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lunes, 7 de abril de 2014

Mi Dilema

-¡DIOS SANTO! –Gritaba mientras iba de un lado a otro en mi cuarto -¡EXPLÍCAME CÓMO ES QUE ÉL SE HA VUELTO TAN ASÍ PARA MÍ!

Y era verdad, no comprendía como un chico tan común y corriente (Aunque muy parecido a mí, al mismo tiempo) se había vuelto casi imprescindible para mí. Solté un suspiro abatida. Odiaba que las personas me causaran ese tipo de reacciones, era por eso que yo me mantenía alejada de cualquier tipo de relación social. No deseaba pasar por un círculo de «Me hablas, no me hablas», a menos que fuera altamente necesario (Con alguno de mis amores platónicos, por ejemplo). ¿Esta relación con él era necesaria? Yo creo que no. Otro suspiro salió de mi boca, pero se vio interrumpido al momento en que mi cuerpo aterrizo en la cama. Me giré hacia arriba, perdí mi mirada en el techo y traté de recordar el momento en que todo mi malestar comenzó.

Si las ideas eran correctas, todo había empezado en aquel convivio escolar. ¡Pero claro! Joder, eso me pasa por defender los nombres de mis compañeros, aunque ni debí hacerlo, no me llevo del todo bien con quién defendí; De ahí, vinieron sus esporádicos saludos y abrazos en la cafetería, dónde siempre quise salir corriendo ya que odio a más no poder que la gente que apenas y conozco me toque. Odio el contacto físico, pero a él parecía no importarle en lo más mínimo.

-Después –Musité en voz baja y continué –Vino aquel problema que me hundió la moral hasta el fondo de la converse…

Cerré los ojos por un instante, y mi mente reconstruyó la escena: Yo con el uniforme de diario, con un peluche que me impedía la vista, y él parado frente a mí, sonriente como siempre. El hecho de que pudiera controlar mis lágrimas, aun es desconocido. Abrí los ojos de golpe y negué frenéticamente, al tiempo que golpeaba el colchón con ambos puños.

-¡Estás loca! –Me regañé a mi misma –Ambas sabemos que esa risa no fue más que un simple producto de un momento de debilidad. Eso es todo, déjate de tonterías.

Me levanté de un salto y me dirigí a mi escritorio. Necesitaba entretenerme en algo más que no fuera mi recuerdo de él, y me refugié en la tarea.
Las horas, los minutos, y los segundos, pasaron. El reloj marcó las 10 de la noche. Salí de mi cuarto a buscar algo para cenar. No encontré nada así que me metí a bañar, y a las 11 estaba lista para dormir.

Esa noche fue algo extraña. Bueno, nunca he dicho que lo que respecte a mí sea como que lo más normal de este mundo. Pero un sueño que tuve me dejó helada:



» Estaba en mi clase de teatro, en la universidad. En nuestras manos estaba planear una obra excelente para el festival de halloween, y otra para día de muertos. A mí me había tocado dos cosas: Actuar y hacer el guión en ambos eventos.

El maestro nos regañaba una y otra vez por la falta de realismo en nuestra actuación grupal. Al parecer, me había pasado un poco con el drama solicitado en el guión, pero aun estaba a tiempo de cambiarlo solo que el maestro no quería que lo cambiara.

El ensayo pasó tranquilo, y todos dimos nuestro mejor esfuerzo en cuanto al drama solicitado.

Yo regresé a mi casa, pero al abrir la puerta entré, de nuevo, al salón de teatro.

-No vas a escapar de mí –Musitó Alejandro – ¡Te llevaré al infierno!

Ni de reaccionar me dio tiempo. En menos de 3 segundos, Alejandro estaba enterrando un cuter en mi pecho, a un lado del corazón. Como pude me lo quité y la herida comenzó a sangrar ante la mirada atónita del maestro. Los aplausos estallaron entre mis compañeros. Al parece nadie se daba cuenta de la gravedad del asunto.

Logré salir con una gran pérdida de sangre del lugar. A paso torpe y lento me aproximaba a un centro de atención médica. Fue ahí cuando lo vi, caminando del otro lado de la acera. El corazón me dio un giro, y no precisamente porque me estaba desangrando. Mi mente entró en un dilema: Correr al hospital, o ir detrás de él. Es decir, no lo había visto desde que salí de la preparatoria. Pareciera que mi cordura se largó, pero fui detrás de él.


Lo seguí por un largo rato, hasta que llegamos a ¿Una exposición de anime? Pero…esas son en enero, febrero, abril, y diciembre, y estamos en noviembre. Bueno, el punto es que estaba detrás de él, a muy pocos centímetros lo alcancé, tomándolo por el suéter escolar. Se volteó y me miro unos instantes. Estaba volviéndome loca con esa mirada tan fría e inexpresiva, eso era peor que recordar que estaba perdiendo sangre a cada minuto. Sin decir nada se volteó, y trató de seguir con su camino, pero lo jalé de nuevo hacia a mí para encararnos nuevamente.

-No –Fue lo único que salió de sus labios
-No ¿Qué? –Pregunté cansada
-Simplemente no
-Explícate
-No

Se soltó de mi agarre y comenzó a caminar, alejándose más y más de mí. Yo me desmayé porque, al parecer, tanta sangre perdida no era nada buena para mí.

Desperté algo agitada, y comencé a buscarme cicatrices en el cuerpo. Nada.

-Todo fue un sueño –Suspiré y me tiré, de nuevo, en la cama- Hasta en mis sueños soy igual de dramática. Reí levemente y dormí de nuevo



La mañana llegó, y con ella mis dudas existenciales se habían ido. ¡Qué más daba si tenía ganas o no de hablarme! Yo tenía que preocuparme por mis exámenes, proyectos y demás cosas.

Tras 4 clases, salí al receso con mis 2 amigos. Estábamos en la cafetería cuando unos brazos se aferraron a mi cintura, y una barbilla se acomodó en mi hombro. Un escalofrío bajó por mi columna. Giré la cabeza y me topé con unos ojos marrón y un cabello despeinado. Era él.

-¡Hola! –Besó mi mejilla
-Hola –Musité con algo de nerviosismo en mi voz -¿Cómo estás?
-Bien –Se incorporó y yo alcé la mirada –Necesito platicar contigo.
-Claro ¿Nos vemos a la salida?
-No, ahora.

Me tomó de la mano y me sacó de la cafetería. Miré a mis amigos, quienes estaban fascinados con la escena. Dios, dame paciencia porque si me das fuerza lo juro que los mando al hospital.

