vol01/0009.html


Koe Ni Naranakute.

Un Matsushita, a dueto con "Sista" en 2010. Canción que se desprende del disco I Am Me (Mi preferido) y donde escuchamos un rap, en susurro, exquisito. Me encanta esa canción y el vídeo es ¡hermoso!

¿Cómo decirlo sin que suene fangirl celosa? Envidio mucho la escena de los columpios. Como U-Fan, ese es un sueño mío.

El nombre de esta linda y suertuda joven es Okamoto Azusa; Nace un 21 de Junio de 1992 en Nagoya, Aichi, Japón. Es géminis. Actriz y Modelo.

Ha aparecido en series de televisión como: Tumbling, Keitai Deka Zenigata Mei, Koi to Oshare to Otokonoko, Tokyo Shojo, entre otras.

SITIO WEB: http://www.stardust.co.jp/section1/profile/okamotoazusa.html

Naturally

¿Alguien sabe lo mucho que disfruto verlo bailar en este vídeo? ¿No? ¿Nadie? Pues para que se sepa de una vez: ¡ME HIPNOTIZA SU BAILE EN ESTE VÍDEO! Pero no quiero hablar como fangirl, ya que les vine a contar de sus mujeres, no de mi locura al verlo bailar.

De esta señorita, Nagisa Oshima, no pude encontrar casi nada. Solo lo que me puede decir de ella su cuenta de Ameba.

Nacida en la prefectura de Ibaraki, el 20 de Septiembre de 1991

PERFIL DE AMEBA: http://profile.ameba.jp/oshima-nagisa/

Kimi he no love song~10~Nen Saki Mo

Y hablando de baladas hermosas. Kimi he no love song llega hasta sus oídos. Canción que se desprende del single del mismo nombre, lanzado en 2012. ¡Es una canción preciosa! Prometo pronto postear la letra en español, aquí.

Miwako Wagatsuma, es quien representa a la joven triste por aquella relación.

Nació el 11 de Febrero de 1991 en Tokyo Japón. 

Ha aparecido en películas como: Mogera Wogura, 
Tea Fight, Chain: Rensa Jusatsu, entre otras.

En la serie de televisión Shinjuku Swan (Para ser precisos, el capítulo 6)
Dato curioso apareció en el Live Action de Ranma 1/2 junto con Watanabe Natsuna, nuestra querida Kasumi en Quartet* 

SITIO WEB: http://blog.livedoor.jp/miwako_wagatuma/

También, en Kimi he no love song, tenemos al actor Asari Yosuke. De Tokyo Japón; 14 agosto de 1987.

Ha aparecido en programas como: 
Code Blue, Code Blue SP, Code Blue 2, BOSS, Chojin Utada, RESCUE, Innocent Love, entre otros.

En películas: ALWAYS Zoku Sanchome no Yuhi, Ima Ai ni Yukimasu, Space Police, Home Sweet Home 2 - Higasa no Kita Michi, y más.

SITIO WEB: http://beacon-lab-entertainment.com/artist/yosukeasari/


Una canción para llorar. Bella balada. Matsushita, cómo siempre, me deleita los oídos en este tipo de canciones. Recuerdo que hace tiempo la utilicé como Soundtrack en un roleplay. Canción muy corta venas. También prometo postearla al español. En cuanto al vídeo...creo que más de una ha quedado desmayada ante las escenas. Para muchos no será la gran cosa, pero para las Fangirls, es un deleite verlo con la ¡camisa abierta! Y un terrible ataque de celos al ver como abraza a la chica. 

Wako Ando, nuestra chica misteriosa en See You. 

Nació el 4 de Junio de 1992 en Kanagawa Japón (¡De los rumbos de Aki!) 

Ha aparecido en las películas: Drop & Nightmare Detective 

SITIO WEB: http://www.iii-s.net/index.htm


¡Llegamos hasta el vídeo más reciente! Sweet Love. ¿Qué puedo decir de éste vídeo? Ammm...soñé con él una semana antes de que siquiera saliera el preview. Aunque, el sueño no fue muy agradable que digamos. Me deprimió esa semana, hasta que descubrí que aquellas escenas soñadas, solo eran un vídeo musical. 

¡Kanami! Mi querida, Kanami. (Lo juro, he tratado de parecer lo más profesional posible, pero los celos me han ganado)

Miembro de Scream, quienes participaron en un Pure Rhythm live. Para quienes no sepan, Yuya ya ha participado en Pure Rhythm live.

Nació el 27 de Septiembre de 1993

SITIO WEB: http://www.scream-online.net/#!kanami/c10g7

En cuanto a la investigación de cada una, muchas fueron de WikiDrama y otras de sus paginas oficiales.

A mi parecer... la más suertuda fue Wako Ando. Y la que más me ha traumado ha sido Kanami. 

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Y cómo último. ¡Ya tengo horario! ID-S y U-fans. Estén al pendiente, pues sis días son viernes y domingos. Al igual que, probablemente, Lunes y Miércoles; eso depende de los fanfictions que esté publicando.

El martes ya les mostraré cual será la nueva novela. Un amor a distancia, eso es lo que les puedo adelantar.

Espero les guste y disfruten de la vida.

¡Tengan lindo inicio de semana!

Atte: Una Galleta Escritora.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Playlist Febrero.

¡Buenas tardes!...Sí, ya sé, he tenido muy abandonado el blog y la pagina...no me culpen. Bueno está bien, solo es culpa mía que esto esté tan abandonado, pero también a mis bajas emocionales puedo culpar.

Con mi ida al D.F a visitar a mi amiga Andy (Michaelis Matsushita), unas cuantas reflexiones, un par de días alejada de todo lo que me recordaba mis malestares y enojos (eso incluyó nada de SID y Yuya Matsushita una sufre por eso) regresar a la escuela y pasársela entre libros, contribuyó a que pudiera despejarme de todo y regresar  a ser la misma galleta escritora y soñadora.

