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jueves, 19 de diciembre de 2013

Historia De Amor De Repente 10 (FINAL)

La tarde transcurría con tranquilidad. Vanessa terminaba de alistarse para el concierto, al tiempo que terminaba de hacer sus maletas para irse al día siguiente. Shirato se encontraba más tranquilo de las situaciones, aunque la escena de su apartamento aún seguía resonando en su cabeza. Matsushita, por su parte, daba fin a los últimos detalles para su presentación. Aunque, la escena que la menor le había contado, de igual, forma pasaba incansablemente por su cabeza.

-Creo que también eso fue mi culpa- Musitó y se dejo caer en el suelo del lugar- De no haber sido tan impulsivo… nada estaría así
-¡Hey Yuya!-Uno de sus bailarines se acercó hasta donde estaba-
-¿Eh?- Suspiró y se sentó-
-¿Qué tienes?-Le miró- Desde hace un rato estás un poco fuera del mundo… muchas veces te hablamos y parecías estar ido
-Es que…no sé- Rió leve- A ver, contéstame algo. Bueno, te contaré algo…bueno, escúchame por favor- Sonrió- necesito sacar esto
-Claro que sí- Rió ante la revoltura de palabras y se sentó frente a él- Cuéntame que te aqueja
-¿Recuerdas la entrevista que vimos hace una semana?
-¿La de Yukito?
-¡NO!-rió- La del baterista de SID y su esposa
-¡Ah!- Sonrió- Claro, claro ¿qué hay con esa entrevista?
-Conocí a aquella, singular, pareja- Se quedó callado un momento- Ahora ¿Recuerdas aquella carta que me llegó en el tour Sing a Song? Esa…que venía de una joven mexicana…a cookie writer
-Ah sí…algo así-Le miró- Pero... ¿qué tiene que ver una cosa con la otra?
-Curiosamente… la esposa de Shirato, es la misma que me escribió aquella carta. El mundo es pequeño-Rió leve- Bueno, la conocí, por accidente, pasó y descubrí que era ella quién me escribió esa curiosa carta. Quise conocerla. Me di cuenta que me había gustado aunque no le hubiera conocido de antes. Conviví con ella, con su esposo. Pero ayer…ayer se me ocurrió besarla. Shirato me vio…de hecho por eso llegué con el labio sangrando-Se llevó la mano a la nuca – Por la noche, cuando salí casi corriendo de aquí, fue porque recibí la llamada de un hospital diciéndome que Vanessa Jackson pedía que se me avisara que estaba ahí
-¿Por qué estaba en el hospital?-Le miró sorprendido- ¿Le pasó algo? ¿Shirato le hizo algo? ¿Ella se hizo algo?
-¿Qué?... ¡NO!-Rió leve- Él…si tiene su carácter, pero creo que no sería capaz de hacer algo que la lastimara.-Se quedó pensando- Lo que sucedió es que se pelearon… y bueno, ella tiene un problema en el corazón, el coraje, la sorpresa de lo que yo hice y todo eso le provocó una pequeña crisis.
-Pero… ¿Por qué fuiste tú y no él?
-Seguía un tanto enojada por la discusión-Desvió la mirada- Dijo que prefería que todo se calmara y volvería a hablar con él
-Ah- Ladeo la cabeza- Y en sí… ¿Qué es lo que te aqueja?
-Que de no haber sido por mi acción ellos no se hubieran peleado, ella no habría tenido que estar la noche en el hospital, él no se hubiera alterado a tal manera y yo no hubiera salido golpeado.-Suspiró- eso es lo que me aqueja. Me sorprende que una acción pueda provocar tanto.
-No es para menos-Sonrió de lado el bailarín- Sí te pasaste un poquito de la raya con tus acciones. Ya que lo pienso, no me imaginaba que intentaras algo con una mujer…niña casada
-Ni yo… por eso no comprendo casi nada-Se volvió a recostar en el suelo-
-¿Sabes si ya se volvieron a hablar el día de hoy?
-Creo que no…no lo sé. Los invité al concierto de hoy… no sé si vengan juntos o solo venga ella… o él.
-Tienes dos opciones… preguntarle a ella o preguntarle a él.
-¡Haré la primera!- contestó casi de inmediato- Siento que si ahorita, trato de hablar con él, me asesinará y con justa razón.
-Entonces llámale y pregúntale- Le extendió el teléfono- Si no se han hablado ellos dos…bien, queriendo o no tendrás que hablar con Shirato y explicarle parte de lo que pasó.

Matsushita rogaba porque ya se hubieran vuelto a hablar. Tomó el teléfono y marcó el número de la menor. No tardó mucho y una suave voz le contestó del otro lado.

-¿Bueno?
-Ya te dije que no creo estar “Bueno”- Rió- Ahora que si me lo dices tanto, podría comenzar a creerlo
-Hay Yuya- Rió con ganas- bueno ya, no peleemos de si estás bueno o no. Mejor dime ¿Qué pasa? ¿A qué se debe tu llamada a estas horas?
-Bueno pues- Hizo una pausa- Quisiera saber si…las cosas con tu esposo ya se arreglaron
-Ah…-Se quedó callada- Pues…aun no…yo no me he atrevido a hablarle y…bueno ¿Por qué la pregunta?
-Es que…-Miró a su acompañante, quién hacía señas para saber que pasó- Me siento algo culpable por lo que hice en el parque ayer- Sonrió de lado- pero mantente tranquila. Tú ven al concierto, del resto yo me encargo.
-¿A qué te refieres?-Preguntó con cierta curiosidad- ¿Qué estás planeando?
-Una sorpresa…te veo al rato

El cantante colgó el teléfono y miró a su bailarín, el cual tenía una gran confusión marcada en su rostro. Matsushita se levantó y le tendió la mano a su acompañante para que hiciera lo mismo.

-Dile a los demás que habrá un pequeño cambio de planes con la presentación de hoy.
-¿Qué?... Espera… ¿Por qué?
-No será mucha la diferencia- Sonrió y fue por su chaqueta- Solo se quitará Musicoverdose, Naturally y Beautiful Girl…Sí, solo esas, ya que Hallucination si estaba planeada.
-Espera, explícame más- Lo detuvo- ¿Qué cantarás en su lugar?
-Bien…toda la presentación será tal cual. Solo bueno…a ver- Fue por una libreta y le hizo una lista- Quiero que Hallucination, Foolish Foolish, Love Story Wa Totsuzen Ni y El cover de Let me Love you vayan en este orden.
-Creo que solo tú te entiendes- recibió la hoja de la alineación de canciones- Yo me encargo de decirles a los de la banda.
-Me parece…planéalo y…por sí las dudas- Rió leve- Mantén un botiquín de primeros auxilios a la mano.-Bromeó- voy a reunirme con Shirato, ya regreso.

Matsushita salió algo apresurado del auditorio. Recorrió algunas calles y, como pudo, dio con una cafetería algo cercana al apartamento del baterista (Aunque él no lo sabía) Tomó su celular y marcó el número indicado. Pasaron unos minutos y la voz del mayor se escuchó en la bocina.

-¿Moshi Moshi?
-Yuya desu- contestó el cantante- Emmm…Shirato, necesito hablar contigo
-¿Para qué?- Habló a regañadientes, con la tentativa de colgar el teléfono- ¿Qué más quieres provocar?
-Si vienes y me enfrentas de cara, te lo diré- Contestó algo retador- Ahora que si lo prefieres, puedo ir a tratar directamente con Vanessa y pues… a ver que resulta
-¿Dónde estás?-Dijo de inmediato.

Los sentimientos, del baterista, por su menor eran más que cualquier enojo con aquel cantante. Matsushita sonrió victorioso y le dio la dirección de la cafetería. Shirato anotó y colgó el teléfono. Tomó sus llaves y salió en encuentro con el cantante, arribando en pocos minutos a su encuentro.