Nos detuvimos a un lado de las escaleras y me miró fijo unos instantes. ¿Yo? Yo aun estaba en estado de shock por lo que había hecho en la cafetería. Usualmente, si me saludaba o se despedía de beso de mí, era cuando estábamos solos y esta vez lo había hecho frente a sus amigas, y frente a mis amigos.

-O…-Me interrumpí al sentir sus brazos rodeándome cálidamente. -…ye…

Me sonrojé, pero no intenté zafarme. Sus brazos eran todo lo que yo necesitaba en ese momento. Hundí mi cara en su pecho, rozando mi piel con su suéter, pero aun percibiendo su aroma. Me enderecé y hundí la cara en su cuello, del mismo modo llenando mis pulmones de aquel embriagador aroma. Tal vez para muchos no fuera la gran cosa, pero para mí, su olor, era todo lo que yo quería respirar.

Nos separamos por unos instantes y posamos la mirada en los ojos del otro. Nunca había notado la coloración de sus ojos tanto como en ese momento. Un café oscuro pero al tiempo lleno de luz y vitalidad. Entonces, mientras yo vagaba por su linda mirada, ocurrió: Sus labios y los míos se unieron en un beso duradero.

Perdí la mente entre movimientos lentos y cuidadosos. Como si los labios del otro estuvieran hechos de un material tan delicado, que en un movimiento brusco se acabaría la magia del momento.

Acaricié su mejilla y él me abrazó con fuerza, pero sin cambiar la intensidad del beso. Queríamos sentirnos cerca, como si formáramos parte del otro, pero al tiempo no queríamos que el momento se acabara rápido. Tal vez si hubiéramos podido parar el tiempo todo habría sido perfecto.

El sonido de una batería, a lo lejos, me había hecho salir del trance: Estaba dormida en la banca de la escuela y mi teléfono había sonado. Carajo.

Mi corazón se removió incómodo al ver la hora: Hora del receso. Creo que comienzo a odiar el descanso, pues son 20 minutos que forman parte de un encuentro lejano y traicionero.

Tomé mi cartera, guardé las cosas y esperé por mis amigos en el pasillo. Alterné la mirada a ambos lados esperando por quién sabe qué cosa, hasta que lo vi salir de su salón, acompañado de sus típicas amigas. Suspiré. Nuestras miradas se encontraron pero, esta vez, no supe que encontraba en la suya.

-Creo…que sí te extraño -Musité para mis adentros y mis amigos arribaron al encuentro.

Tal vez no debería perder el poco tiempo que me queda en esa escuela. Si él me hace feliz, momentáneamente, no debería dejarlo. Sin embargo soy tan cobarde, que supongo dejaré las cosas así.



jueves, 16 de enero de 2014

Mousou Nikki: Introducción

Personajes Principales: Mao y Regina
Clasifiación: +15
Temática: Psicológico.
No. de Capitulos: Introducción + ¿? Caps. 
Autora: Una Galleta Escritora
Fecha de Publicación: Desconocida

Todo comienza con Regina Montero Karan, hija de un par de empresarios. Su familia se dedica a la industria de la computación, el diseño de nuevos software para las computadoras de nueva generación, por lo cual Regina tiene un amplio conocimiento del negocio de sus padres y una muy acomodada vida en los suburbios de Estados Unidos.

Desde pequeña había mostrado actitudes obsesivas, pero esto a sus padres parecía no importarles, decían que era lo mejor para una niña saber lo que quería y estar dispuesta a conseguirlo pero… ¿Cuánto tiempo seguirán con esa postura? ¿Su hija debería de causar algún daño para considerarlo un problema?

Regina, a los 13 años conoció al que sería, según ella, el amor de su vida. Su mirada fue puesta en Masao Yamaguchi, el líder de la banda SID, cuando él contaba con 30 años. La joven, nunca supo  porqué, pero se enamoró de él. Desde ese descubrimiento comenzó aquel obsesivo amor. Sus padres seguían fascinados y pensaban que era adorable aquel amor que la niña sentía, ni siquiera se imaginaban lo que desatarían.

Conforme Regina fue creciendo lo hizo, de igual modo, su obsesión por Mao. Odiaba a cualquier mujer que se le llegara a aceptar, incluso si solo era por una foto o un autógrafo, quería desaparecerlas y que él la mirara solo a ella. Inclusive llegaba a tener algún problema con los demás de la banda, pues no le gustaba que se le acercaron, sin embargo estos los dejaba ser porque sabía que no representaban problema alguno con su objetivo. Podía asegurar que, al llegar ella a su vida, se olvidaría de lo demás.

Finalmente cumplió 20 años, la edad en que sus padres la dejarían irse, aunque aun no cumpliera la mayoría de edad. Como regalo de cumpleaños le habían dado lo peor que se les pudiera ocurrir; (Aunque para Regina fue la mayor alegría) un viaje todo pagado a Japón, una tarjeta sin límite de crédito y acceso total a las cuentas bancarias de la familia.  Lo que más emocionó a la joven fue el viaje, pues por fin iría a buscar a su amado. Más nadie se imaginaría lo que aquel regalo conllevaría. 


¡Buenas Madrugadas!... Bien, creo que comienza a gustarme el subir las cosas a esta hora. (Mientras esté de vacaciones) Esta noche les traigo la introducción a mi siguiente fanfiction. Por cierto, esto no quiere decir que ya no vaya a sacar otro capítulo de Noche de Copas. 

Por el momento me dedicaré a la publicación de este tipo de trabajos, ya que las demas historias que escribo me llevan un poco más de trabajo, porque son completamente de mi autoría, tanto los personajes como las situaciones; en estos trabajos solo son mías las situaciones. 

Como lo verán, esta no será la típica historia de amor a la que están acostumbrados a leer. Siendo así, espero les guste este trabajo. 

Ya lo dije esto será publicado en mi blog y los links en la página oficial, mi perfil de facebook y la última pagina en la que estoy colaborando. En cualquiera de esos medios déjenme un comentario, realmente me interesa saber la opinión de mis lectores. Espero mañana traerles el primer capítulo.

Atentamente:
Una Galleta Escritora. 


viernes, 10 de enero de 2014

Una noche de copas 1: Su regreso a Saitama.

Antes de contar todo lo que me aqueja, me quiero presentar. Mi nombre es Sakamoto Shizune, soy una amiga cercana de Ninomiya Shinji, crecimos, estudiamos e incluso, por una temporada, trabajamos juntos. Realmente somos muy unidos.

Nuestra historia comenzó en sus últimas vacaciones de invierno. Para esto ya había pasado un año desde que lo vi por última vez. El estar con su banda lo mantiene alejado de Saitama.