Como lo notarán, decidí cambiar, de nuevo, la imagen del blog. En unos días también cambiaré las fotos de la pagina de facebook. ¿Por qué lo hice? Aun no estoy muy segura, pero el punto es que lo hice.

Unas semanas atrás, pedí en el grupo <<Universo Ornelas Oceransky>> una ayudadita para el playlist que escuchan en este mes. No está de más volver a agradecer a aquellos que me recomendaron canciones de estos dos grandes canta-autores que admiro. El que más destaca, como casi siempre, es Oceransky, puesto que de él conozco un poco más. Esta lista va de 7 canciones de Oceransky, 5 de Ornelas y 4 canciones especiales mías.

OCERANSKY: 

-Una Luna de Miel
-Un beso Grande
- ¿Quién te dio permiso?
-Como un ladrón
-Canción para quedarse en casa
-Hay algo que no sabes
-Últimamente.

ORNELAS:

-A punto de Turrón
-Cada vez que lloras (Amigas)
-Hasta la Camisa
-Caracolas
-Mi media Sandía.

ESPECIALES: 

-Fuyu No Bench.
-Best Of Joy
-Thank You
-Love Story Wa Totsuzen Ni

Los 2 primeros grupos, ya no hace falta especificar el porqué de mi decisión de que aparezcan aquí, ya que no es la primera vez que lo hacen.

Respecto a las canciones especiales. La primera es una canción de SID, la cual ya había comentado en mis inicios del blog. La historia de una pareja que solo se ve en las temporadas de invierno.
La segunda y la tercera. Son canciones que yo le he dedicado a la que ha sido mi mejor amiga desde hace 6 años. Karla de Jesús Chavez Gonzales. Esa niña, debo de reafirmarlo, es la única persona que yo he querido conservar de esos tiempos que fueron la secundaria. Es mi confidente, mi mejor amiga, mi hermana, mi hermana Jacksonera, la amo a a ella y a toda su familia. Por tiempos y diferencias de escuelas no la veo muy seguido, pero procuro visitarla cada que puedo, y siempre los momentos juntas son inolvidables. Ya se lo he dicho, ella es lo mejor de la alegría, es lo mejor de mi alegría, es mi <<Best Of Joy>>. A quien le atribuyo miles de momentos de risas, lágrimas, gritos y emociones juntas. Hemos tenido nuestros problemas, claro, pero siempre los hemos superado y seguimos juntas como las mejores amigas.
Bueno, mejor le paro, ya otro día con más calma le dedicaré una entrada completamente especial a ella.

La tercera canción...ya es lo suficientemente conocida en este blog. Historia de amor de repente. Mi preferida del single de <<Naturally>>, nombre y canción que definió mi último fanfiction...etc, etc. No entro en más detalles porque, también, ya los he dicho.

Por el momento me retiro. Estaré de regreso muy pronto, con la segunda parte de <<Noche de copas>> (Una disculpa a las personas que me hicieron este pedido, pero realmente he estado muy indispuesta) el primer capítulo de <<Mousou Nikki>> Y algunos reportajes, poemas y cosas a los que ya los he acostumbrado.

Gracias por su atención.

Atte: Una Galleta Escritora.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Anécdota Semanal.

¡Buenas Noches! Tanto tiempo sin subir como se debe en este sitio. Aunque bueno, hubo muchas cosas que no hice por culpa de la escuela.

Hago esta anécdota, más que nada, para tratar de desahogarme por los hechos acontecidos en esta semana que, muy de la nada, se convirtió en ¡UN DESASTRE!

Mi último día "tranquilo" fue el 12 de diciembre, el día de mi cumpleaños. Ese día me hicieron un "singular" regalo vía facebook.
Debo decir que ¡NUNCA! actúe con mala fe...solo...solo actúe sin pensar en los problemas que acarrearían a mi, a mi personaje de roleplay y a su singular pareja.

No he podido comprender el porque lo que pasa a mi alrededor me llega a afectar tanto, ya sea para bien o para mal. Esta fue una de las razones por las que me vi obligada a cambiar de perfil de facebook (y por lo que me enteré recientemente, esta otra persona lo hizo de igual manera) no me sentía en mis cabales... ni mucho menos. Puesto que, hasta cierto punto, había arruinado un matrimonio "sólido" (Muy de la nada, eso sí)

De hecho...el matrimonio de roleplay del que hice mención en una anécdota del 12 de Octubre fue el que se acabó.

¡ME HUNDÍ EN UNA DEPRESIÓN DE UNA SEMANA! A estas alturas...sí aun me siguen doliendo el cambiar tan rápido de las cosas, pero ya no tanto como para estar como me encontraba.

Me sentí mal con el usuario, me sentí mal con ambos personajes y...creo que también conmigo misma. Aunque he de aceptar que la depresión se me desapareció, al momento en que me reclamaron de mis escritos. Ahí, no sé como, pero encontré una fuerza y dije "¡Al demonio todo, métete conmigo pero NUNCA con lo que escribo!"

A las personas que me apoyaron (aunque unas no comprendían el qué de todo esto) se los agradezco. ¡REALMENTE LO HAGO! Los que me dieron razón en aquella disputa...igual lo agradezco. (No sé quién tuvo razón a ciencia cierta, pero cada quién defendió lo que le pareció justo)

De hecho, esto sucedió el...sábado y domingo pasado... el domingo, no sé como, pero me entraron en la cabeza ¡TODOS los temas de química que no había comprendido en el semestre! Fue extraño, pero satisfactorio (Aquí hago paréntesis para agradecer a mi abuela que me acompañó y, casi, me obligó a estudiar para olvidarme de mis males)

El lunes presenté aquel examen, con el cual espero acreditar la materia como es debido.