-¿No deberías estar planeando un concierto?-Habló el mayor al entrar a la cafetería.-
-¿Y tú no deberías estar con tu esposa el último día que ella está aquí?- Le miró y ladeo la cabeza- Gracias por venir
-No lo hice porque quisiera hablar. Lo hice porque no te quiero cerca de ella por un rato.
-Bien, si quieres no hables pero al menos escúchame.- Suspiró y le miró fijo- Sé que hice mal con lo del parque. Ni yo entiendo el porqué de mis actos, es la primera vez que hago algo así.- Se detuvo y suspiró- También, creo que te hablado algo mal cuando me contestas al teléfono, incluso hace unos momentos lo hice y pido una disculpa por eso. Hay muchas cosas que no estoy entendiendo con respecto a mí.
-¿Por eso la besaste?- Preguntó- ¿Y cómo sabías que tiene sentimientos hacia alguien más?
-Una vez… bueno, en mi concierto del Sing a Song Tour…creo que no importa tanto el que ciudad era, pero bueno. El punto es que me llegó un paquete con varias cartas, dibujos y cosas por el estilo, recolectadas por una página de fans en facebook. Entonces di con una carta curiosa, una carta de una fan mexicana…una joven…bien, no diré el nombre puesto que ella no lo quiere decir, pero se hacía llamar Vanessa Jackson. Me pareció curioso y agradable. Su carta era…algo extraño, pero tierno- Rió leve- Podías sentir lo que ella cuando lo escribió. ¿Alguna vez te ha escrito a ti?
-Lo hace el 11 de cada mes. Ya que no tuvimos la oportunidad de tener un noviazgo como tal, tomamos algunas cosas de estos y las agregamos al matrimonio- Sonrió leve recordando lo último que le dio- Y sí, se puede sentir la dedicación o el tiempo que se tomó para escribir… puedes releer las veces que quieras, pero esos sentimientos no desaparecen, perduran en sus escritos.
-Siendo así, puedes comprender a la perfección lo que dije- Vio el cambio de actitud del baterista- Bueno, posterior a esa carta me creció un gran interés por saber quién era ella. No, no tenía intenciones de una relación ni nada por el estilo, solo quería conocer a la autora.
-¿Y Cómo supiste que fue ella?
-No lo sé-Se encogió de hombros- me costó algo de trabajo, aunque te diré. El día que tomamos el café, con lo que dijo, pude asegurar que fue ella. Luego en el parque, antes de que todo aconteciera, me mostró algo que tenía en este cuaderno- Le entregó una pequeña libreta lila- le pregunté sus inspiraciones, en primera instancia es su ídolo, dijo que de no ser por él no sería mucho de lo que es ahora
-Eso ya me la había dicho a mi también-Interrumpió- Fue la única inspiración que me dijo, bueno su familia también juega papel importante-Rió leve- Aunque sé que hay otras dos
-Una de esas eres tú- Sonrió de lado- Ella te quiere , se le nota en la mirada, en la forma en que habla de ti. Cuando estás con ella, cambia totalmente su expresión.
-¿A qué te refieres con eso último?
-He estado con ella, a solas…tres veces en total-Le miró- Sus ojos suelen ser tristes… cuándo está sola, o bueno, eso es lo que he visto-Rió- Pero cuando estás tú con ella, inclusive puede llegar a sonreír con la mirada. Le cambias el mundo, ayer que estuve con ella en el hospital estaba algo decaída, le interesaba demasiado arreglar las cosas contigo. Eso me lo dijo.
- ¿Cómo sé que eso es verdad?
-¿Qué ganaría con mentirte diciéndote esto?-Arqueo una ceja- Al parecer a mi me ve como… un amigo con el que se puede desahogar en este país extraño para ella. Supongo que todos sus amigos son de México, ¿No?
-Ammm-Hizo una pausa y recordó la noche en que la menor hablaba por teléfono- Pues sí… su vida original está allá. De aquí solo me conocía a mí, hace unos días conoció a los demás de la banda… y bueno, te conoció a ti también.
-Lo curioso será saber el porqué me tomó a mí para desahogarse –Desvió la mirada- Cómo sea… ¿Irás hoy a verla? ¿O al concierto?
-¿Qué le diré?
-Creo que las palabras correctas aparecerán cuando estén frente al otro-Sonrió- ¿No lo crees? Por cierto-Se dio media vuelta- El concierto es en una hora…sería bueno que fueras a cambiarte. Tu Jacksonera estará en el lugar. Con permiso, tengo que irme yo a arreglar.
El joven cantante salió de la cafetería con dirección al auditorio. Tenía media hora para checar el audio del lugar y otra media hora para que se pudiera cambiar y arreglar.  Shirato, por su parte, corrió hasta el edificio. Entró a su apartamento y comenzó a buscar que usaría, necesitaba cambiarse lo antes posible.
-Creo que esto funcionará- Dijo mientras miraba en la cama una camiseta gris, una camisa blanca, bufanda café y pantalón negro.- O no sé…pero ya no me da mucho tiempo de ponerme a elegir algo “adecuado”

Rápidamente se metió a bañar, salió y se arregló en menos de cinco minutos. Jugó solo un poco con su cabello e hizo que sus mechas rojas relucieran un poco más de lo normal. Más de una vez la menor le había dicho que le gustaban sus mechas.  Salió en dirección al auditorio donde sería la cena-concierto, el cual comenzaría en unos cuantos minutos.

Una de las edecanes del lugar le guío hasta la mesa que les había reservado el cantante. Esta se encontraba a unos cuantos metros del escenario, era uno de los que más se encontraban cerca.  Shirato se sintió un tanto confundido, pues su menor no se encontraba en el lugar.

Vanessa estaba en backstage platicando con el cantante, antes de que él saliera a escena y ella tomara su lugar en el público.

-Te tengo una pequeña sorpresa- Sonrió el cantante- ¡Pero quita esa cara triste, niña!
-Es que ¡ah!-Suspiró- No entiendo ya nada de la vida…aparte, perdí mi cuaderno donde tenía varios escritos.
-¿Eso cuando fue?
-Ayer en la tarde
-Yuya, sales en 15 minutos, prepárate por favor- Habló un hombre del Staff y salió del camerino.-
-Bueno, pero estate tranquila, podrás recuperarlos, eres buena escribiendo
-Pues sí –Sonrió de lado- espero poder hacerlo…pero, antes ¿Qué es la sorpresa?
-¡Ah!-Rió leve- No que no cambiabas tu carita
-¡No molestes!-Se sonrojo y rió- Soy curiosa
-No te molestaré pero acompáñame.

Matsushita extendió su mano, la cual fue aceptada por la menor. La llevó detrás del escenario y la recargó en la pared que había ahí. Vanessa quedó de nuevo petrificada, pero sabía que tendría que actuar de inmediato por lo que pasara.

-Antes, prométeme que mantendrás la calma- Le miró fijo a los ojos y posó las manos en sus hombros.-
-¿Qué piensas hacer?-Cuestionó algo asustada.-
-Realmente yo nada- Rió con ganas- solo quería ver tu cara de susto, me gustó desde ayer que la vi en el hospital.
-¡Que cruel!-Rió con él y lo miró alejarse- Ya, dime qué tienes entre manos.
-Hasta hace un momento, tus hombros- Rió nuevamente y se dirigió a una pequeña puerta- Sígueme y no hagas ruido alguno-

Vanessa le siguió y salieron a la parte interna del recinto. Éste estaba dividido en dos por un cristal de doble forma. Ellos podían ver a los presentes del lugar, mientras ellos veían sus reflejos.

-¡Que cosa tan genial!- Musitó Vanessa- ¿Qué hacemos aquí?
-Tú querías ver a alguien en especial este día ¿no?-Sonrió leve y siguió caminando- Aunque no estabas segura de encontrarlo
-Pues con todo lo que pasó, sería casi imposible.
-¡Error!-Rió y se detuvo cerca del escenario- Hablé con él en la tarde. Realmente lo siento por lo que hice ayer- Sinceró y tomó sus manos- Actúe impulsivo, no entiendo la razón…pero lo hice, así que quería enmendar todo…Lo cité y aceptó verme, hablé, le plantee algunas cosas y bueno-Señaló con su cabeza al lado- Ahí está el resultado

Vanessa volteo y se topó con la silueta del baterista. Abrió enormemente los ojos y, casi de inmediato, una sonrisa se dibujó en sus labios. Regresó la mirada al cantante y le abrazó impulsivamente.

-¡DIOS SANTO!- Exclamó casi gritando- Muchas gracias… no lo creo… ¿Cómo lo hiciste?
-Yo no hice más que proponerle vernos…-Correspondió a su abrazo- Él accedió porque no me quería cerca de ti, al menos no por el momento.
-Me has hecho muy feliz con esto- Retomó su posición inicial y volteo a ver a su pareja- El problema es que ahora no sé qué le diré
-Te contestaré lo mismo que a él- Sonrió-Las palabras correctas saldrán al momento de estar frente a frente.
-Espero que sea así

Vanessa se dio la media vuelta, pero el cantante, a nueva cuenta, le tomó por la muñeca. La menor se giró a verlo y ladeó la cabeza un tanto confundida.

-¿Qué pasa?
-Antes de que vayas de nuevo a su lado- Le miro tierno-hay una línea en la carta que me escribiste, que siempre he querido que me digas…
-Creo saber cuál es- Se sonrojó leve- pero… ¿No tienes un concierto que dar?
-Sí…pero tú desapareces mañana, yo seguiré dando conciertos- Rió- Aparte no tardarás mucho
-Bueno pues…-Desvió la mirada- “Last year…when i was sixteen…i wrote a letter for you”
-And i read that letter… Thank you so much for supporting me
-¡Ah, de nada!-Rió nerviosa- Regresemos mejor, te han de estar buscando.
-Claro

Ambos jóvenes regresaron por el mismo camino. Matsushita llegó con su Staff quienes le regañaron un poco por la tardanza. Vanessa, a paso lento, llegó hasta donde estaba su pareja. Cubrió sus ojos y escondió la cara en su cuello. Shirato se limitó a sonreír y tomar las manos de su menor entre las propias.

-Me pregunto ¿quién será?
-Le tocará adivinar quién es la persona que se lo quiere llevar.-Rió leve y besó su mejilla.-

El baterista se levantó y miró a la menor de pies a cabeza, quedando atrapado por su atuendo de esa noche. Era la primera vez que la veía con un atuendo juvenil. Usualmente le veía con ropas, un tanto, infantiles, puesto que ella se sentía insegura con su cuerpo.  Una falda corta negra, blusa blanca y zapatos de tacón negros. El cabello en ondas y con lentes de armazón negro. Vanessa se sonrojó ante la mirada de su mayor y desvió la mirada.

-¿Es demasiado?-Se mordió el labio- Esperaba verlo aquí, no sabía si vendría o no, pero si lo hacía quería que me viera un tanto diferente a como suele verme.
-Se ve hermosa- Fue lo único que atino a decir.-
-¡Buenas noches! Todos tomen asiento- Habló el presentador- Como se había avisado, en esta pequeña celebración por el cumpleaños del presidente de Epic Records Japan, habría un invitado un tanto sorpresa. Démosle un aplauso a Matsushita Yuya.
-Con que por eso era esta cena- Habló la pareja al unísono-

Rieron ante la sincronización y tomaron asiento. La pequeña presentación de cantante dio inicio. La cena transcurrió con cierta tranquilidad, Matsushita hacía pequeñas bromas a los presentes en los intervalos musicales.

La recta final de la presentación se avecinaba, las luces bajaron y Matsushita tomó asiento en un banco que le llevaron al escenario. Al terminar su interpretación de “Foolish Foolish” hizo un pequeño monólogo algo improvisado.