Esa noche, de sábado, me citó en un bar cercano a casa de sus padres. Tenía 3 semanas de descanso, así que decidió regresar al lugar que lo vio nacer y crecer.

Honestamente me sentía ansiosa y gustosa de verlo, dejando de lado esos cursis sentimientos hacía él, ShinShin era mi mejor amigo de toda la vida; le mantenía una fachada de amor fraternal y, realmente, lo había extrañado. Usualmente, aunque tuviera vacaciones, siempre estaba cerca de sus compañeros de la banda.

El reloj me marcó las 9 de la noche. Después de pelearme con mi atuendo, realmente algo sencillo blusa y pantalón negros acorde con zapatos del mismo color, salí a aquel bar donde todo cambiaría.

Al llegar al lugar voltee a los alrededores sin poder encontrarle a la vista. Solté un suspiro. Me encaminaba a una mesa cuando sentí unos finos dedos enredarse, juguetonamente, en mi cabello.

-¡Shinji!- Me quejé- Te he dicho hasta el cansancio que no enredes mi cabello.
-¿Quién mejor que yo para ser tu estilista?-Bromeó- Aparte te va a quedar bien un toque despeinado en ese cabello lacio.
-Que tú andes despeinado por la vida.- Retiré sus manos. Me giré en los talones y finalmente lo vi. ¡DIOS! Esos ojos, esa sonrisa divertida que suele regalarme, esos dedos largos, algo fríos por el clima y ese porte elegante… pude haber caído ante sus pies.- No dará pauta a que yo lo haga de igual manera.
-Nada te gusta.

Rió levemente, para luego estrecharme en sus brazos. Tontamente me sonrojé y terminé correspondiendo ese abrazo, el cual el apretó. Simplemente hundí la cara en su pecho, respiré su colonia (Olía algo dulce y suave…realmente no sé describirla, simplemente es única) y sonreí. Finalmente se separó y me miró fijo a los ojos.

-Tanto tiempo sin verte Shizu-chan- Acomodó mi cabello.- ¿Creciste? O ¿De casualidad me encogí?
-Existe algo mágico llamado tacones.- Alcé levemente mi pie derecho y le mostré mi calzado.- No sé si lo conozcas de casualidad.
-¡Tramposa!-Exclamó y se alejó un poco.- Sabes que me gusta la diferencia de estaturas.
-Sí… lástima ShinShin, hoy no.

Hizo una mueca de disgusto y terminó sonriéndome. Ambos nos fuimos, primeramente, a la barra. Pedimos un par de cervezas y ahí conversamos durante un rato. Las experiencias que vivía, junto a su banda, me parecían divertidas e interesantes, algunas locas pero igualmente fascinantes. Su vida no era tan fuera de lo común, solo a una vida tranquila agregarle 3 amigos, un poco de rock, fans y discos o giras. Bien, lo acepto, si suena cosa del otro mundo, pero para él parecía algo normal.

A mitad de la velada nos movimos a uno de los sillones del lugar. Realmente ya estábamos un poquito pasado de copas. Pero es que ambos jóvenes “yo puedo beber más que tú” llegaron a nosotros.

Me senté a una distancia considerable de él. Continuamos bebiendo y platicando. Las horas pasaban y las luces, de repente, bajaban. Al parecer, desde la última tormenta, había algunas fallas en la instalación eléctrica del lugar.

En un “bajón de luz” me tomó por la cintura y me apegó a él. Quedé de espaldas a él por la forma del movimiento. Me recargué en su pecho y subí la mirada. Ver su rostro desde ese ángulo me dejaba la mente nublada. Solo podía pensar en cómo sería el sentir sus labios sobre los míos. Me imaginaba recorriendo centímetro a centímetro su boca, pasar mis manos por su pecho, que sus dedos acaricien mi espalda. Realmente no sabía si los efectos del alcohol me habían dejado más alterada de lo normal o qué pasaba en mi interior, pero, realmente, esta necesidad de sentirle crecía más a cada momento.

La luz regresó y Shinji sintió mi mirada. Bajó la vista y posó sus ojos en mis pupilas. Rió levemente y acarició, a nueva cuenta, mi cabello.

-¿Qué tienes?- Musitó- estás algo perdida.
-Nada en particular.- Sonreí levemente.- Solo me quedé pensando un rato.
-¿En qué? Si puedo saber- Arqueó la ceja.- ¡Eh! ¿No será que ya te gané en la bebida?
-¡Eso nunca! - Reí- Es solo que… no sé… ShinShin ¿Qué piensas del amor?
-Que es un sentimiento algo fuerte… inexplicable, pero bello.- Empinó lo que quedaba de su cerveza.- ¿A qué se debe la pregunta?
-Preguntas sin sentido- Me reincorporé en el sillón- Es que no se me ocurría ya algo más que preguntarte.
-Bueno, es que ya ha sido suficiente de tantas anécdotas de la banda y las giras- Sonrió- Mejor cuéntame ¿Qué ha sido de ti y de tú vida en todo este tiempo que estuve alejado de Saitama?- Abrió otro par de latas de cerveza. Me ofreció una y, de la propia, bebió un sorbo.- ¿Alguien llegó a tu vida? ¿De plano no encuentras a nadie? ¿Qué tal el trabajo?
-Pues…- Tomé la cerveza y, de un trago, bebí casi la mitad.- Me ha ido bien, la relación entre mis padres se rompió definitivamente- Suspiré algo triste- Aun sigo en contacto con él. Ya vivo sola desde unos meses atrás. En cuanto a las personas…tuve una pareja pero… duró menos de dos meses. Realmente hay alguien que me interesa.
-¿El mismo amor misterioso de siempre?-Cuestionó casi de inmediato- ¿Alguna vez me lo presentaras? Y que mal lo de tus padres.
-No te preocupes por eso. Al parecer su matrimonio, según ellos, ya no tenía arreglo-Y sí, ese mismo. No sé, hay veces que quiero, pero casi no está en la ciudad. Suele estar mucho de viaje- Shinji sabía que alguien me gustaba, más no tenía ni idea de que era él. Ese amor tan misterioso era mi mejor amigo. Siempre preferí guardar ese secreto.- Actualmente se fue a visitar algunos conocidos de Chiba.
-¿De la misma ciudad de Yuu?
-Ehh… pues creo- Reí- recuerda que solo tú sabes de dónde son cada uno de ustedes.