Con esto que aconteció me di cuenta que...el roleplay no es lo mío jajaja. Con esta sería la tercera vez que mi personaje principal (Llámese Selena, Paris o Valerie) queda severamente afectado sentimentalmente. Aunque bueno, la tercera bien se pudo haber evitado pero, como ya dije, actúe sin pensar. Doy pauta a, probablemente, dejar este tipo de juegos durante...otros 3 años. Me será relajante, aunque aun no estoy segura de lo que haré. (Hablo en serio, después de lo de Selena lo dejé solo 2 meses, con lo de Paris ¡3 AÑOS! y con lo de Valerie...ahí no estoy muy segura)


Por cierto, creo que aquí no lo había comentado. A parte de los cursos de Japonés, en enero, muy probablemente comience con clases de batería.

El gusto por este instrumento me viene desde los 8 o 9 años. La banda poblana "Los patita de perro" me gustaban y asistía a cuanto concierto me era posible (eso es algo que aun hago en la actualidad) y en la mayoría de las veces, solo iba por ver a Charlie (El baterista) desempeñarse en el escenario. Pero no fue hasta actualmente que me enfoqué en la banda SID donde me atrapó la energía de Shirato en la batería y lo decidí. Tardé en convencer a mi mamá, pues nunca termino lo que inicio y tras muchas súplicas (y una clase prueba) aceptó a que tomara clases como tal.

Creo que eso sería todo lo que quisiera contar... bueno y que el 13 de diciembre, mi mamá y un amigo suyo me llevaron a celebrar mi cumpleaños, me llevaron a cenar y a tomar algo (porque a la señorita se le metió el caprichito y quería que le dejaran tomar alcohol) Todo iba bien hasta que nos encontramos a un compañero del trabajo de mi mamá. No diré su nombre, pero él me invitó un caballito de tequila (Para esto ya me había yo tomado 2 copas de laguna azul. Bebida hecha con Vodka y jugo que no recuerdo la fruta) y bueno... terminé riendo como loca y, al llegar a casa, caí vilmente dormida. Jajaja al parecer el tequila fue demasiado (ya que no tenía nada que lo acompañara)


Ahora sí, creo que sería todo.
Pasen buenas fiestas en compañía de sus seres queridos. ¡FELIZ NAVIDAD!

Atte:
Una Galleta Escritora

jueves, 19 de diciembre de 2013

Historia De Amor De Repente 10 (FINAL)

La tarde transcurría con tranquilidad. Vanessa terminaba de alistarse para el concierto, al tiempo que terminaba de hacer sus maletas para irse al día siguiente. Shirato se encontraba más tranquilo de las situaciones, aunque la escena de su apartamento aún seguía resonando en su cabeza. Matsushita, por su parte, daba fin a los últimos detalles para su presentación. Aunque, la escena que la menor le había contado, de igual, forma pasaba incansablemente por su cabeza.

-Creo que también eso fue mi culpa- Musitó y se dejo caer en el suelo del lugar- De no haber sido tan impulsivo… nada estaría así
-¡Hey Yuya!-Uno de sus bailarines se acercó hasta donde estaba-
-¿Eh?- Suspiró y se sentó-
-¿Qué tienes?-Le miró- Desde hace un rato estás un poco fuera del mundo… muchas veces te hablamos y parecías estar ido
-Es que…no sé- Rió leve- A ver, contéstame algo. Bueno, te contaré algo…bueno, escúchame por favor- Sonrió- necesito sacar esto
-Claro que sí- Rió ante la revoltura de palabras y se sentó frente a él- Cuéntame que te aqueja
-¿Recuerdas la entrevista que vimos hace una semana?
-¿La de Yukito?
-¡NO!-rió- La del baterista de SID y su esposa
-¡Ah!- Sonrió- Claro, claro ¿qué hay con esa entrevista?
-Conocí a aquella, singular, pareja- Se quedó callado un momento- Ahora ¿Recuerdas aquella carta que me llegó en el tour Sing a Song? Esa…que venía de una joven mexicana…a cookie writer
-Ah sí…algo así-Le miró- Pero... ¿qué tiene que ver una cosa con la otra?
-Curiosamente… la esposa de Shirato, es la misma que me escribió aquella carta. El mundo es pequeño-Rió leve- Bueno, la conocí, por accidente, pasó y descubrí que era ella quién me escribió esa curiosa carta. Quise conocerla. Me di cuenta que me había gustado aunque no le hubiera conocido de antes. Conviví con ella, con su esposo. Pero ayer…ayer se me ocurrió besarla. Shirato me vio…de hecho por eso llegué con el labio sangrando-Se llevó la mano a la nuca – Por la noche, cuando salí casi corriendo de aquí, fue porque recibí la llamada de un hospital diciéndome que Vanessa Jackson pedía que se me avisara que estaba ahí
-¿Por qué estaba en el hospital?-Le miró sorprendido- ¿Le pasó algo? ¿Shirato le hizo algo? ¿Ella se hizo algo?
-¿Qué?... ¡NO!-Rió leve- Él…si tiene su carácter, pero creo que no sería capaz de hacer algo que la lastimara.-Se quedó pensando- Lo que sucedió es que se pelearon… y bueno, ella tiene un problema en el corazón, el coraje, la sorpresa de lo que yo hice y todo eso le provocó una pequeña crisis.
-Pero… ¿Por qué fuiste tú y no él?
-Seguía un tanto enojada por la discusión-Desvió la mirada- Dijo que prefería que todo se calmara y volvería a hablar con él
-Ah- Ladeo la cabeza- Y en sí… ¿Qué es lo que te aqueja?
-Que de no haber sido por mi acción ellos no se hubieran peleado, ella no habría tenido que estar la noche en el hospital, él no se hubiera alterado a tal manera y yo no hubiera salido golpeado.-Suspiró- eso es lo que me aqueja. Me sorprende que una acción pueda provocar tanto.
-No es para menos-Sonrió de lado el bailarín- Sí te pasaste un poquito de la raya con tus acciones. Ya que lo pienso, no me imaginaba que intentaras algo con una mujer…niña casada
-Ni yo… por eso no comprendo casi nada-Se volvió a recostar en el suelo-
-¿Sabes si ya se volvieron a hablar el día de hoy?
-Creo que no…no lo sé. Los invité al concierto de hoy… no sé si vengan juntos o solo venga ella… o él.
-Tienes dos opciones… preguntarle a ella o preguntarle a él.
-¡Haré la primera!- contestó casi de inmediato- Siento que si ahorita, trato de hablar con él, me asesinará y con justa razón.
-Entonces llámale y pregúntale- Le extendió el teléfono- Si no se han hablado ellos dos…bien, queriendo o no tendrás que hablar con Shirato y explicarle parte de lo que pasó.