-Los sentimientos son un tanto extraños ¿No? –Sonrió y tomó un poco de agua- Es decir, en algún momento crees encontrar a alguien que mueve el mundo, alguien que, sin conocer a fondo, te cambia por completo. Aunque hay veces que el miedo de ser lastimado, como en el pasado, llega a ser más grande que aquellos sentimientos. En esos momentos, es cuando necesitas que ese alguien te pida que dejes que te quiera, que te demuestre que te querrá hasta que aprendas a superar los fantasmas de tu pasado. Escuchen por favor Let me Love You

Un suave piano comenzó a tocar las primeras notas de la canción. La voz de Matsushita comenzó a relucir conforme pasaba la canción. Al ritmo de R&B de la melodía y la letra “…Girl let me love you And I will love you, Until you learn to love yourself Girl let me love you And all your trouble Don’t be afraid, girl let me help…” Resonando en los oídos de los presentes, el cantante pidió que le acompañaran con aplausos en la presentación.

La menor escuchaba atenta la canción. Una sonrisa se marcó en sus labios y bajó leve la mirada. Había pasado el tiempo, pero esa melodía guardaba cierto significado para ella. El mayor pudo notar las respuestas de su pareja ante la presentación. Prefirió guardar silencio y dejarle disfrutar el momento. Después de todo, él sabía que ella admiraba al joven de ojos marrón. Finalmente la canción terminó.

-Y ya que estamos con el tema de los sentimientos- Rió leve- Es curioso, como en muchas ocasiones el cariño hacia alguien nos llega de repente ¿No lo creen?- Cuestionó a la audiencia, recibiendo algunos murmullos como respuesta-  Unos necesitan una mirada, otros una sonrisa, algunos otros el roce de los labios, aunque estos se separen casi de inmediato. Y hay unos cuantos que gustan de la ilusión que se crea mediante la palabra escrita. Y no es por nada pero…-Rió nervioso- eso último con referencia a una fuente cercana mía, puede asegurar que es la cosa más extraña y, a veces, problemática. Las alucinaciones que provoca el amor, son las cosas más extrañas que una persona puede llegar a vivir.

Vanessa y Shirato se quedaron boquiabiertos ante lo dicho por el cantante. Que si bien el baterista ya tenía un ligero conocimiento de ello, no creía que lo fuera a decir en el concierto. La menor simplemente no supo que decir, desvió la mirada y comenzó a escuchar el tono de “Hallucination”. Sintió que esa canción nunca había tenido tanto significado para ella, como en ese momento.

-…Koori datta mune no honoo ga. Tokedashite moedashite me o tojiru. Nando mo mita yume  Demo konya wa…- Matsushita terminó su canción recibiendo varios aplausos por la interpretación. Sonrió satisfecho y dirigió la mirada hacia la pareja- Aunque también- Comenzó a hablar- Hay veces que las historias de amor son muy…de repente, de la nada. Cuando menos se dan cuenta las personas se enamoran de alguien que no tienen cerca, pero que les acelera el corazón. Eso…eso lo vi en una pareja que conocí hace unos días, inclusive cuando los conocí me hicieron recordar una imagen que leí una vez en facebook.- Rió.- realmente no recuerdo del todo la frase, pero decía “Él era dueño de sí mismo, ella una niña insegura”-Mantuvo una sonrisa en su rostro y continuó- Por lo que sé, él ya tiene su trabajo, ¿Cómo decirlo? Ya tiene una vida hecha, ella aun trata de saber qué hacer con los años de vida que se le vienen encima.  La diferencia entre ellos es amplía, pero… pero eso no les impidió unir sus corazones para formar una historia de amor de repente. Estoy casi seguro, que si ellos no se hubieran conocido en las condiciones que lo hicieron, seguirían solo un par de extraños. Y bueno, realmente quisiera dedicarles esta canción a ambos.

La pareja se miró entre sí, para luego devolver la vista al escenario. Ambos tenían una gran confusión en sus rostros. Pronto la canción comenzó a sonar .Un suave piano y la voz del cantante en una bella balada que, la menor, conocía a la perfección.

-Love Story Wa Tosuzen Ni-Musitó al tiempo que veía a su pareja- No lo había pensado… esa canción… esa canción es nuestra historia de amor de repente. 
-¿Ah?-Le miró confundido-
-Escuche la canción, cuando termine me dará su veredicto
-Yoi

La canción transcurrió tal cual. Al finalizar, finalizó también la actuación de Matsushita, quién agradeció y bajó del escenario. Se cambió de ropa y se reunió en la mesa del cumpleañero. La pareja aun estaba algo confundida por la situación. Shirato le dio una tierna mirada a su pareja y asintió leve.

-Creo que puedo darle la razón en esto.
-¡Gra-cias!- Sonrió-

Una hora más y el evento finalizó. La pareja agradeció al cantante el haberlos invitado y regresaron al apartamento del baterista. Estando finalmente solos se unieron en un duradero y tierno beso. Fue como si en el momento nada existiera más que ellos dos en la sala del lugar.

-Lo siento- Musitó el baterista al separarse de los labios de su menor- No debí actuar así ayer
-Yo también lo siento- Le miró a los ojos y acarició su mejilla.- Debí de reaccionar ante la situación en el parque…y creo que no debí de darle esa cachetada ayer- Se mordió el labio nuevamente- Me sentí mal por eso
-No se preocupe…creo que me la gane-Rió leve- algo me pasó ayer. Los celos me cegaron, cierto. Pero es que no podría dejar que alguien más la tuviese, no desde que me enamoré de usted. La quiero mucho y la quiero solo para mí.
-Estamos en las mismas- Sonrió- Solo soy de usted- Se sonrojó por lo dicho.- No busco a nadie más desde que me perdí por primera vez en sus ojos negros. Quiero estar con usted nada más, no quiero otros abrazos, no quiero otras miradas, no quiero otros besos que no sean los suyos.
-Mi Jacksonera…
-Mi Shirato…

El deseo y el cariño en la mirada de ambos era evidente. Pronto atraparon los labios del otro en un beso un poco más pasional que el primero. No supieron cómo, ni cuándo de sus acciones, simplemente se percataban del sabor de la boca del otro. Era algo que ninguno de los dos quería olvidar.

Shirato comenzó a empujarle leve hasta que la atrapó contra la pared. Estando allí se apegó a ella sintiendo la calidez de la cercanía y la respiración agitada de su pareja por el tiempo y la forma del beso. El  mayor afirmó sus dedos en los muslos de su menor, la cargó y así la llevo hasta la habitación.

Nada les importo, solo el momento, las caricias y los besos del otro. La ropa les estorbó conforme el tiempo pasaba, lo único que necesitaban eran sus manos para recorrer y reconocer cada parte del otro.

Se repartieron besos y caricias tiernas, intercalándolos con algunas mordidas suaves que eran del disfrute de ambos. El momento llegó, la menor no supo qué hacer más que aferrarse a su mayor hasta que se acostumbró a esa intromisión en su cuerpo.  Lo que había comenzado en un lento y placentero vaivén, fue aumentando hasta llegar a ser movimientos casi salvajes y desordenados por parte de ambos.

Las miradas dedicadas entre ellos se encargaban de dar a notar todos los sentimientos que desbordaban con sus acciones. Llegaron a su clímax y se dedicaron una mirada tierna y un beso dulce. Se dejaron caer en la cama mientras sus respiraciones se normalizaban.

-Usted es mi Jacksonera- Acarició su cabello- y la quiero
-Usted es mi Shirato-Sonrió-mi Shirato encantador y lo quiero de igual modo.

Sus labios se juntaron para culminar aquella noche, dando paso para que se quedaran juntos dormidos. Ambos sabían que ya no tenían deseo alguno de estar con alguien más, querían estar solo ellos dos sin importar nada más.

A la mañana siguiente ambos se despertaron temprano, a pesar del cansancio la pareja se levanto. Ambos se arreglaron algo casual (Vanessa había vuelto a ese gusto por las ropas infantiles) y se dirigieron al aeropuerto. La menor no quería separarse de su mayor, pero era necesario, tenía que terminar primero sus estudios y eso era algo que ambos sabían.

-Me esforzaré para poder verlo en las siguientes vacaciones- Sonrió la menor- Bueno, eso si me dejan venir
-Si no la dejaran yo iría por usted- Besó su frente- La quiero y suerte en su semestre.
-Gracias

Se abrazaron y compartieron una mirada de cariño. Vanessa sin duda extrañaría el perderse en sus ojos negros. Shirato, antes de que su menor se alejara, la tomó por la cintura y le habló al oído.

-No creo que sea necesario decirlo, pero mejor lo dejaré en claro- Sonrió- Usted es mía, solamente mía, nadie más la puede besar, abrazar o querer de la manera en que yo lo hago. Así como nadie la puede desear como yo.

Vanessa se estremeció y sonrió ante lo dicho. Asintió con la cabeza y le miró fijo a los ojos.

-Lo mismo va para usted- Rió leve- Usted es mío desde que nos casamos, pero anoche reafirme eso… No le dedique esas miradas tan suyas a alguien más. No abrace a nadie como lo hace conmigo ni mucho menos acerque esos labios suyos a los de alguien más. Que de mi parte eso lo aseguraré, le pertenezco y punto final.

Se unieron en un último beso y sonrieron. Vanessa, al escuchar el llamado de su avión, se separó de su mayor. Le dedico un último “hasta luego” y se dirigió al andén para regresar a su destino. Quién sabe cuándo volvería a pasar tanto tiempo con su mayor, así que procuró guardar todo lo vivido en esos días en sus recuerdos más preciados.