Continuamos bebiendo y charlando. Las constantes preguntas de Shinji, acerca de mi amor misterioso, ponían aprueba mi habilidad para inventar cosas. Su descripción fue fácil: «De Saitama, alto y cabello negro» Aunque se quejaba porque no le decía más de él.
La luz se volvió a ir, para estas alturas yo ya estaba algo perdida por la bebida. Armada de valor por los efectos del alcohol, empujé levemente a Shinji en el sillón. Me coloqué sobre él y le miré fijo a los ojos, mientras él me dedicaba una mirada llena de confusión.

-¿Realmente quieres saber quién es mi amor secreto?- Posé ambas mis manos a ambos lados de su cabeza.-
-¡Claro que quiero! Necesito saber si es alguien bueno para mi mejor amiga.

Pensé que, probablemente, eso rompería mi relación con él pero ¿Qué más daba? Mi locura por el alcohol era más que otra cosa en el momento.

-Es alto, cabello negro, ojos café, dedos largos y finos, que le sirven para tocar, espectacularmente, la guitarra en su banda SID. Originario de Saitama. 10 centímetros más grande que yo. ¿Su nombre? Ninomiya Shinji. O ShinShin, mi mejor amigo.

Terminado esto le besé. Le besé con tanta necesidad que nada me importó. Aunque, curiosamente, ese beso me fue correspondido. Me tomó por la cintura y me tiró sobre de él.

El beso se tornó más intenso conforme el tiempo. Sentí su lengua tratando de abrirse paso entre mi boca, a lo cual yo accedí. Se incorporó y me sentó, a horcajadas, sobre de él. Sin cortar ese beso acarició mi espalda. Mis dedos se dirigieron a su cabello y se enredaron en este. Pronto la necesidad de aire nos hizo separarnos, aunque un pequeño hilo de saliva unió nuestros labios por un momento más.

-Besas… muy bien.- Musitó con la respiración agitada.- Creo que en la vida alguien me había besado de esa manera.
-Tantos años reprimiéndome- Sonreí levemente, mientras trataba de relajarme- Tenía que haber frutos en este beso.
Antes de poder decir otra cosa, (Y de que la luz volviera) atrapó mis labios en otro beso igual de exquisito que el anterior. El jugueteo de nuestras lenguas y nuestros fluidos mezclándose era, simplemente, atrapante. Me tomó por la cadera y comenzó a empujarme levemente contra él, provocando un excitante rose entre ambos. El tiempo seguía, a oscuras nadie nos podía ver.

Nos extendimos hasta que, a nueva cuenta, nos fue necesario respirar. Me bajé de él y retomé mi posición inicial (He de decir que, con esos besos, hasta la borrachera se me había desaparecido). Solo escuché un pequeño quejido de su parte y las luces se encendieron.

-Será mejor que te lleve a tu casa- Me miró- Como siempre, he ganado la apuesta.
-¡Ah! No se vale- Suspiré desanimada y me levanté- Tú tienes más experiencia que yo
-Algo de práctica, tal vez.

Se levantó del sillón y me extendió su mano para ayudarme a reincorporarme. Se dirigió a pagar la cuenta y nos fuimos, de la mano, con dirección a mi apartamento. En el trayecto aun bromeábamos un poco con el otro.

Realmente estaba confundida, ¿Sería que no me había creído lo que le dije? Aunque si es así… creo que es mejor, nuestra amistad no se acortaría y bueno, ya había conseguido probar sus labios, aunque una vez que lo hice, sinceramente, quisiera volver a hacerlo.

Entre dudas en mi cabeza y risas entre ambos, llegamos finalmente a mi apartamento. Abrí la puerta y le invité a pasar un rato. Él aceptó y entró inmediato después de mí. Nos dirigimos a la sala y, ya instalados en el sofá, encendimos la televisión.

Pasaban los minutos, ambos en silencio, en uno muy incómodo, solo nuestras miradas estaban presentes, las cuales estaban atrapadas por el brillo del televisor. Estábamos juntos, pero separados al mismo tiempo. Inclusive aunque me tenía abrazada (Curioso, no supe cuando lo hizo) me sentía sola.

Finalmente me decidí a romper la tensión. Desvié la mirada hacia él y hablé tímidamente.

-Me da gusto que hayas venido a Saitama- Sonreí.-Te extrañaba mucho
-Sí…ya me hacía mucha falta venir de visita- Me apegó a él.- Pero… bueno, respecto a lo que me dijiste en el bar. No creía que te sintieras de esa manera…supongo que fui algo ciego al no notarlo.
-No te preocupes- Respondí de inmediato y nerviosa. ¡Demonios!...realmente pensaba que no me había prestado atención.- supongo que lo escondí a la perfección. ¿No crees?
-¡Vaya que sí!-Pasó sus dedos por la piel de mi brazo, en un movimiento ascendiente y descendiente, que dejaba una cálida sensación- Pero bueno… no sé. Me has confundido demasiado. Sobre todo con ese beso.- Rió leve y me tomó por la barbilla- ¿Te podría pedir otro?

Ante sus palabras me quedé estática. Shinji, prontamente, fue acortando la distancia. Poco a poco nuestros alientos se volvían uno. Cuando estuve a punto de sentir sus labios de nuevo…sonó la estúpida alarma de mi teléfono. Sí, todo eso lo había soñado. Aunque eso, al parecer mi mente quería jugar conmigo un rato.

Ese día lo tomé tranquilo. De la casa al trabajo, del trabajo a comer algo y de ahí, a nueva cuenta, a la casa. Tenía esa tarde para hacerme a la idea de cómo le confesaría a Shinji todo, puesto que hasta el día siguiente llegaría de Asakusa.

Finalmente, el día de mi sueño llegó. Curiosamente, todo pasó casi igual. Excepto por el detalle de cuando estaba sobre de él en el sofá. Al yo intentarme bajar de sus piernas, él me aferró. Continuó aquel beso y sentí sus manos colándose por mí debajo de mi blusa. A ninguno de los dos nos importaba que volviera la luz en cualquier momento.

Afirmó sus dedos en mis muslos. Me cargó. Yo me aferré a él, con mis piernas, a su cadera y le tomé por el cuello. Como pudo me llevó hasta la parte trasera del establecimiento, con algunas miradas sobre nosotros. Estando allí regresé al suelo y el beso continuaba. Shinji me tenía acorralada contra la pared, la calidez de nuestros cuerpos y las caderas tan juntos nos hacían perder la razón. Finalmente se separó apenas y me miró a los ojos.

-Te diría que a mi casa, pero ahí están mi familia- Mordió leve mi labio inferior.- ¿A tu casa? Prometo buscar luego otro lugar.
-Ahorita cualquier lugar es bueno.