Matsushita rogaba porque ya se hubieran vuelto a hablar. Tomó el teléfono y marcó el número de la menor. No tardó mucho y una suave voz le contestó del otro lado.

-¿Bueno?
-Ya te dije que no creo estar “Bueno”- Rió- Ahora que si me lo dices tanto, podría comenzar a creerlo
-Hay Yuya- Rió con ganas- bueno ya, no peleemos de si estás bueno o no. Mejor dime ¿Qué pasa? ¿A qué se debe tu llamada a estas horas?
-Bueno pues- Hizo una pausa- Quisiera saber si…las cosas con tu esposo ya se arreglaron
-Ah…-Se quedó callada- Pues…aun no…yo no me he atrevido a hablarle y…bueno ¿Por qué la pregunta?
-Es que…-Miró a su acompañante, quién hacía señas para saber que pasó- Me siento algo culpable por lo que hice en el parque ayer- Sonrió de lado- pero mantente tranquila. Tú ven al concierto, del resto yo me encargo.
-¿A qué te refieres?-Preguntó con cierta curiosidad- ¿Qué estás planeando?
-Una sorpresa…te veo al rato

El cantante colgó el teléfono y miró a su bailarín, el cual tenía una gran confusión marcada en su rostro. Matsushita se levantó y le tendió la mano a su acompañante para que hiciera lo mismo.

-Dile a los demás que habrá un pequeño cambio de planes con la presentación de hoy.
-¿Qué?... Espera… ¿Por qué?
-No será mucha la diferencia- Sonrió y fue por su chaqueta- Solo se quitará Musicoverdose, Naturally y Beautiful Girl…Sí, solo esas, ya que Hallucination si estaba planeada.
-Espera, explícame más- Lo detuvo- ¿Qué cantarás en su lugar?
-Bien…toda la presentación será tal cual. Solo bueno…a ver- Fue por una libreta y le hizo una lista- Quiero que Hallucination, Foolish Foolish, Love Story Wa Totsuzen Ni y El cover de Let me Love you vayan en este orden.
-Creo que solo tú te entiendes- recibió la hoja de la alineación de canciones- Yo me encargo de decirles a los de la banda.
-Me parece…planéalo y…por sí las dudas- Rió leve- Mantén un botiquín de primeros auxilios a la mano.-Bromeó- voy a reunirme con Shirato, ya regreso.

Matsushita salió algo apresurado del auditorio. Recorrió algunas calles y, como pudo, dio con una cafetería algo cercana al apartamento del baterista (Aunque él no lo sabía) Tomó su celular y marcó el número indicado. Pasaron unos minutos y la voz del mayor se escuchó en la bocina.

-¿Moshi Moshi?
-Yuya desu- contestó el cantante- Emmm…Shirato, necesito hablar contigo
-¿Para qué?- Habló a regañadientes, con la tentativa de colgar el teléfono- ¿Qué más quieres provocar?
-Si vienes y me enfrentas de cara, te lo diré- Contestó algo retador- Ahora que si lo prefieres, puedo ir a tratar directamente con Vanessa y pues… a ver que resulta
-¿Dónde estás?-Dijo de inmediato.

Los sentimientos, del baterista, por su menor eran más que cualquier enojo con aquel cantante. Matsushita sonrió victorioso y le dio la dirección de la cafetería. Shirato anotó y colgó el teléfono. Tomó sus llaves y salió en encuentro con el cantante, arribando en pocos minutos a su encuentro.