Al regresar a su país y encontrarse con sus amigas, le llovieron infinidad de preguntas acerca de sus vacaciones. Casi a ninguno le contó a detalle,  a la mayoría simplemente les dijo: “Me la pasé bien… ¿Saben lo extraño y divertido que puede ser el casarse con el baterista de su banda preferida? I mean… no tiene sentido alguno, pero es una experiencia interesante” Solo Montse y Careli supieron lo acontecido en los últimos días. Ambas jóvenes dieron el grito en el cielo sintiéndose feliz por su amiga.

A Shirato, por su parte, no le fue muy fácil el esconder lo acontecido. Los chicos de la banda, al verlo en el estudio, pudieron adivinar casi de inmediato lo sucedido, aunque prefirieron guardar silencio y seguir con las grabaciones para el disco.

El amor es algo extraño, llega de la nada y es así como suele irse en ocasiones. Pero se puede casi asegurar que, en cuanto menos lo notes, también vivirás una “Historia de amor de repente” Como esta que te acabo de relatar. ¿Qué como sé todo esto con detalles a ciencia cierta? Bueno… eso, no creo que sea de mucha impresión pero me presentaré ante ti querido lector. Mi nombre es Vanessa Jaqueline Jackson Ciccone, mejor conocida en la historia como Vanessa Jackson de Shirato.


Vanessa Jaqueline Sánchez Velázquez. 






¡Buenas tardes!...Cómo siempre rompiendo el horario de mi blog pero bueno. Ya es bien sabido que me veo en la necesidad de terminar esto prontamente para que mi personaje deje de molestarme hasta el cansancio. 

Espero hayan disfrutado de leer este fanfiction, así como yo disfruté (y padecí en algunas escenas) el escribirlo. Sin duda esta pareja quedo en una muy buena posición de mis gustos de parejas de roleplay o escritos míos. 

Ahora, para aquellos que gusten de conocer las canciones que se interpretaron dejo aquí los links para los curiosos. Y como se puede notar, "Love Story Wa Totszen Ni" Fue la que le dio el nombre al fanfiction, a mi parecer, siempre fue la canción que le quedaba a la pareja.

LET ME LOVE YOU- Ne-Yo (Cover by Matsushita Yuya) 

HALLUCINATION - Matsushita Yuya 

LOVE STORY WA TOTSUZEN NI - Matsushita Yuya 


Ahora... mi contra parte gusta dejarle un pequeño recado a una de sus amigas, y lectoras de este fanfiction.

Wuuuuuuuu!! *-* Me toca a mi hablar!!! anden ewe wuu!!...a ver pues... ewe Andy...chamaca de mi amor...niña consentida mía... NO POR ESTE FANFICTION TE DEJARÉ DE PELEAR AL MORTAL!!!!... ewe Tal vez me tengas en tus manos por el fic que tu escribes...pero te jodes que en algún momento volveré a poder casi asesinarte (Por el momento yo me jodo Q_Q)  ewe NAH TE CREAS! XD te amo :3 jajaja sabes que me gusta pelear contigo ♥ 

Atte: Vanessa "Galleta" Jackson 

Después de ese..."bello" mensaje, yo me despido. Dando así por terminado el fanfiction Historia de amor de repente. Gracias por leerlo y por los comentarios que me dieron de él.

Regresaré en unos días con otro fanfiction de SID... su nombre será "UNA NOCHE DE COPAS" Y será protagonizado por Shinji, el guitarrista de la banda. 

ADVIERTO: 
No pienso volver a pedir una disculpa por mis escritos. Esta vez fue la excepción puesto que a esta persona yo, de cierto modo, ya le había fallado, así que me sentí en la necesidad de darle lo que me pidió y bueno aunque no lo hubiera pedido, creo que lo hubiera hecho, solo para dejar en claro que él no era como lo había relatado.

¡Felices vacaciones y Felices fiestas! 

ATTE: 
Una Galleta Escritora. 

lunes, 16 de diciembre de 2013

Historia De Amor De Repente 9

-¿En serio estabas tan enferma?- Le miró incrédulo- Te veía tan… sana
-Pues sí, no era algo que supieran todos…
-¿Shirato sabía?
-Ah…sí…
- Sabiendo que estás así ¿aun te hace ese tipo de escenas?

-También fue mi culpa- le miró y se quejó por la aguja en su mano derecha- Tú mismo me dijiste que a qué iba, pero bueno no quería que las cosas quedaran tan…así
-Fue culpa de ambos- acarició su cabello- Tuya por buscarlo cuando estaba tan de malas y de él por no medir las consecuencias de sus actos
-Pues sí- suspiró-

Una enfermera entró en la habitación de hospital con una hoja entre manos. Esta le fue entregada al cantante, para que luego la señorita saliera de nuevo.

-Nee ¿Qué dice?- Le miró curiosa. Trató de reincorporarse pero se atoró con el cable del oxígeno- Bueno, ¿Qué pasa?
-¡Oh por Dios!- Le miró y sonrió- Dice que ya te puedes ir- Rió ante la cara de susto de la menor- Que sigas tu tratamiento y trates de tener las menos emociones posibles
-¿Dice que frecuencia tenía?
-Ammm… 240 latidos por minutos
-¡Woah!- Sonrió sorprendida- La más alta que había tenido era de 200, superé mi record
-¿Suele pasarte esto muy seguido?
-Solo cuando hay estrés, o emociones fuertes o me deprimo… o me emociono, de hecho me sorprende no haber terminado aquí cuando te conocí- Rió leve-
-¡Ah! No me lo hubiera perdonado eso-Rió con ella-

Un doctor entró en la habitación. Se acerco a la paciente y retiró de ella las agujas, el respirador y los parches que monitoreaban su ritmo cardíaco. El médico dio instrucciones al cantante y ambos salieron del lugar, para que ella pudiera vestirse nuevamente. Tomó sus cosas y salió al encuentro con el joven de ojos marrón, quién se ofreció llevarle hasta su hotel de nuevo. Estando allí se despidieron y cada quién retomó su camino.

Vanessa ascendió hasta la planta de su habitación, entro en ella y lo primero que hizo fue convocar a su mejor amiga, Montse, a una vídeo llamada por Skype, necesitaba desahogarse con alguien y estaba casi segura que ella era con quién mejor se podría comprender en el momento. Ya tendría tiempo, después, de desahogarse con su madre.

-Nee…Calina-Chan- Dijo al momento de ver a su mejor amiga en la pantalla- ¿Cómo estás?
-Bien Vanesirris-Le miró –Oye ¿te pasa algo? Te ves…pálida y tu mirada está triste
-¡Calina!- Sollozó y las lágrimas corrieron- wee, vengo llegando del hospital, me mantuvieron ahí la mayor parte de la noche, me pelee con Shirato ¿Quieres más?
-¡Ah!- La miró sorprendida- a ver explícame wee, ¿Por qué te internaron?
-Por que fueron muchas emociones para mi, mi corazón no dio para mucho
-Ahora, ¿por qué la pelea? ¿Eso fue lo que te alteró tanto?
-Pues sí- limpió sus lágrimas- Eso fue lo que me alteró. Me pelee con él porque… -Bajó la mirada y se mordió el labio- Yuya…Yuya Matsushita me besó y él lo vio… Pero, pero yo no busqué eso, I mean… ni siquiera esperaba topármelo en esta ciudad, no creí que me hablaría con tanta familiaridad, no me imaginé que todo llegaría a esto… La única relación que quería con él, en esos momentos, ya era de amistad…wei, tu sabes que yo quería venir aquí por verlo a él, porque extrañaba su cercanía…no fue por Japón no fue por el otro, fue por Shirato por quién vine
-Hay Vane- Le miró- ¿Ya intentaste explicárselo a Shirato?
-Sí… bueno, fui a su apartamento, intenté, no me escuchó…me reclamó que porque a él lo había cacheteado y que porque a Yuya no le hice nada…
-Espérate ¿Qué? ¿Vanessa le diste una cachetada?
-Me besó a la fuerza, estaba enojada ¿Qué querías que hiciera? Suelo ser más impulsiva y babosa si me enojo…ya de por si lo soy…
-Pues sí pero… ¡No mames!-Casi le gritó- Bueno ¿qué piensas hacer?
-Yo que sé- Se quejó y sus lágrimas corrieron de nuevo- Ya no sé, esa faceta de Shirato me dio miedo, aunque bueno, hasta cierto punto yo di pauta para eso… o quién sabe
-Explícame paso a paso la situación, que ya me confundiste.

Vanessa le contó a su amiga lo acontecido, detalle por detalle, no omitió nada. Quería que Montse le diera su veredicto, de que tan loca o cuerda estaba. Al terminar ese relato, agregó:

-Lo peor del caso… Me siento… tan a gusto con mi ojos café
-Dime las diferencias de esos sentimientos- Suspiró- No puedes dejar el matrimonio nada más porque sí
-No, no puedo, no debo, no quiero…-Hizo una pausa- con mi ojos café… no sé, es un locura-Rió leve- me llevo bien con él, estuvo conmigo anoche en el hospital, casi no lo he tratado. Pero eso sí, es un muy agradable fantasma, eso no lo puedo negar.
-¿Fantasma?
-Ah, es que, antes de que todo esto pasara, dos veces me lo encontré de la nada y, según él, parecía que había visto un fantasma, así que ahora lo es
-Ok…hasta en eso eres rara-Rió-
-Ya ni lo digas- Sonrió divertida- Bueno eso es por una parte
-¿Y la otra?
-Shirato…es tan otro mundo-Su mirada y sonrisa delataron sus sentimientos- Me gusta estar con él, aun si solo estamos en silencio con el otro;  me gustan sus ojos negros y las miradas que suele darme, sean profundas, tiernas divertidas…sea como sea me gusta- Se mordió el labio instintivamente- La forma en que me abraza es tierna, de repente posesiva, como por ejemplo el día que vi a Yuya por primera vez, él me rescato de mi perdición, lo vio y ¡Ah! Me encantó como me abrazó en el momento. Cuando me besa… ¡DIOS!...Podría perder mi mente en esos instantes. Simplemente es… es otro mundo
-No me jodas- Rió leve- ¿En serio tienes dudas Vanessa? Se nota, no que lo quieres, te enamoraste de él
-¿E-en serio?-Se sonrojó- Ammm… n-no lo había visto desde esa manera
-No creo que tengas algo más que pensar- Sonrió satisfecha- Shirato es tu opción, punto final. Fin de la Calina-terapia
-Aun así- Suspiró- no sé que vaya a pasar después de esto… I mean…creo que fue demasiado
-Algo…-Sonrió- Tú misma una vez me lo dijiste, y creo que te gusta plasmarlo en tus escritos. Los sentimientos verdaderos sobreviven ¿No es así?
-Pues sí- Desvió la mirada- Esperemos sean verdaderos…No quiero la misma historia de siempre, bueno ni tan de siempre, una vez me duró el gusto.
-Sí, pero que bien que acabo ese gusto pasado
-Fue lo mejor-Rió leve- de no haber sido así, no estaría ahorita tan feliz con mi baterista
-Todo pasa por algo, que no se te olvide eso.
-Jamás se me olvidará- Se quedó pensativa- ¡Oye! No uses mis frases
-¡No está el papelito, chamaca!
-Ya crearé uno


Las amigas rieron y platicaron un rato más. Vanessa logró tranquilizarse, y en conjunto con Montse, creo lo que podría ser un plan de recuperación por aquella pelea. Dudaban que funcionara, pero peor era no tratar algo. 





¡Buenas noches lectores! Bien, cómo dije en el capitulo anterior, quiero terminar en cuanto antes con este fanfiction. Creo que ya tuve suficiente con todo lo que acarreo el crear esta pareja, que si bien se inició con las mejores intenciones, terminó de la peor manera.

En este capítulo, mi mejor amiga de la prepa, hace una aparición especial jugando el mismo papel que desempeña en la escuela. Mi mejor amiga y consejera, que no importa cuantas veces la riegue, está conmigo siempre aunque sea una mala persona. 

Disfruten, y espero mañana subir el capítulo final.

Atte:

Una Galleta Escritora.



domingo, 15 de diciembre de 2013

Historia de amor de repente 8

Vanessa logró llegar al apartamento sin perderse. Vio que la puerta se encontraba entre abierta y no dudo mucho en entrar. Shokora llegó hasta sus pies y posó ambas patas delanteras en sus piernas. Se le notaba algo asustado al cachorro. La menor cargó al perro y vio el desastre alrededor. Los muebles estaban fuera de su lugar y varios de los adornos estaban rotos.

-Cosita bonita- Le habló al cachorro- ¿Qué pasó aquí?

Shokora dirigió su mirada a la habitación. Vanessa le dejó en el suelo y se dirigió al lugar. Tocó un par de veces, aunque con respuesta nula. Giró la perilla y entró en el lugar a paso lento. Miraba alrededor, hasta que localizó a su mayor tendido en la cama, con la mirada perdida en el techo. Aun se le veía enojado por la situación.

-Hola- Musitó la menor y se acercó al borde de la cama-
-¿No estaba lo suficientemente ocupada como para venirme a ver?- Cuestionó el baterista sin voltear a verle- ¿Qué hace aquí perdiendo el tiempo?
-Si hubiera algo más importante que estar aquí…- Se quedo callada un momento- ¿Sabe? solo porque estuviera en un hospital, sería suficiente para no venirle a ver después de un problema de esta magnitud
-¿Me explicarás las cosas?- Se levantó y le miró- Creo que fue suficiente con tus acciones el día de hoy
-¿Podrías dejar de sacar tus propias conclusiones?- Suspiro y no reparó en el modo en que se dirigía a él- Vine porque quiero aclarar este error.
-¿Error?- Rió levemente- Yo mismo los vi ¿Qué hay de error? Lo besaste, es todo, lo quieres. Siendo así, no entiendo a que viniste inútilmente aquí
-¡YO NO LO BESÉ!- Gritó- Me tomó por sorpresa, me acorraló, no me dio tiempo de reaccionar. Él se disculpó, yo no accedí a nada solo me quedé congelada.
-¿Esperas que me crea eso?- Le reclamó, claramente molesto- Ahora resulta, que si te acorralan te pueden besar a su antojo
-¡¿Qué?¡

Shirato se levantó de la cama, tomó a la menor por las muñecas y la empujó levemente hasta la pared dejándole imposibilitada de moverse. Vanessa le miró con algo de miedo, era la primera vez que veía esa forma de ser en el mayor.

-Vamos a ver qué tan cierto es lo que dices- Le miró fijo a los ojos- Bien pudiste librarte de su agarre ¿no es así?
-Shirato, me lastimas- Se quejó mientras forcejeaba-  ¡Suéltame!

El baterista atrapó los labios de su pareja en un beso forzado. La menor luchaba contra eso, pero la clara diferencia entre los cuerpos le hizo perder la pelea. Finalmente las manos del mayor fueron perdiendo fuerza, siendo ahí el momento oportuno que tomó Vanessa para librarse de su agarre, le miró por unos momentos y terminó por darle una cachetada a su pareja.

-¡Estás loco! ¿Verdad?
-Bien pudiste hacer eso- Llevó la mano hasta su mejilla, donde había recibido el golpe- Sin embargo solo te fuiste cuándo el te liberó. ¿Qué da a entender eso?
-Que ese momento fue delicado, ¡este fue agresivo!
-Pero no hubiera sido él, que te hubiera importado poco la situación
-¡DEJA DE SACAR TUS PROPIAS CONCLUSIONES!- Sus ojos se cristalizaron pero mantuvo su posición- Si no gustas creerme, ya es tú problema ¡Te estoy diciendo la verdad!
-Ajá

Fue lo único que alcanzó a decir, antes de atrapar los labios de su pareja en otro beso, igualmente, forzado. Vanessa se resistía ante sus acciones, hasta que poco a poco fue cediendo. Queriendo o no, le gustaba la sensación de esos labios sobre los suyos. Shirato la empujaba, con un poco más de suavidad, hasta donde estaba la cama, prontamente cayeron sobre ella. La menor finalmente reacciono de lo que sucedía y comenzó a forcejear nuevamente. Sus lágrimas no se hicieron esperar y esto hizo que el baterista se detuviera.

-Déjame ir- sollozó-
-¿A qué?- Se levantó y le miró aun tendida sobre la cama-¿A buscar de nuevo sus labios?
-¡TUS MALDITOS CELOS NO TE DEJAN SHIRATO!- Le gritó claramente exaltada- ¿No te bastó con que en este momento cediera a tus acciones? ¿No te bastó con que viniera aquí, siendo que, usualmente, todo lo dejo pasar?
-¿Cómo quieres que me baste cuándo a él no le hiciste nada y a mí me pegaste una cachetada?
-Otra vez a lo mismo…- Se levantó de la cama. Por el enojo y las emociones se mareó de inmediato y sintió una punzada en su pecho- ¿Sabes qué? Cuándo se te pase el estrés, me buscas. Ah, es cierto… mañana, después del concierto, regreso a México.
-¡Claro! el maldito concierto- La miró mientras se acercaba a la puerta- ¡Vete de una buena vez con él!
-Sí eso es lo que deseas… probablemente lo haga

Vanessa azotó la puerta al salir, dejando al baterista molesto en su apartamento. Nuevamente comenzó a hacer disturbios en su hogar, mientras que la menor se dirigía al hotel, con la salud evidentemente afectada por lo acontecido.

Cómo pudo logró llegar al hotel, subió en el ascensor y arribó a su piso. Se dirigía a su habitación a tomar las medicinas para tratar de apaciguar todas las emociones, pero esto le fue interrumpido. Antes de que pudiera abrir la puerta de la habitación cayó en el piso desmayada.

Una joven del servició vio el cuerpo que yacía en el piso. Rápidamente llamó a emergencias. La ambulancia no demoró en llegar y llevaron a la menor hasta el hospital. Estando allí recobró el conocimiento, dio un leve resumen de lo que padecía y lograron tratar su malestar. Nunca se imaginó, que el penúltimo día en su ciudad anhelada, junto a la persona que quería, lo tendría que pasar conectada a agujas en las venas y un respirador.


Al verla, algunas enfermeras lograron reconocerla como la esposa de Shirato. Estuvieron a punto de informarle que su pareja se encontraba internada, pero ella pidió que no fuera así, prefirió que llamaran al joven cantante, quién de inmediato acudió al llamado. 






Bien, dicen que al mal paso darle prisa, así que subiré lo que resta de Historia de Amor de repente esta tarde (espero yo) 
Realmente necesito, con urgencia, desligarme ya de este fanfiction, de esta pareja sino quiero seguir causándome un severo daño sentimental. 
Espero disfruten los últimos 3 capítulos del fanfiction que escribí en mis ratos libres.

Atte:

Una Galleta Escritora

viernes, 13 de diciembre de 2013

Historia de amor de repente 7

Vanessa y Shirato, habían quedado de acuerdo para pasear durante la penúltima tarde de la menor, Shirato la citó en un parque cercano al hotel, para evitar que ella se perdiera, aunque por cuestiones de trabajo, se retraso unos momentos.

Vanessa perdía el tiempo y escuchaba música en sus audífonos mientras esperaba a su pareja, quién por medio de un mensaje la aviso que se retrasaría un poco. A la par, Matsushita había salido a caminar un rato, cerca del mismo parque y se percato de la presencia de la menor en el lugar. Se acercó a ella por la espalda, quitó uno de sus audífonos y le habló al oído.