Una sonrisa se dibujó en el rostro de ambos. El deseo nos quemaba por dentro. Con trabajo, y bajo muchas represiones, logramos llegar a mi apartamento. Apenas cerré la puerta y Shinji me tomó de nuevo por la cintura. Comenzó a besarme con la misma intensidad que en el bar. Sin dudarlo correspondí a esos besos. La necesidad de sentir sus labios me dejaban la mente nublada. Me empujo con suavidad hasta el sofá de la casa. Se sentó en él y regresamos a la misma posición inicial.

No comprendía nada. ¿Cómo de la nada estaba en esa situación con mi mejor amigo? ¿Mis sentimientos eran correspondidos? ¿O solo era efecto del alcohol en los dos? Sí, eso debía ser, el alcohol nos debía de haber atrofiado la razón y la cordura. O más bien eso es lo que creía pensar, ya que realmente dudaba demasiado que los sentimientos fueran iguales. Es decir, se había casado, en mi cara, había hecho tanto que realmente era imposible que fuera cierto eso. ¿Y? Bueno, ¿Realmente importaba qué era cierto y qué no? Sólo importaba el calor de él, invadiendo mis sentidos cada vez más. Sentí sus manos recorrer mi espalda por debajo de mi blusa mientras yo tomaba su cuello con una mano y me aventuraba por su rostro con la otra, reclamando su boca cada vez más intensamente; así estuvimos unos momentos, tal vez minutos… no lo sé, la noción del tiempo para mí era distorsionada a la real.

Me tomó por los hombros sin dejar de besarme y me recostó en el sofá, separándose un poco para respirar y mirarme fijamente; sonrió maliciosamente y volvió a agacharse, aunque no para besarme, sino para lamer y mordisquear mi cuello, recorriendo mi barbilla con sus dientes, enviando deliciosos cosquilleos por mi columna. Respondí con un leve jadeo y acariciando su cabello, enredando mis dedos en él, mientras él bajaba con besos húmedos hasta mi escote, haciéndome jadear otra vez y arañar sus hombros por encima del cuero de la chamarra; sentí su sonrisa y con sus hábiles dedos fríos se deshizo de cada uno de los botones de mi blusa, dejándome incorporarme para quitarle la chamarra y morder el lóbulo de su oreja, sintiendo cómo se tensaba al tiempo que me atraía hacia él, a lo que gruñí en su oreja y me deshice de su camisa.

Me volvió a recostar, no sin antes deslizar mi blusa sobre mis hombros antes de quedar totalmente debajo de él; continuó con más besos húmedos desde mi sostén hasta el botón de mi pantalón, haciéndome gemir levemente mientras el deseo me nublaba más la mente. Con tortuosa lentitud, desabrochó el botón y con sus dientes bajó el cierre, mirándome fijamente… su mirada… intensa y llena de necesidad, de deseo. Deslizó el pantalón por mis caderas hasta quitarlo, deteniéndose a retirar primero mis zapatos, depositando un suave beso en el empeine de mis pies después de haberlo hecho. Después de incorporarse, mirarme fijamente y susurrar <<Eres hermosa>>, volvió a besarme con la misma desesperación mientras acariciaba toda mi silueta, acomodándose entre mis piernas y deteniéndose en mi sostén; me levantó un poco para desabrocharlo y me recostó de nuevo, deslizando los tirantes pos mis hombros, dejando mis pechos al descubierto.

 Después de admirarme un poco, los acarició con ambas manos, haciéndome estremecer y jadear fuertemente; él sonrió y enredó su lengua en uno de mis pezones, lamiendo, chupando, mordisqueando y tirando de él con absoluta exquisitez, mientras yo me retorcía bajo él y gemía; hizo lo mismo con el otro pezón, volviéndome loca y aferrándome a su cabello. Decidí que también debería sentir que también podía volverlo loco, así que cuando por fin se detuvo, jadeando y aturdida por las corrientes de placer recorriendo mi cuerpo, tomé el control y luego de quitar su pantalón, acaricié su miembro por encima de su bóxer, tomando mi muñeca y apretándola mientras cerraba los ojos; sonreí y lo deslicé por sus caderas mientras rasguñaba su piel, él jadeó y cerró los ojos, fascinándome.

Me incliné para lamer la punta, haciéndolo gruñir y apretar la mandíbula, continué hasta tenerlo por completo dentro de mi boca, succionando y mordisqueando haciéndolo retorcerse hasta que dijo <<Basta>> y volví a quedar bajo él. Se deshizo de mi última prenda, introduciendo un dedo en mi interior y haciéndome arquear la espalda, sonrió satisfecho e introdujo un segundo dedo, haciendo que gimiera fuertemente; retiró sus dedos, dejándome con ganas de más, y tomándome por sorpresa, entró fuertemente en mí, haciéndome gritar de la sorpresa y de lo bien que se sintió su asalto. Con lentos movimientos, iba aumentando mi desesperación, hasta que me aferré a sus hombros y levanté la cadera, provocándolo. Ambos aumentamos el ritmo, hasta que, llegando al éxtasis como nunca antes, gritamos nuestros nombres.

~~~~~~~~

Las luces del día siguiente golpearon contra mi rostro. Solté un pesado suspiro y me llevé la mano a la cabeza, esta me dolía; esa era uno de las malditas consecuencias de beber tanto. Me levanté del sofá, incapaz de recordar algo de la noche anterior.

Una ráfaga de viento chocó contra mi cuerpo desnudo, tirité. Cerré las ventanas y corrí las cortinas para evitar la mirada de los curiosos. Me desperece y regresé la mirada al sofá, encontrándome con una <<peculiar>> escena.  Mis ojos se abrieron como platos al ver a mi mejor amigo, dormido, desnudo, en mi sofá

-¿Qué demonios?-Musité.

Al poco rato Shinji despertó, y me dirigió una mirada de incredulidad. Ninguno de los dos dimos crédito a lo que teníamos enfrente de nosotros. Tomó sus prendas, se vistió apresurado y salió de mi apartamento. Me dejé caer en el sofá, mis piernas no me reaccionaron. El mundo se me derrumbó ¿Cómo había sido tan tonta como para dejarme llevar por los efectos de las bebidas? Aunque bueno, la culpa no fue exclusivamente mía.

Tras reflexionar un largo rato en el sillón, decidí reincorporarme y regresar a mis actividades normales. Ese día, para mala suerte, tenía mi día libre. Solamente fui a visitar a mis padres y tratar de olvidar lo sucedido la noche anterior.

Nunca me imaginé que esa noche cambiaría todo para Shinji y para mí.