-¿No deberías estar planeando un concierto?-Habló el mayor al entrar a la cafetería.-
-¿Y tú no deberías estar con tu esposa el último día que ella está aquí?- Le miró y ladeo la cabeza- Gracias por venir
-No lo hice porque quisiera hablar. Lo hice porque no te quiero cerca de ella por un rato.
-Bien, si quieres no hables pero al menos escúchame.- Suspiró y le miró fijo- Sé que hice mal con lo del parque. Ni yo entiendo el porqué de mis actos, es la primera vez que hago algo así.- Se detuvo y suspiró- También, creo que te hablado algo mal cuando me contestas al teléfono, incluso hace unos momentos lo hice y pido una disculpa por eso. Hay muchas cosas que no estoy entendiendo con respecto a mí.
-¿Por eso la besaste?- Preguntó- ¿Y cómo sabías que tiene sentimientos hacia alguien más?
-Una vez… bueno, en mi concierto del Sing a Song Tour…creo que no importa tanto el que ciudad era, pero bueno. El punto es que me llegó un paquete con varias cartas, dibujos y cosas por el estilo, recolectadas por una página de fans en facebook. Entonces di con una carta curiosa, una carta de una fan mexicana…una joven…bien, no diré el nombre puesto que ella no lo quiere decir, pero se hacía llamar Vanessa Jackson. Me pareció curioso y agradable. Su carta era…algo extraño, pero tierno- Rió leve- Podías sentir lo que ella cuando lo escribió. ¿Alguna vez te ha escrito a ti?
-Lo hace el 11 de cada mes. Ya que no tuvimos la oportunidad de tener un noviazgo como tal, tomamos algunas cosas de estos y las agregamos al matrimonio- Sonrió leve recordando lo último que le dio- Y sí, se puede sentir la dedicación o el tiempo que se tomó para escribir… puedes releer las veces que quieras, pero esos sentimientos no desaparecen, perduran en sus escritos.
-Siendo así, puedes comprender a la perfección lo que dije- Vio el cambio de actitud del baterista- Bueno, posterior a esa carta me creció un gran interés por saber quién era ella. No, no tenía intenciones de una relación ni nada por el estilo, solo quería conocer a la autora.
-¿Y Cómo supiste que fue ella?
-No lo sé-Se encogió de hombros- me costó algo de trabajo, aunque te diré. El día que tomamos el café, con lo que dijo, pude asegurar que fue ella. Luego en el parque, antes de que todo aconteciera, me mostró algo que tenía en este cuaderno- Le entregó una pequeña libreta lila- le pregunté sus inspiraciones, en primera instancia es su ídolo, dijo que de no ser por él no sería mucho de lo que es ahora
-Eso ya me la había dicho a mi también-Interrumpió- Fue la única inspiración que me dijo, bueno su familia también juega papel importante-Rió leve- Aunque sé que hay otras dos
-Una de esas eres tú- Sonrió de lado- Ella te quiere , se le nota en la mirada, en la forma en que habla de ti. Cuando estás con ella, cambia totalmente su expresión.
-¿A qué te refieres con eso último?
-He estado con ella, a solas…tres veces en total-Le miró- Sus ojos suelen ser tristes… cuándo está sola, o bueno, eso es lo que he visto-Rió- Pero cuando estás tú con ella, inclusive puede llegar a sonreír con la mirada. Le cambias el mundo, ayer que estuve con ella en el hospital estaba algo decaída, le interesaba demasiado arreglar las cosas contigo. Eso me lo dijo.
- ¿Cómo sé que eso es verdad?
-¿Qué ganaría con mentirte diciéndote esto?-Arqueo una ceja- Al parecer a mi me ve como… un amigo con el que se puede desahogar en este país extraño para ella. Supongo que todos sus amigos son de México, ¿No?
-Ammm-Hizo una pausa y recordó la noche en que la menor hablaba por teléfono- Pues sí… su vida original está allá. De aquí solo me conocía a mí, hace unos días conoció a los demás de la banda… y bueno, te conoció a ti también.
-Lo curioso será saber el porqué me tomó a mí para desahogarse –Desvió la mirada- Cómo sea… ¿Irás hoy a verla? ¿O al concierto?
-¿Qué le diré?
-Creo que las palabras correctas aparecerán cuando estén frente al otro-Sonrió- ¿No lo crees? Por cierto-Se dio media vuelta- El concierto es en una hora…sería bueno que fueras a cambiarte. Tu Jacksonera estará en el lugar. Con permiso, tengo que irme yo a arreglar.
El joven cantante salió de la cafetería con dirección al auditorio. Tenía media hora para checar el audio del lugar y otra media hora para que se pudiera cambiar y arreglar.  Shirato, por su parte, corrió hasta el edificio. Entró a su apartamento y comenzó a buscar que usaría, necesitaba cambiarse lo antes posible.
-Creo que esto funcionará- Dijo mientras miraba en la cama una camiseta gris, una camisa blanca, bufanda café y pantalón negro.- O no sé…pero ya no me da mucho tiempo de ponerme a elegir algo “adecuado”

Rápidamente se metió a bañar, salió y se arregló en menos de cinco minutos. Jugó solo un poco con su cabello e hizo que sus mechas rojas relucieran un poco más de lo normal. Más de una vez la menor le había dicho que le gustaban sus mechas.  Salió en dirección al auditorio donde sería la cena-concierto, el cual comenzaría en unos cuantos minutos.

Una de las edecanes del lugar le guío hasta la mesa que les había reservado el cantante. Esta se encontraba a unos cuantos metros del escenario, era uno de los que más se encontraban cerca.  Shirato se sintió un tanto confundido, pues su menor no se encontraba en el lugar.

Vanessa estaba en backstage platicando con el cantante, antes de que él saliera a escena y ella tomara su lugar en el público.

-Te tengo una pequeña sorpresa- Sonrió el cantante- ¡Pero quita esa cara triste, niña!
-Es que ¡ah!-Suspiró- No entiendo ya nada de la vida…aparte, perdí mi cuaderno donde tenía varios escritos.
-¿Eso cuando fue?
-Ayer en la tarde
-Yuya, sales en 15 minutos, prepárate por favor- Habló un hombre del Staff y salió del camerino.-
-Bueno, pero estate tranquila, podrás recuperarlos, eres buena escribiendo
-Pues sí –Sonrió de lado- espero poder hacerlo…pero, antes ¿Qué es la sorpresa?
-¡Ah!-Rió leve- No que no cambiabas tu carita
-¡No molestes!-Se sonrojo y rió- Soy curiosa
-No te molestaré pero acompáñame.

Matsushita extendió su mano, la cual fue aceptada por la menor. La llevó detrás del escenario y la recargó en la pared que había ahí. Vanessa quedó de nuevo petrificada, pero sabía que tendría que actuar de inmediato por lo que pasara.

-Antes, prométeme que mantendrás la calma- Le miró fijo a los ojos y posó las manos en sus hombros.-
-¿Qué piensas hacer?-Cuestionó algo asustada.-
-Realmente yo nada- Rió con ganas- solo quería ver tu cara de susto, me gustó desde ayer que la vi en el hospital.
-¡Que cruel!-Rió con él y lo miró alejarse- Ya, dime qué tienes entre manos.
-Hasta hace un momento, tus hombros- Rió nuevamente y se dirigió a una pequeña puerta- Sígueme y no hagas ruido alguno-

Vanessa le siguió y salieron a la parte interna del recinto. Éste estaba dividido en dos por un cristal de doble forma. Ellos podían ver a los presentes del lugar, mientras ellos veían sus reflejos.