-Hola- susurró.-
-Ho-hola- Se congeló en el momento y la libreta que tenía en manos cayó al suelo.- Que coincidencia… este… ¿Qué haces aquí?
-Siempre parece que ves un fantasma cuando nos encontramos solos nosotros- Rió y se alejo considerablemente- ¿Seré un fantasma?
-No sé…creo que sí.- Rió con él y se calmo- Demo, no me contestaste mi pregunta. -Se quejo-
-Ah sí, perdón- Sonrió y se sentó a su lado- Estoy de descanso del estudio así que decidí salir a caminar, pensaba más al rato ir de compras.
-Que un hombre vaya más de compras que yo me es extraño.- Bromeo- Bueno el trabajo no deja a nadie ser ¿y yo? Bueno yo descanso y escribo
-Cierto, futura escritora ¿verdad?
-Eso espero
-¿Podría ver lo que escribías?
-¡Claro!

Vanessa alcanzó el cuaderno caído y se lo dio al mayor que la acompañaba. Matsushita comenzó a leer las líneas escritas, quedando enternecido por lo que leía.

-Muy romántico- Sonrió- ¿Tienes a alguien en especial que te inspire?
-Ah…- Se sonrojo y asintió- Sí… hay 3 personas que me han inspirado desde que les conozco…
-¿Y podría saber quiénes son?
-Pues…-Comenzó a jugar con el cable de sus audífonos, en una actitud nerviosa.- El primero, es obvio Michael Jackson… De no ser por él, probablemente no sería mucho de lo que soy. El segundo es, bueno, por lógica, mi esposo. Y el tercero.- Hizo una pausa y le miró- Es un secreto.
-Tú y tus misterios, niña- Rió leve- ¿En algún momento sabré el nombre del tercero?
-Puede ser

El mayor sonrió y se levanto. Le extendió la mano a Vanessa, quién la acepto y quedó de frente a él. Ambos comenzaron a caminar por los alrededores. Matsushita le dedicaba miradas tiernas, mientras Vanessa trataba de evitar contacto, tanto visual, como físico. No quería problema alguno, así que había decidido llevarse la fiesta en paz con ambos músicos

-¿Sabes?- Habló Matsushita- Eres una persona muy agradable… Me da gusto que haya chocado contigo
-A mi igual- Afirmó con un sonrojo- Fue loco, y me pareciste un fantasma muy amigable.
-Desde ese día deje de ser un humano- Rió con ganas- Soy un fantasma…- Detuvo su caminar y le miró- ¿Te puedo preguntar algo?
-¡Claro!- Correspondió a su mirada- Puedo responderte lo que quieras
-¡Genial!- Sonrió- Pues amm… ¿Tú querías venir a Japón o viniste solo por Shirato?
-Ammm… Creo que fue un poco de ambas- Rió leve- De un corto tiempo para acá, había querido venir a Japón. Y bueno, siento que, si hubiera venido solo para verlo es porque realmente me importa ¿No lo crees? I mean… a mi no me gusta viajar, sin embargo, lo haría solo por el gusto de encontrarme con él.
-¿Y si alguien más te lo hubiera pedido?
-Ammm ¿Alguien más? Yuya, no conocía a nadie de aquí, hasta que me case.

El joven de cabellera negra se acercó a la menor acorralándole contra el tronco de un árbol. Ella no supo qué hacer. Ante el contacto físico se perdió en ese par de ojos café que tanto había anhelado desde que los vio por primera vez.

-Alguien…tal vez yo.- Sonrió.-Eres quien creí que eras-Susurró el mayor al momento que juntaba su frente con la de ella- Dudaba encontrarte tan pronto, o en una situación así.
-¿Ah?-dijo con un sonrojo en sus mejillas- ¿a qué te refieres?
-Tú me escribiste una carta tiempo atrás, desde entonces quise verte... ¿por qué? no lo sé...solo llamaste mi atención por medio de las palabras
-Ah…Bueno…es que…este…yo...

El mayor la calló colocando el dedo índice sobre sus labios.

-No digas más...no necesito explicación...

La tomó por la barbilla mientras ella se quedaba inmóvil. Era como si todos los músculos de su cuerpo se hubieran atrofiado dejándola imposibilitada de movimiento alguno. La distancia se acortaba cada vez más, haciendo que sus alientos se convirtieran, poco a poco, en uno.

Ninguno de los dos se había dado cuenta que un par de ojos negros los observaba en la distancia, viendo con suma atención las acciones de los presentes. Un simple "Tsk" salió de sus labios al ver al joven que acorralaba a su pareja.

La menor pudo sentir el roce de los labios del mayor, contra los suyos, provocándole un escalofrío por el cuerpo. Antes de que hubiera algún otro contacto bajó la mirada.

-Lo siento... yo...bien sí, lo acepto, me gustas, me gustas demasiado...inclusive de antes de enviarte la carta pero... pero yo no me perdonaría serle infiel a alguien que me ha entregado todo- Se mordió el labio- has estado en mis pensamientos, únicamente tú, por un largo tiempo, Tal vez más de un año, pero a estas alturas de mi vida alguien te hace compañía... aun no sé si ocuparon tu lugar... pero ya no eres solo tú en quien pienso.
-¿Realmente lo quieres?-dijo retomando su posición- ¿O solo es por el compromiso que tienes con él?

Ella se quedó pensativa unos instantes y sonrió leve. Besó la mejilla de su acompañante y susurró en su oído.

-Realmente se ha sabido ganar mi corazón... ¿cómo? eso no lo sé...solo sé que así fue.
-Aun así…- Cerró los ojos al sentirle tan cerca- No me voy a contener si sigo en contacto contigo. No sin antes…
-¿No sin antes?-Se alejo y lo miró de frente.-

Matsushita no le dio pauta para decir o hacer algo más. Atrapó sus labios en un fugaz beso. No quiso extenderlo, pues no sabía cómo podría reaccionar la menor. Con ese simple toque de los labios, pudo calmar un poco esa ansia que sintió al enterarse que era ella. Vanessa se sonrojó al instante y no correspondió a las acciones. Solo se quedó imposibilitada de reaccionar.

-Lo siento por eso- Musitó aun sin despegar su frente de la de ella.- Si no lo hacía ahora, no me hubiera podido controlar y podría haber hecho esto frente de él.
-Ah…-Aun en shock- Este…yo… me…voy… tengo que…no sé

Matsushita la libró de su agarre. Vanessa solo se alejó en silencio. Muchas cosas resonaban en su cabeza, sus sentimientos y lo acontecido le habían dejado confundida.

Shirato salió de donde estaba y se acercó al cantante por la espalda.

-¡Te dije que te mantuvieras al margen!- Gritó.-

Al de ojos café no le dio tiempo de reaccionar. Shirato le tomó por sorpresa, tirando un puñetazo en su cara. El labio de Matsushita comenzó a sangrar y le miró a través del cabello que caía sobre su rostro. El cantante se disponía a hacer lo mismo, cuando sintió una mano que lo detenía. Volteo y vio la mirada triste de la menor.

-No lo hagas- Musitó y dirigió la mirada a su pareja- No debiste de…

Matsushita bajó el puño, accediendo a lo que Vanessa le había pedido. Shirato entornó los ojos, se dio la media vuelta y emprendió el camino de regreso a su apartamento. Aún se notaba su gran molestia.

-Lo siento- Limpió la sangre que corría por el mentón del mayor- No supe ni cuando llegó, ni nada.
-No hay problema- Trató de sonreírle- Fue mi culpa, perdí la cabeza.

Vanessa se mordió el labio nerviosa, se inclinó leve y se dio vuelta para poder ir detrás de su pareja. Matsushita la tomó por la muñeca y negó con la cabeza.

-¿A qué vas detrás de él?- Le miró- ¿A qué te grite? ¿A qué te reclame?
-Iie- Se soltó de su agarre- A arreglar las cosas con él. No quiero perder a mi esposo por esto.

Vanessa emprendió el camino hacia la casa de su pareja. Matsushita, al verla irse tan preocupada, no hizo más que golpear el tronco del árbol. <<Ese baterista… me la puso difícil>> Fue lo único que alcanzó a decir antes de recibir una llamada de uno de sus bailarines. A regaña dientes volvió al estudio. Curó sus heridas y regresó a sus actividades.


 


¡Buenas Tardes!...Sí, estoy muy de buenas, así que aquí dejo el séptimo capitulo de Historia de amor de repente.

He de aceptar...que hasta quisiera alargar la historia. Pero la protagonista solo cuenta con una semana en Japón y el tiempo se le está acabando. Así que lamentablemente solo llegará hasta el capitulo 10. 

Espero les guste. Espero poder subir el octavo mañana.

Sin más por el momento, me despido.

Atte:
Una Galleta Escritora.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Historia de amor de repente 6

Los primeros rayos del sol se colaron por las cortinas, pegando en la cara del baterista. Suspiró e intentó levantarse de la cama, aunque esta acción le fue detenida por su menor quién, aun dormida, lo mantenía abrazado a ella.

-Kawaii… -Susurró.-

Shirato besó la mejilla de su pareja y quitó varios cabellos de su rostro. Vanessa simplemente sonrió pero no despertó. El baterista, con cuidado de no despertarla, se libró de su abrazo y la dejó en la cama por un rato más.

Se alistó para ese día y se dirigió a la cocina. Preparaba algo para el desayuno de ambos mientras estaba perdido en sus pensamientos, hasta que su teléfono sonó. Mientras, en el cuarto, Vanessa despertaba lentamente mirando alrededor.