~~~~~~

Un par de días después, Shinji, me llamó por teléfono. Nos citamos en el mismo bar de la vez anterior para dejar las cosas en claro.

Al llegar la noche indicada, ambos nos aparecimos en el lugar. Al vernos, no me dio tiempo de reaccionar, atrapó mis labios en un beso igual de pasional que el primero. Apenas y logré atinar a corresponderlo. Enredé mis dedos en su cabello y me perdí en el momento. Finalmente nos separamos y nos miramos a los ojos.

-No me arrepiento de nada de lo que pasó la noche anterior-Musitó-Realmente lo disfruté, me dejé llevar, es cierto. Pero no sabes la excitante y exquisita experiencia que me hiciste pasar esa noche. Tu cuerpo, tus besos, tu sudor. Todo de ti…-Habló con deseo.- No quiero que nada acabe aquí. Quiero que se repita una y otra vez.
-Shinji-Palidecí ante sus palabras. – N-no sé qué decir.
-Di que me deseas en la manera que yo lo hago. Di que necesitas sentir mi cuerpo como la última vez. Di algo con referencia a eso y nada será en vano.
-Te necesito-Hablé de inmediato. Bien sabía que para mí el amor real no existía, solo los cursis sentimientos que se opacaban con la pasión- Te deseo. Shinji, te deseo desde que puedo recordar nuestras salidas. Esta lujuria incrementa al verte, al tenerte, al imaginarte.

Una sonrisa victoriosa se dibujó en su rostro. Me tomó de la mano y me llevó hasta el estacionamiento. Subimos a su auto, en la parte trasera, y comenzó de nuevo a besarme con necesidad. Para nuestra suerte, la noche hacía que nuestros cuerpos no se distinguieran en el interior del vehículo.

Me senté a horcajadas entre sus piernas mientras quitaba su chamarra y él acariciaba mis piernas. Ese día llevaba falda así que facilitaba las cosas. Se detuvo un momento para mirarme y sonreírme con complicidad, le devolví la sonrisa y volví a besarlo;  probablemente me estaba haciendo adicta a sus labios, qué más daba, lo quería, en ese instante y en ese lugar, aunque fuera el auto.

Metí las manos debajo de su playera y acaricié su torso, sintiendo los músculos de su pecho tensarse bajo mis manos; esos músculos tan firmes. Me deshice de su playera y dejé besos húmedos desde su cuello hasta donde me permitía mi postura, reincorporándome para morder el lóbulo de su oreja y respirar en ella, mientras sus manos se ceñían alrededor de mi cintura.

Acarició mi espalda y levantó mi blusa, lamiendo y mordisqueando toda mi piel, no dolía, era excitante; tiró de mi sostén y sin desabrocharlo dejó mis pechos al descubierto, volviendo a acariciarlos y besarlos para después lamer y morder mis pezones, haciéndome aferrarme al asiento y entrecerrar los ojos, jadeando. Desabroché su pantalón y me hice a un lado para poder deslizarlo hasta sus tobillos, al levantarme, tomó mi mano y la llevó hasta su miembro, tensando la mandíbula al sentir mi contacto. Sonreí victoriosa y de igual forma deslicé su bóxer hasta sus tobillos, recuperando mi posición original sólo que esta vez tenía agarrado su miembro en mi mano izquierda; me agaché para besarlo mientras hacía rítmicos movimientos con mi mano y sostenía su cuello con la otra.

Sin dejar de besarme, gruñía en mi boca y soltaba leves gemidos ahogados en su garganta, hasta que quitó mi mano y levantando mi falda, acariciando mis muslos y mi trasero, regresando de nuevo y esta vez subiendo hasta mi entrepierna; las corrientes eléctricas que enviaban sus manos y sus besos a mi libido eran cada vez más insoportables. Al sentir su mano jadee y gemí cuando la deslizó desde el final de mi ombligo hasta ahí otra vez, pasando por dentro de mi pantaleta hasta mis labios, introduciendo un dedo pero sacándolo inmediatamente, haciéndome gemir en protesta.

Me dedicó una sonrisa malvada e hizo a un lado mi prenda, para entrar desesperantemente lento, quería volverme loca y sin duda lo estaba logrando; gruñí en respuesta a su por fin, completa invasión dentro de mí, mientras iba marcando mi propio ritmo y él me tenía aferrada con sus dedos en mi cintura. Un <<Oh si, Shizu-chan>> desató mi lujuria reprimida, abrazándolo y besando y mordiendo su hombro mientras él me empujaba más y más rápido, hasta que, gloriosamente, llegamos al clímax, dejándome caer en su pecho mientras normalizaba mi respiración y oía los frenéticos latidos de su corazón.

Sudados y agitados terminamos en ese lugar. No podía creer nada de lo que acontecía, pero así comenzó todo. Una locura en una borrachera hizo que mi mejor amigo y yo cruzáramos la delgada línea de la amistad y la pasión.

Esa noche de copas, esa ¡bendita! Noche de copas fue la que hizo que mis más oscuros sentimientos se desbordaran. Todo cambió desde ese momento. Nuestros encuentros, casi siempre, terminaban en una tarde de pasión.


Lo único que ronda en mi cabeza, suele ser ¿cuáles son sus sentimientos hacía mi? ¿Son los mismos? ¿Pasión? ¿Deseo? ¿Amor? No lo sé. Solo sé que disfruto mis encuentros, aunque esos pensamientos suyos, suelen quitarme el sueño.



 ¡Buenas noches lectores!

¡Estoy eufórica! Por 2 razones.
1: Terminé el libro "La gramática del amor", de Rocío Carmona, en menos de un día. Me siento orgullosa, aunque bueno, podría terminar los libros a ese ritmo, pero me distraigo fácilmente.

y

2: ¡Finalmente! pude terminar el primer capítulo de Una noche de copas. Como ya vieron tiene escenas un tanto fuertes, pero estas no hubieran sido posibles sin la ayuda de una amiga mía. Le doy los créditos de las escenas "pervertidas" a, una de mis mejores amigas, Michaelis Matsushita.
Es bien sabido que a mi mente, le cuesta un poco de trabajo hacer este tipo de escenas sola, ya que mi concepto del amor y una "noche de pasión" cae en la entrega de sentimientos de amor y cariño entre la pareja. No me gusta pensar en estos actos como "un simple acostón" (aunque lamentablemente así se ve en la sociedad actual) 

Al yo tener toda una perspectiva romántica del mundo, me es casi imposible crear esto (si lo llego a hacer por medio de roleplay es porque es en compañía de alguna otra persona que ayuda con la atmósfera) 

Este trabajo está en colaboración de Andrea y Mío. Ella por las escenas y yo por la trama,

Espero hayan disfrutado de la  primera entrega de esta trilogía. 