-¡Que cosa tan genial!- Musitó Vanessa- ¿Qué hacemos aquí?
-Tú querías ver a alguien en especial este día ¿no?-Sonrió leve y siguió caminando- Aunque no estabas segura de encontrarlo
-Pues con todo lo que pasó, sería casi imposible.
-¡Error!-Rió y se detuvo cerca del escenario- Hablé con él en la tarde. Realmente lo siento por lo que hice ayer- Sinceró y tomó sus manos- Actúe impulsivo, no entiendo la razón…pero lo hice, así que quería enmendar todo…Lo cité y aceptó verme, hablé, le plantee algunas cosas y bueno-Señaló con su cabeza al lado- Ahí está el resultado

Vanessa volteo y se topó con la silueta del baterista. Abrió enormemente los ojos y, casi de inmediato, una sonrisa se dibujó en sus labios. Regresó la mirada al cantante y le abrazó impulsivamente.

-¡DIOS SANTO!- Exclamó casi gritando- Muchas gracias… no lo creo… ¿Cómo lo hiciste?
-Yo no hice más que proponerle vernos…-Correspondió a su abrazo- Él accedió porque no me quería cerca de ti, al menos no por el momento.
-Me has hecho muy feliz con esto- Retomó su posición inicial y volteo a ver a su pareja- El problema es que ahora no sé qué le diré
-Te contestaré lo mismo que a él- Sonrió-Las palabras correctas saldrán al momento de estar frente a frente.
-Espero que sea así

Vanessa se dio la media vuelta, pero el cantante, a nueva cuenta, le tomó por la muñeca. La menor se giró a verlo y ladeó la cabeza un tanto confundida.

-¿Qué pasa?
-Antes de que vayas de nuevo a su lado- Le miro tierno-hay una línea en la carta que me escribiste, que siempre he querido que me digas…
-Creo saber cuál es- Se sonrojó leve- pero… ¿No tienes un concierto que dar?
-Sí…pero tú desapareces mañana, yo seguiré dando conciertos- Rió- Aparte no tardarás mucho
-Bueno pues…-Desvió la mirada- “Last year…when i was sixteen…i wrote a letter for you”
-And i read that letter… Thank you so much for supporting me
-¡Ah, de nada!-Rió nerviosa- Regresemos mejor, te han de estar buscando.
-Claro

Ambos jóvenes regresaron por el mismo camino. Matsushita llegó con su Staff quienes le regañaron un poco por la tardanza. Vanessa, a paso lento, llegó hasta donde estaba su pareja. Cubrió sus ojos y escondió la cara en su cuello. Shirato se limitó a sonreír y tomar las manos de su menor entre las propias.

-Me pregunto ¿quién será?
-Le tocará adivinar quién es la persona que se lo quiere llevar.-Rió leve y besó su mejilla.-

El baterista se levantó y miró a la menor de pies a cabeza, quedando atrapado por su atuendo de esa noche. Era la primera vez que la veía con un atuendo juvenil. Usualmente le veía con ropas, un tanto, infantiles, puesto que ella se sentía insegura con su cuerpo.  Una falda corta negra, blusa blanca y zapatos de tacón negros. El cabello en ondas y con lentes de armazón negro. Vanessa se sonrojó ante la mirada de su mayor y desvió la mirada.

-¿Es demasiado?-Se mordió el labio- Esperaba verlo aquí, no sabía si vendría o no, pero si lo hacía quería que me viera un tanto diferente a como suele verme.
-Se ve hermosa- Fue lo único que atino a decir.-
-¡Buenas noches! Todos tomen asiento- Habló el presentador- Como se había avisado, en esta pequeña celebración por el cumpleaños del presidente de Epic Records Japan, habría un invitado un tanto sorpresa. Démosle un aplauso a Matsushita Yuya.
-Con que por eso era esta cena- Habló la pareja al unísono-

Rieron ante la sincronización y tomaron asiento. La pequeña presentación de cantante dio inicio. La cena transcurrió con cierta tranquilidad, Matsushita hacía pequeñas bromas a los presentes en los intervalos musicales.

La recta final de la presentación se avecinaba, las luces bajaron y Matsushita tomó asiento en un banco que le llevaron al escenario. Al terminar su interpretación de “Foolish Foolish” hizo un pequeño monólogo algo improvisado.

-Los sentimientos son un tanto extraños ¿No? –Sonrió y tomó un poco de agua- Es decir, en algún momento crees encontrar a alguien que mueve el mundo, alguien que, sin conocer a fondo, te cambia por completo. Aunque hay veces que el miedo de ser lastimado, como en el pasado, llega a ser más grande que aquellos sentimientos. En esos momentos, es cuando necesitas que ese alguien te pida que dejes que te quiera, que te demuestre que te querrá hasta que aprendas a superar los fantasmas de tu pasado. Escuchen por favor Let me Love You

Un suave piano comenzó a tocar las primeras notas de la canción. La voz de Matsushita comenzó a relucir conforme pasaba la canción. Al ritmo de R&B de la melodía y la letra “…Girl let me love you And I will love you, Until you learn to love yourself Girl let me love you And all your trouble Don’t be afraid, girl let me help…” Resonando en los oídos de los presentes, el cantante pidió que le acompañaran con aplausos en la presentación.

La menor escuchaba atenta la canción. Una sonrisa se marcó en sus labios y bajó leve la mirada. Había pasado el tiempo, pero esa melodía guardaba cierto significado para ella. El mayor pudo notar las respuestas de su pareja ante la presentación. Prefirió guardar silencio y dejarle disfrutar el momento. Después de todo, él sabía que ella admiraba al joven de ojos marrón. Finalmente la canción terminó.

-Y ya que estamos con el tema de los sentimientos- Rió leve- Es curioso, como en muchas ocasiones el cariño hacia alguien nos llega de repente ¿No lo creen?- Cuestionó a la audiencia, recibiendo algunos murmullos como respuesta-  Unos necesitan una mirada, otros una sonrisa, algunos otros el roce de los labios, aunque estos se separen casi de inmediato. Y hay unos cuantos que gustan de la ilusión que se crea mediante la palabra escrita. Y no es por nada pero…-Rió nervioso- eso último con referencia a una fuente cercana mía, puede asegurar que es la cosa más extraña y, a veces, problemática. Las alucinaciones que provoca el amor, son las cosas más extrañas que una persona puede llegar a vivir.