-¿Moshi Moshi?- Habló Shirato al teléfono
-Yuya Desu…- contestó el cantante del otro lado- Ah…Shirato, buenos días.
-Buenos Días… ¿A qué se debe tu llamada?
-Ah pues…creo que me equivoqué en el número
-¿Y se podría saber a quién buscabas?
-¿Si te digo no te enojas?
-Trataré…
-Quería hablar con Vanessa…
-No quiero sonar entrometido, pero… ¿A qué se debe tu insistencia en hablarle a MI esposa? -Habló haciendo énfasis en sus últimas palabras.-
-Solo quiero descubrir…bueno no- Hizo una pausa- Solo… cuida tu relación con ella ¿Te parece?
-Eso sin que me lo digas lo haré- Arqueó una ceja- Es MI Jacksonera- Habló algo celoso.-
- Pero esa Jacksonera tuya, tiene sentimientos hacia alguien más de hace tiempo y dejame decirte que, ese alguien, quiere corresponderle.

Shirato entornó los ojos, soltó un largo suspiro tratando de calmar su enojo y prosiguió en su hablar.

-Pues quiero informarle a ese alguien, que dudo que tenga la suerte que yo tuve. Así que por favor mantén tu distancia- Hizo una pausa- Que tengas buen día
-Gracias e igual- Sonrió- Por cierto, quién tiene la última palabra en esto es ella.

Matsushita colgó el teléfono, dejando a Shirato con la palabra en la boca. Aventó el teléfono al sillón completamente molesto.

-¡Kisama!- Musitó molesto- Ese… ¿Qué se cree? Sí, yo tenía conocimiento de eso pero…¡Ah! Que fastidio.

Suspiró pesado y trató de relajarse poco a poco. Mientras, su pareja terminaba de alistarse; Estando a punto de salir, fue interceptada por Shokora, la mascota del baterista.

-¡Cosita tierna!- Se agachó a cargar al perro, quién la miraba timidamente.- Eres bien adorable, ¿Cómo tas? Ay, te llevo

Vanessa salió del cuarto con Shokora en brazos y llegó hasta donde estaba su mayor, aun molesto. Dejó al pequeño en el piso y miró a su pareja, quién se disponía a seguir con lo que hacía

-¡Buenos Días!- Sonrió y se acerco lentamente.- ¿Pasa algo?
-Amm… no mucho- Aparentó y le miró.- ¿Durmió bien?
-Sip, Gracias por preguntar
-No hay de qué… aunque lo adiviné desde la forma en que la vi hace un rato.
-Ah…-Se sonrojo.- Gomen por despertar tarde, he andado cansada…
-No hay problema.- Sonrió por su sonrojo.- ¿Quiere desayunar?
-Ah sí, sería bueno.

Ambos se dirigieron al comedor, desayunaron algo ligero, para después salir a reanudar sus actividades. Shirato fue, por la mañana, al estudio y Vanessa regresó a la habitación de hotel donde, inmediatamente, tomó los medicamentos olvidados la noche anterior.






Buenas noches. Sí, lo sé, es algo extraño que publique un Jueves, ya que éste es mi día de descanso, pero estoy muy de buenas y ya tenía planeado el hacer esto, puesto que supe con anterioridad que hoy no tendría clases. 

Cómo estoy muy de buenas, y si es que termino, subiré otro capitulo en un rato. Solo termino los arreglos en unas cosas escolares y me dedico al que sería el séptimo capitulo.

Algo más, quiero agradecer a Andy, la dueña de un blog que recomendé hace tiempo, por haberme sido de las primeras en felicitarme por mi cumpleaños. Muy bello detalle de tu parte, te quiero mucho y gracias. De igual manera quiero agradecer a los que me felicitaron mediante mi perfil personal de facebook. Aunque a la mayoría les contesté las publicaciones y/o mensajes.

Atentamente:

Una Galleta Escritora. 

domingo, 1 de diciembre de 2013

Historia de amor de repente 5

Vanessa trataba de dormir esa noche pero se le dificultaba, por obvias razones no podía sacarse de la cabeza las escenas de ese día, aunque trataba de olvidarlas, su cabeza seguía en el mismo tema.

-<< ¡Ah! Esto es demasiado>>- Pensó. Miró a dormir a su pareja unos instantes y se levanto sin despertarlo.- Necesito hablar esto con alguien-susurró.-

Tomó el celular de su bolsa y miró que el reloj marcaba las 2:30 de la mañana. Entró en el cuarto de baño y cerró la puerta.

-Sí no estoy mal… allá son las 11:30 de la mañana si no es así, que me perdone por despertarla.

Vanessa marcó, rápidamente, un número y esperó a que una voz conocida atendiera su llamada.

-¿Careli?-Cuestionó al escucharla.- ¡Ah! Careli-Chan
-¡Hola Vane!-respondió, con entusiasmo, a su amiga.- ¿Cómo estás? ¿Dónde andas? Y ¿Cómo te ha ido en Japón?
-¡Ah! ¡Calla!- rió leve.- últimamente se me ha salido de las manos lo que pasa aquí, aunque bien yo no lo planee.- hablaba con voz queda.- ando… ando…ando en casa de Shirato
-¡SANTO YISUS!-Exclamó.- ¿Qué haces ahí? ¿Qué hora es allá?
-Son las 2:30 de la mañana ¿qué hago acá? Ah no mucho contando las esquinas que hay en la casa. - comentó sarcástica.- Ya pues, te hablo por otra cosa, necesito contarte algo
-Ja, ja graciosa. ¿Qué pasó?
-Nee… ¿Recuerdas que originalmente vine aquí para ver a Shirato?
-Te fuiste y tú sola te hacías vomitar arcoíris de lo que decías ¡Imposible olvidar eso!
-Bueno, pues te aseguro que ese ha sido mi único plan desde ese entonces aunque no adivinas a quién me encontré
-Amm… ¿”Mi sushi más giro”? ¿Al insultado?
-No, no fue a Mizushima Hiro ni a Nagaoka Takuya.-rió y cubrió su boca para hacer el menor ruido posible.- Me encontré nada más, y nada menos que al Yuya
-¡NO JODAS!- dijo casi gritando.-¿En serio? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué? ¿Dónde?
-No jodo, hablo en serio.- asomó la cabeza por la puerta, para asegurarse que su pareja aun dormía.-  Es en serio,  ¿Cómo? Pues choqué con él un día que andaba perdida buscando los estudios de Kioon records ¿Cuándo? Hace 2 días, ¿Por qué? Ah, pues por gay y distraída. ¿Dónde? frente a una tienda de discos donde, recién, había buscado “U Best Of Best”
-Ok, eso se comprende… ahora ¿el problema fue?
-¿Te los enlisto o te los resumo?
-Resumido

Vanessa comenzó a contarle a su amiga, desde que se encontró con Yuya, hasta las miradas que había recibido la noche anterior. Careli, por su parte, solo escuchaba con atención tratando de verle solución a la situación de su amiga. Le conocía a la perfección y sabía todo lo que se relacionaba, tanto con Shirato como con Matsushita.

-¿Y qué dice Shirato?
-Pues… hasta anoche solo dijo que no le gustaban sus miradas.- Suspiró pesado.- Pero Careli, dudo mucho que le guste el hecho de que su esposa se haya encontrado con su “ex-amor”, al cual le declaraba amor eterno de antes de conocerlo.
-Buen punto- admitió- Pero aun así, por más miraditas que te ande dando, no es como si quisiera andar contigo
-Y si sí ¿qué? Ahí podría haber más problemas
-¿Con cuál de los dos te sientes más a gusto?
-Son dos cosas diferentes, I mean…con el Yuya ¡PTM! Hablé con él como si lo conociera de antes, aunque no fuera así, es casi como te lo plantee una vez en la escuela y bueno tengo a mi favor que conocí mucho de él con entrevistas y eso.-se quedó callada-
-¿Y Shirato?
-Lo conozco poco… aunque me agrada ir viendo sus facetas de la nada…aunque no sé, con él es otro mundo, un mundo que ni me puedo explicar muchas veces…dejémoslo sencillo…Shirato es Shirato y ya
-Cuan claras tienes las cosas
-Lo sé, se me nota y mucho-bromeó.- Ya pues cuéntame que ha sido de ti.

Ambas amigas dejaron ese tema de lado y continuaron platicando un rato de las diferentes experiencias de ambas, Careli le contaba cómo iban las cosas con su pretendiente y Vanessa le trataba de aconsejar en los problemas. Prontamente el reloj marcó, en México, las 12:30 pm y, en Japón, las 3:30 am.

-Nee, Careli te dejo…son las…-miró la pantalla de su celular.- 3:30 y ya me dio sueño, finalmente
-Ah…cierto, que allá es  de madrugada ¿verdad? Acá apenas las 12 del medio día
-Sí, y comenzaba a acostumbrarme a este horario y ya casi regreso a México… ¡AH! Malditos cambios de horario
-No tienes opción ¿Quién te manda a casarte con un japonés?
-La gay de yo por proponer matrimonio a lo wei
-¡Karma!

Rieron y se despidieron. Ambas colgaron el teléfono y Vanessa quedó con un lapso de calma. Salió del baño con una sonrisa y se dio cuenta que el mayor se había adueñado de la cama.

-Ah genial ¿ahora donde duermo yo?-Se quejó y rió en voz baja.

El baterista sorprendió a la menor, tomándola  por la cintura y tirándola sobre él. A Vanessa no le dio tiempo ni de reaccionar hasta que se topo con la mirada que tanto le gustaba.

-¿Dónde se metió mi Jacksonera? –Cuestiono y arqueo una ceja
-No podía dormir, así que hablaba por teléfono.- Contestó y sonrió de lado.- Lo siento si lo desperté, necesitaba platicar con una amiga y dudaba esperar hasta llegar a México.
-No se preocupe, desperté de la nada. ¿Ya podrá dormir después de su llamada?
-Supongo que sí – asintió con la cabeza.-
-¡Perfecto!- sonrió- Pero antes…

Se acercó y le besó con ternura, nuevamente. Giró en la cama, dejando a su pareja a un lado suyo, le abrazó y le aferró más a él.