Atte: Una Galleta Escritora

miércoles, 9 de octubre de 2013

Amor Imposible a Distancia

Te veo y te siento en la distancia
Tú voz es mi compañía
Durante mi más cruel oscuridad

¿Qué tanto tengo que pasar?
¿Qué tanto tengo que esperar?
¿Qué tanto tengo que mirarte de lejos?

Solo pido un momento
Un segundo si es necesario
Sentir tus manos
Sentir algo de ti es lo que pido

No te pido que te quedes de por vida
Solo que me des un momento
Un momento de felicidad
Traído a la realidad
Por medio de tú dulce sonrisa
Que tanto me ha enamorado.

Una Galleta Escritora


Wajajaajjaaja ¿y quién creen que llego? Pues yo xD 

Ahora, vengo a redactar un poquito como Jackson de Matsushita porqué la galleta está en un serio bloqueo, tenemos un cuento que terminar, para mañana y aunque ya casi está listo ya nos atoramos y no sabemos que poner... así que para distraerme (y darme un respiro) vine aquí, pero como no tengo ni cabeza para redactar  acá bien acá (? pues vengo como yo mera :'3

El sensual poema :'3 sho lo hice! en esos momentos que me dan mis ataques de sentirme poeta (?

Aparte pues ewe ayuda tener una inspiración tan linda como la mía
<------

Son extraños mis sentimientos, pero suelo tener un buen resultado por ellos y pues...mientras YM me inspire a hacer algo "bien" es mejor sacar provecho de eso :P (yo digo ewe)


No tengo mucho que decir .u. así que yo, ya me voy 

Por primera (y espero) última vez.

Jackson de Matsuhita ♥

sábado, 31 de agosto de 2013

Anécdota semanal

¡Buenas noches a todos! Espero que se encuentren mucho mejor de como me encuentro yo.
Demos paso a la entrada del día de hoy, mi anécdota semanal.

A veces me sorprendo de como es que las cosas cambian día a día... quien pensabas que era una persona importante para ti, te das cuenta que se está volviendo casi invisible... no lo sé, esto me pone mal así que evitaré este tema... (Aunque creo que todo esto pasa debido a mi verdadera actitud que muestro solo con ese tipo de personas... ya ni sé, pero me siento triste)

¡Dios santo! Fue una semana de locura, desvelos y emociones fuertes... de hecho me sorprende que siga viva, lunes y martes me la pasé triste por lo que puse al principio, el cambio de muchas cosas me agarró desprevenida y pues honestamente me derrumbe, pero sonriente como siempre.





El miércoles, ¡DIOS! Fui tan feliz el miércoles, obtuve el tercer disco de Yuya Matsushita, #Musicoverdose, me atrevo a decir, que lo que suena en ese disco es ¡COMPLETAMENTE YUYA MATSUSHITA! no tiene una idea del orgullo que sentí al escuchar ese disco, de darme cuenta que este joven está logrando lo que quiere, ya tiene uno de sus metas cumplidas (Desde mi punto de vista) no dudo que llegará lejos este chico...realmente me emociona y me siento feliz por él...una enorme felicidad.






El jueves, como ya saben fue cumpleaños de mi rey, use un listón rojo en la mano izquierda y una banda blanca en el brazo izquierdo, fue gracioso pues mis compañeros estaban así como que:

-Todo tiene una explicación...Jackson

Es lindo que me conozcan por ser "Jackson" en mi escuela, es un orgullo ese sobrenombre.



Jueves y viernes también fue lluvia de malas noticias, 2 personas especiales para mi andan por malos momentos y realmente me siento mal... quiero poder ayudarles pero la verdad es que no sé como, así que, como ya saben,  cuentan conmigo para todo, para hacerles reír, para llorar con ellas o simplemente para escucharles. ¡Les quiero y recuerden que siempre estoy con ustedes!







El viernes comencé con mis clases de japonés en linea... este idioma,desde que me envicié con Yuya, SID, Nagaoka y demás artistas de Japón, me interesa demasiado, así que, finalmente me decidí y tomaré este curso, que sí me esfuerzo, dicen que me defenderé bien en aproximadamente 2 años... aunque espero dar todo de mi (sino es que hasta más) y terminar el curso en un año o un año y medio.

Bien, lo peor de todo esto es que estoy enferma de la garganta y hoy amanecí completamente ¡afónica! lo cual me preocupa estar peor para el Lunes, ya que apareceré en la ceremonia (muy anticipada) del 15 de septiembre con las efemérides, solo espero no empeorar en estos días que sino, no sé que haré.

Por último les dejo una frase curiosa que me dijo una amiga mía, con esta me di cuenta que ya estoy completamente grave con mi gusto a cierto cantante. (sí, creo que ya me enamoré de lleno...esto asusta un poco)

"Sabes que estás mal cuando en lugar de imaginarte dandole duro contra el muro, te imaginas forrando las libretas de sus hijos

-Boris 2013"

Que sí bien, yo no me imagine forrando las libretas, pero sí me imagine muchas cosas (que prefiero omitir) muy...¿cómo explicarlo? pues muy... muy...jajaja honestamente no sé que decir.



Me despido por hoy, que tengan una excelente noche.

By: Una Galleta Escritora.

jueves, 29 de agosto de 2013

¡Feliz cumpleaños Mike!

Buenas tardes a todos. 

Un día como hoy, pero hace 55 años nació el ídolo de muchos, Michael Joseph Jackson, mejor conocido como Michael Jackson, el rey del pop. 


Una persona, mejor dicho, un ángel que nos ha inspirado en nuestras más grandes locuras de bien, que nos ha hecho reír y llorar con cada una de sus presentaciones. 


Ese hombre que nos llenaba el alma con una simple sonrisa, que nos estremecía con una mirada, que con un simple "I Love you" que saliera de sus labios nos podía reconstruir la vida. 


Escribir esto no me es fácil por todo lo que me provoca, de hecho creo que nunca acabaría por agradecerle a Joseph y Katherine por haber engendrado a la persona más maravillosa de todo el planeta, gracias a ellos pude tener al ángel terrenal más hermoso que haya existido; gracias al amor que Michael nos entregaba a sus fans, pude salir adelante a pesar de todo lo que pasó a mi alrededor. 