Vanessa y Shirato se quedaron boquiabiertos ante lo dicho por el cantante. Que si bien el baterista ya tenía un ligero conocimiento de ello, no creía que lo fuera a decir en el concierto. La menor simplemente no supo que decir, desvió la mirada y comenzó a escuchar el tono de “Hallucination”. Sintió que esa canción nunca había tenido tanto significado para ella, como en ese momento.

-…Koori datta mune no honoo ga. Tokedashite moedashite me o tojiru. Nando mo mita yume  Demo konya wa…- Matsushita terminó su canción recibiendo varios aplausos por la interpretación. Sonrió satisfecho y dirigió la mirada hacia la pareja- Aunque también- Comenzó a hablar- Hay veces que las historias de amor son muy…de repente, de la nada. Cuando menos se dan cuenta las personas se enamoran de alguien que no tienen cerca, pero que les acelera el corazón. Eso…eso lo vi en una pareja que conocí hace unos días, inclusive cuando los conocí me hicieron recordar una imagen que leí una vez en facebook.- Rió.- realmente no recuerdo del todo la frase, pero decía “Él era dueño de sí mismo, ella una niña insegura”-Mantuvo una sonrisa en su rostro y continuó- Por lo que sé, él ya tiene su trabajo, ¿Cómo decirlo? Ya tiene una vida hecha, ella aun trata de saber qué hacer con los años de vida que se le vienen encima.  La diferencia entre ellos es amplía, pero… pero eso no les impidió unir sus corazones para formar una historia de amor de repente. Estoy casi seguro, que si ellos no se hubieran conocido en las condiciones que lo hicieron, seguirían solo un par de extraños. Y bueno, realmente quisiera dedicarles esta canción a ambos.

La pareja se miró entre sí, para luego devolver la vista al escenario. Ambos tenían una gran confusión en sus rostros. Pronto la canción comenzó a sonar .Un suave piano y la voz del cantante en una bella balada que, la menor, conocía a la perfección.

-Love Story Wa Tosuzen Ni-Musitó al tiempo que veía a su pareja- No lo había pensado… esa canción… esa canción es nuestra historia de amor de repente. 
-¿Ah?-Le miró confundido-
-Escuche la canción, cuando termine me dará su veredicto
-Yoi

La canción transcurrió tal cual. Al finalizar, finalizó también la actuación de Matsushita, quién agradeció y bajó del escenario. Se cambió de ropa y se reunió en la mesa del cumpleañero. La pareja aun estaba algo confundida por la situación. Shirato le dio una tierna mirada a su pareja y asintió leve.

-Creo que puedo darle la razón en esto.
-¡Gra-cias!- Sonrió-

Una hora más y el evento finalizó. La pareja agradeció al cantante el haberlos invitado y regresaron al apartamento del baterista. Estando finalmente solos se unieron en un duradero y tierno beso. Fue como si en el momento nada existiera más que ellos dos en la sala del lugar.

-Lo siento- Musitó el baterista al separarse de los labios de su menor- No debí actuar así ayer
-Yo también lo siento- Le miró a los ojos y acarició su mejilla.- Debí de reaccionar ante la situación en el parque…y creo que no debí de darle esa cachetada ayer- Se mordió el labio nuevamente- Me sentí mal por eso
-No se preocupe…creo que me la gane-Rió leve- algo me pasó ayer. Los celos me cegaron, cierto. Pero es que no podría dejar que alguien más la tuviese, no desde que me enamoré de usted. La quiero mucho y la quiero solo para mí.
-Estamos en las mismas- Sonrió- Solo soy de usted- Se sonrojó por lo dicho.- No busco a nadie más desde que me perdí por primera vez en sus ojos negros. Quiero estar con usted nada más, no quiero otros abrazos, no quiero otras miradas, no quiero otros besos que no sean los suyos.
-Mi Jacksonera…
-Mi Shirato…

El deseo y el cariño en la mirada de ambos era evidente. Pronto atraparon los labios del otro en un beso un poco más pasional que el primero. No supieron cómo, ni cuándo de sus acciones, simplemente se percataban del sabor de la boca del otro. Era algo que ninguno de los dos quería olvidar.

Shirato comenzó a empujarle leve hasta que la atrapó contra la pared. Estando allí se apegó a ella sintiendo la calidez de la cercanía y la respiración agitada de su pareja por el tiempo y la forma del beso. El  mayor afirmó sus dedos en los muslos de su menor, la cargó y así la llevo hasta la habitación.

Nada les importo, solo el momento, las caricias y los besos del otro. La ropa les estorbó conforme el tiempo pasaba, lo único que necesitaban eran sus manos para recorrer y reconocer cada parte del otro.

Se repartieron besos y caricias tiernas, intercalándolos con algunas mordidas suaves que eran del disfrute de ambos. El momento llegó, la menor no supo qué hacer más que aferrarse a su mayor hasta que se acostumbró a esa intromisión en su cuerpo.  Lo que había comenzado en un lento y placentero vaivén, fue aumentando hasta llegar a ser movimientos casi salvajes y desordenados por parte de ambos.

Las miradas dedicadas entre ellos se encargaban de dar a notar todos los sentimientos que desbordaban con sus acciones. Llegaron a su clímax y se dedicaron una mirada tierna y un beso dulce. Se dejaron caer en la cama mientras sus respiraciones se normalizaban.

-Usted es mi Jacksonera- Acarició su cabello- y la quiero
-Usted es mi Shirato-Sonrió-mi Shirato encantador y lo quiero de igual modo.