El beso se tornó más intenso conforme pasaban los segundos, las manos de ambos no se quedaban quietas y acariciaban al otro. Shirato recorría la figura de la menor mientras ella se sonrojaba y acariciaba su espalda. Siguieron así hasta que les fue necesario separarse para respirar.

-¿No iba a dormir?- Preguntó Vanesa y sonrió.- Que descanse
-Igual usted- Besó su frente.

Él la abrazó y ella se acomodo entre sus brazos, finalmente ambos se quedaron, ahora sí, dormidos.



Y aquí llego yo de nuevo, con una entrada más de "Historia de amor de repente" Lo siento por no subirlo ayer, pero no estuve en casa, puesto que fui a la proyección del concierto de SID, pero bueno es mejor tarde que nunca (en un rato dejaré la anécdota de la proyección)
Ahora, quiero decirles que comenzaré, muy pronto, con mi semana de exámenes en la preparatoria, por ende dudo tener el mismo tiempo de siempre (Ya que hay una materia que me tiene dando vueltas en la cabeza ya que no entiendo nada) así que no sé si tenga tiempo para subir aquí, así que espero su comprensión.


Sin más por el momento me despido en eta publicación

ATTE:

Una Galleta Escritora.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Historia de amor de repente. 4

El reloj marcó las 8 de la noche. Vanessa y Shirato, después de alistarse, salieron en dirección a una cafetería cercana. El baterista asistió a regañadientes. Queriendo o no, tenía una alerta sobre ese cantante…tal vez solo los celos lo cegaban, pero prefería no arriesgarse.

-No se queje, ya estamos aquí. No tardaremos mucho-aseguró la menor al momento de entrar a la cafetería-
-¡Ash!-se quejó- Pudimos haber hecho otra cosa…
-Pero ya habíamos quedado que saldríamos los tres
-Na na na, yo no acepté en ningún momento
-¿Ah no?- le miró dudosa- Si yo bien recuerdo que había dicho que no habría problema
-Corrección, dije que probablemente
-Bueno ya, no llegaremos a nada con esta discusión, así que hasta aquí llegó, ya estamos aquí ahora a esperar en lo que llega
-Ya que

Shirato se cruzó de brazos y se hundió en el asiento, cual niño pequeño que acaba de hacer berrinche, Vanessa entornó los ojos y no pudo evitar reír ante la reacción de su pareja. El joven cantante no demoró mucho en llegar, se inclinó leve en saludo a los ya presentes y tomó asiento.

-Perdonen la demora, me atraparon un poco más en el estudio y se me hizo tarde
-No hay problema-negó la menor con ambas manos- encontramos con qué entretenernos ¿verdad?
-Aja-comentó Shirato y miró al cantante de reojo- ¿Qué va a querer de tomar mi Jacksonera?
-Cualquier cosa que contenga chocolate estará bien-rió leve-¿Y tú?-comentó mirando al cantante
-Creo que un café estará bien…no lo sé

Shirato se levantó y fue por lo que ambos querían ¿Qué por qué fue él y no esperaron a que les tomaran la orden? Sencillo, necesitaba mentalizarse que al menos por 1 hora tenía que convivir con el cantante, y eso si tenía suerte ya que la plática se podría alargar. Vanessa y Matsushita comenzaron a conversar en lo que Shirato regresaba.

-¿Kanye West?-Preguntó el cantante
-No mucho…mejor Bon Jovi
-Ah, muy bueno… ammm ¿Alicia Keys?
-No me he dedicado a escucharla como tal…solo el cover que hiciste
-¿Te refieres a “Not Even The King”?
-¡ESA MISMA!-Afirmo entusiasmada- Por cierto, el cover de Ne-yo de Let me Love you me reconforta el alma
-¿En serio?-le miro con cariño- yo solo sé que la canción me gusto, y la veía en un perfil de facebook en constantes ocasiones, me atrapó y decidí hacer el cover
-Le haré un altar a ese perfil-rió leve- esa canción es de mis preferidas de Ne-yo
-Es muy bella realmente-afirmó y acarició su mano por sobre la mesa.- Para corazones rotos una bella canción
-Eso ni se duda-contestó con un sonrojo.-

Matsushita soltó su mano y, al poco rato, Shirato regreso con las bebidas, reflejaba una mejor disposición. Tomó asiento a lado de su pareja y les miro a ambos, después de entregar a cada uno lo que pidió.

-¿De qué tanto hablan?- les cuestionó
-Era una plática de música en general-contestó la menor- aunque termino siendo de sus covers
-¿Has hecho muchos?-preguntó el baterista
-Algunos-rió leve- pero al parecer a esta pequeña niña le gusta mucho el de Let me Love You
-Ya veo-asintió leve, Shirato- Llevas 5 años en la música ¿verdad?
-Así es, y espero que sean más…
-Tienes fieles seguidores-interrumpió Vanessa- y talento yo digo que si la armas
-¿La voy a armar?-rió Matsushita ante el comentario.- gracias por los animos

Shirato entornó sus ojos y asintió a lo que ambos dijeron. Matsushita cambió un poco el tema haciendo preguntas a la pareja, sea como sea, sus nupcias seguían siendo extrañas, aun a pesar de la explicación que habían dicho en la entrevista, días atrás.

-¿No hubo problemas cuando se lo propusiste?
-Más que en la propuesta, fue cuando conocí a su familia, su mamá no me aceptaba…y creo que su abuela me odia-rió leve- pero le permitieron hacerlo y ahora estamos aquí… conviviendo un poco antes de que regrese a la escuela
-No es que mi Abue lo odie, es que ella es así-aclaró- piensa mal de todo y todos, así que bueno, no era de impresión que casi lo asesinara cuando se enteró que:  1.-Era japonés 2.- Me dobla la edad 3.- Me quería llevar a Japón 4.- Se quería casar conmigo. ¡DIOS! Dio el grito en el cielo
-¿En serio?- preguntó curioso- bueno, supongo que si ha de ser de impresión eso…ah me dejarías hacerle una pregunta a Vanessa…
-<<“No tengo opción”>> pensó y asintió con la cabeza.- Adelante
-¿Por qué Shirato dice que hablas bonito?
-No lo sé-rió leve- yo pienso que tanto como hablar no, el articular las ideas tal vez pueden quedar bonito ya que soy un desastre al hablar…
-¿Podrías articular algo? Me llego la curiosidad

La menor se sonrojo y miró a su pareja, quien trataba de entretenerse con algo más. Asintió con la cabeza y se quedó pensativa unos instantes. Encontró la inspiración correcta en un par de ojos y bajo la mirada.

-“En mi vida te anhelo. En mis sueños te siento y en la distancia mi corazón late por ti. Aunque solo seas mi ilusión, espero con ansias la oportunidad de que el destino cruce nuestros caminos alguna vez”
-¿Poeta?-le miró enternecido- si…en definitiva Shirato tiene razón, afortunado él que tiene esas palabras seguido
-¿Verdad?-rodeo con un brazo los hombros de su menor- Aunque bien, a mi me gusta todo lo que dice
-Ajá-respondió la menor con un sonrojo-

<<”Aunque más afortunado yo que me tocaron esas palabras de tiempo atrás”>>  Pensó el cantante y sonrió. No llevaban mucho tiempo platicando, pero con esas palabras de la menor supo que había encontrado a alguien, por quién había sentido curiosidad desde tiempo atrás. Nunca se imaginó que la encontraría en esas condiciones, pero le alegraba el poder hacerlo. Durante el resto de la noche, Matsushita le dedicó varias miradas llenas de cariño, otras de ternura y, unas muy escasas, que descifraban la atracción que sentía hacia ella.

-Antes de que me vaya-agregó Matsushita – quiero invitarlos a una presentación que daré pasado mañana. Me gustaría que asistieran
-¿En serio?-sonrió emocionada Vanessa- sería un buen último recuerdo antes de regresar a México
-¿Cuándo te vas?
-El viernes por la mañana, regreso a acostumbrarme a horarios y tener todo en claro para el último semestre de preparatoria.
-Siendo así…espero puedan venir-les extendió un par de boletos- es casi como una cena conmigo como invitado especial.
-Espero que podamos ir-asintió Vanessa y miro a su pareja- gracias por la invitación
-No hay de qué

Matsushita se levantó, pago la cuenta y salió de la cafetería dejando a la pareja sola. Shirato solo soltó un gran y pesado suspiro, finalmente se sentía relajado. Miro a la menor y le sonrió, ella le correspondió.

-Ya puede quejarse todo lo que quiera
-No me gustan sus miradas-fue lo único que respondió- de ahí en fuera…creo que me puede caer bien
-No es mala persona-rió leve- es agradable, por lo que sé y por lo que ha demostrado, pero bueno ya nos podemos ir y si gusta le recompensaré el tenerlo aquí, casi contra su voluntad
-¿Y cómo hará eso?
-Ya se me ocurrirá algo

Ambos salieron de la cafetería con dirección a la casa de Shirato, esa noche tocaba pasarla en su apartamento. Realmente no hicieron mucho. Al llegar, la tomó por la cintura y le beso tierno.

-Esto será bueno como recompensa por esta tarde
-Me parece prudente

Continuó besándola un rato más, al tiempo que acariciaba su espalda. Se separaron y compartieron una mirada llena de amor, cuan si fuera la primera vez que estaban cerca del otro. El mayor la llevo hasta la recamara, se cambiaron por separado, se arroparon y quedaron dormidos.







¡Buenas Tardes! Debido a problemas técnicos... (realmente escolares) no pude venir en la semana, y ayer estuve de distraída jeje. Pero bueno, aquí el cuarto capitulo de Historia de amor de repente. Esta semana espero, ahora sí, tener entradas listas, excepto juegos de amor.

Tengan un buen inicio de semana.

ATTE:

Una Galleta Escritora