Sus labios se juntaron para culminar aquella noche, dando paso para que se quedaran juntos dormidos. Ambos sabían que ya no tenían deseo alguno de estar con alguien más, querían estar solo ellos dos sin importar nada más.

A la mañana siguiente ambos se despertaron temprano, a pesar del cansancio la pareja se levanto. Ambos se arreglaron algo casual (Vanessa había vuelto a ese gusto por las ropas infantiles) y se dirigieron al aeropuerto. La menor no quería separarse de su mayor, pero era necesario, tenía que terminar primero sus estudios y eso era algo que ambos sabían.

-Me esforzaré para poder verlo en las siguientes vacaciones- Sonrió la menor- Bueno, eso si me dejan venir
-Si no la dejaran yo iría por usted- Besó su frente- La quiero y suerte en su semestre.
-Gracias

Se abrazaron y compartieron una mirada de cariño. Vanessa sin duda extrañaría el perderse en sus ojos negros. Shirato, antes de que su menor se alejara, la tomó por la cintura y le habló al oído.

-No creo que sea necesario decirlo, pero mejor lo dejaré en claro- Sonrió- Usted es mía, solamente mía, nadie más la puede besar, abrazar o querer de la manera en que yo lo hago. Así como nadie la puede desear como yo.

Vanessa se estremeció y sonrió ante lo dicho. Asintió con la cabeza y le miró fijo a los ojos.

-Lo mismo va para usted- Rió leve- Usted es mío desde que nos casamos, pero anoche reafirme eso… No le dedique esas miradas tan suyas a alguien más. No abrace a nadie como lo hace conmigo ni mucho menos acerque esos labios suyos a los de alguien más. Que de mi parte eso lo aseguraré, le pertenezco y punto final.

Se unieron en un último beso y sonrieron. Vanessa, al escuchar el llamado de su avión, se separó de su mayor. Le dedico un último “hasta luego” y se dirigió al andén para regresar a su destino. Quién sabe cuándo volvería a pasar tanto tiempo con su mayor, así que procuró guardar todo lo vivido en esos días en sus recuerdos más preciados.

Al regresar a su país y encontrarse con sus amigas, le llovieron infinidad de preguntas acerca de sus vacaciones. Casi a ninguno le contó a detalle,  a la mayoría simplemente les dijo: “Me la pasé bien… ¿Saben lo extraño y divertido que puede ser el casarse con el baterista de su banda preferida? I mean… no tiene sentido alguno, pero es una experiencia interesante” Solo Montse y Careli supieron lo acontecido en los últimos días. Ambas jóvenes dieron el grito en el cielo sintiéndose feliz por su amiga.

A Shirato, por su parte, no le fue muy fácil el esconder lo acontecido. Los chicos de la banda, al verlo en el estudio, pudieron adivinar casi de inmediato lo sucedido, aunque prefirieron guardar silencio y seguir con las grabaciones para el disco.

El amor es algo extraño, llega de la nada y es así como suele irse en ocasiones. Pero se puede casi asegurar que, en cuanto menos lo notes, también vivirás una “Historia de amor de repente” Como esta que te acabo de relatar. ¿Qué como sé todo esto con detalles a ciencia cierta? Bueno… eso, no creo que sea de mucha impresión pero me presentaré ante ti querido lector. Mi nombre es Vanessa Jaqueline Jackson Ciccone, mejor conocida en la historia como Vanessa Jackson de Shirato.


Vanessa Jaqueline Sánchez Velázquez. 






¡Buenas tardes!...Cómo siempre rompiendo el horario de mi blog pero bueno. Ya es bien sabido que me veo en la necesidad de terminar esto prontamente para que mi personaje deje de molestarme hasta el cansancio. 

Espero hayan disfrutado de leer este fanfiction, así como yo disfruté (y padecí en algunas escenas) el escribirlo. Sin duda esta pareja quedo en una muy buena posición de mis gustos de parejas de roleplay o escritos míos. 

Ahora, para aquellos que gusten de conocer las canciones que se interpretaron dejo aquí los links para los curiosos. Y como se puede notar, "Love Story Wa Totszen Ni" Fue la que le dio el nombre al fanfiction, a mi parecer, siempre fue la canción que le quedaba a la pareja.

LET ME LOVE YOU- Ne-Yo (Cover by Matsushita Yuya) 

HALLUCINATION - Matsushita Yuya 

LOVE STORY WA TOTSUZEN NI - Matsushita Yuya 


Ahora... mi contra parte gusta dejarle un pequeño recado a una de sus amigas, y lectoras de este fanfiction.

Wuuuuuuuu!! *-* Me toca a mi hablar!!! anden ewe wuu!!...a ver pues... ewe Andy...chamaca de mi amor...niña consentida mía... NO POR ESTE FANFICTION TE DEJARÉ DE PELEAR AL MORTAL!!!!... ewe Tal vez me tengas en tus manos por el fic que tu escribes...pero te jodes que en algún momento volveré a poder casi asesinarte (Por el momento yo me jodo Q_Q)  ewe NAH TE CREAS! XD te amo :3 jajaja sabes que me gusta pelear contigo ♥ 

Atte: Vanessa "Galleta" Jackson 

Después de ese..."bello" mensaje, yo me despido. Dando así por terminado el fanfiction Historia de amor de repente. Gracias por leerlo y por los comentarios que me dieron de él.

Regresaré en unos días con otro fanfiction de SID... su nombre será "UNA NOCHE DE COPAS" Y será protagonizado por Shinji, el guitarrista de la banda. 

ADVIERTO: 
No pienso volver a pedir una disculpa por mis escritos. Esta vez fue la excepción puesto que a esta persona yo, de cierto modo, ya le había fallado, así que me sentí en la necesidad de darle lo que me pidió y bueno aunque no lo hubiera pedido, creo que lo hubiera hecho, solo para dejar en claro que él no era como lo había relatado.

¡Felices vacaciones y Felices fiestas! 

ATTE: 
Una Galleta Escritora.