Michael Jackson me enseño a sonreír aun con todas las adversidades que se nos presentaran, que con lo malo siempre vendría algo bueno, que jamás estaría verdaderamente sola, pues siempre lo tendría conmigo.
Amor mío, mi ángel, mi único rey, gracias por todo y te deseo un feliz cumpleaños donde quiera que te encuentres. 


No me queda más que decir que ¡FELIZ CUMPLEAÑOS MICHAEL JACKSON! Te amamos.
Eres único, irreemplazable para mi, eres mi vida, mi sueño y mi más grande amor, no sé que sería de mi si no te hubiera conocido.




NOTA: Hoy subiré una doble entrada, ya que aunque solo tenía planeado lo del reportaje, se mezclo con la fecha de cumpleaños de mi artista preferido, por lo tanto haré esto al dos por uno.

Espero les gusten las entradas. 

miércoles, 21 de agosto de 2013

Tú y Yo && Amor predestinado.

TU y YO:

Tú y yo pertenecemos a 2 mundos diferentes.
Tú y yo tenemos un camino que seguir. 
Tú y yo probablemente nunca crucemos palabra alguna. 
Tal vez mi sueño de tenerte cerca solo se quede en eso, un sueño. 
Pero a pesar de ello no descansare, hasta no haber agotado todos los medios posibles para poder completar mi sueño, mi fantasía && mi ilusión de poder estar junto a ti



AMOR PREDESTINADO:

Desde que te vi sentí que te pertenecía
Que mi corazón solo latía por ti. 
Hoy me he dado cuenta 
De que puede que sea así 
Que mis miradas solo sean para ti 
Mis suspiros sean pensados solo en ti 
Que mi amor entero, solo será para ti






Bien, estos ammm, versos son míos, sí y pues... son inspirados, sí en Yuya Matsushita, creo que algunos que ya los han leído lo saben de ante mano, tengo un serio gusto por este chico y pues...cada vez que sé de él o me entero de algo, por el hecho de escuchar su nombre o de recordar algo suyo, me hace sentir mejor y me ayuda con la inspiración, sobretodo romántica, para lo que hago...así que la mayoría de los romances que verán serán aportados indirectamente por él x) Ok no tanto así, pero sí me ayuda mucho de cierto modo.


No sé que más decir, así que me despido.


By: Una Galleta Escritora.

jueves, 15 de agosto de 2013

Inexplicable 2 (El reencuentro)

Llevo 2 años trabajando en las oficinas de moda “Fune” y esta vez mi trabajo me mando hasta Japón para cerrar contrato a lado de mi jefe, necesitaba tiempo lejos de casa, así que de inmediato acepte a ir, hice mi maleta y a las 9 de la mañana me encontraba abordando el  avión.

Me sentía confundida, apenas una semana atrás mi novio, Michael, me había pedido matrimonio aunque hasta el momento no le he dado respuesta alguna, está claro que lo amo más que a nadie, pero aun así, no sé si quiero casarme con él, siento que es una locura enorme, llevo muy poco de relación con él como para decidir sí quiero compartir mi vida. Durante todo el viaje, no pude pensar más que en ese tema.

Llegamos finalmente al aeropuerto de Japón y bajamos del avión, me sentía cansada, realmente los cambios de horario no son lo mío, me hospede en el mismo hotel que mi jefe, aunque no pude descansar demasiado, pues fuera del hotel había muchas chicas gritando nombres que me hacían recordar varias cosas.

Durante el efímero rato que logre conciliar el sueño, logré percibir varias imágenes de mi pasado.

“Fue la última frase de la canción, me volvió a tomar en sus brazos, solo que esta vez para algo diferente, si claro, también bailamos un poco, pero en los últimos acordes de la canción se detuvo, me acerco más a él, su rostro se acercaba al mío, estaba a pocos centímetros, podía sentir su respiración mezclarse con la mía, sus labios rozaron los míos, no me beso, solo fue un roce, un roce que me hizo sentir muchas cosas en mi, ¿era amor? No, yo creo que solo fue la emoción del momento, se alejo de mí, me vio a los ojos y movió sus labios para formular un “no”, me guiño el ojo, sonrió y se dispuso a cantar Sleep

-Kuchibiru ga kawaku oto sae mo Kikinogasanai kyori de itsumo nemutta Kyou koso wa ato to kimeta no ni Tsutsumare kokochiyoku saki ni nemutta
(Siempre dormí a una distancia corta para no dejar de escucharte, ni siquiera. El sonido de tus labios secándose e incluso hoy dormiré después de ti, pero me sentí tan cómodo, envuelto en ti, que me quede dormido…)”

A la mañana siguiente desperté confundida, cuando comencé a salir con Michael había decidido que ese recuerdo no debía de volver a pasarse por mi mente JAMÁS, solté un largo suspiro, me arregle y salí junto con mi jefe hacía la oficina del señor Sano Miyano, ya que era con él con quien firmaríamos un contrato para que la empresa se extendiera hasta Japón, antes de salir del hotel me tope con una mirada completamente familiar.

-I’m sorry, i don’t see where i’m walking
(Lo siento, no veo por donde camino)
-No problem- pude notar a través de sus ojos que sonrío- it’s ok
(No hay problema, está bien)

Un escalofrío recorrió mi espalda ante su voz, era tan familiar, tan bella, tan inexplicable, que me puse incluso nerviosa, salí corriendo del hotel y me dirigí a las oficinas de Miyano para arreglar el contrato.
La junta termino con excelentes resultados, mi jefe y yo volvíamos al hotel cuando me propuso algo que me dejo completamente helada.

-Rose, do you wanna work in Japan?
(Rose, ¿quieres trabajar en Japón?)
-Really?
(¿En serio?)
- Yes! I'm going to need personal in this country & how you have knowledge about the place; I think is a great idea, don’t you?
(Si, voy a necesitar personal en este país y como tú tienes conocimiento acerca del lugar, pienso que es una gran idea, ¿no?)
-I think the same
(Yo pienso lo mismo)

Esa misma tarde llamé a Chicago para avisar a mi familia, mis hermanos dieron el grito en el cielo mientras que mis padres lo aprobaron, con quien realmente tuve problemas fue con Michael, creo que no le cayó en gracia la decisión que había tomado.

-¿Cómo que te quedarás en Japón?- respondió molesto
-Es por trabajo- suspire- no te estreses
-¡Quiero que te regreses de inmediato!
-Síguelo queriendo, querido, cuando me conociste sabías que uno de mis mayores sueños era estar en Japón
-Claro, para encontrarte de nuevo con aquel cantante
-Te equivocas, esta cultura me interesa de antes de conocer a Mao
-No me quieras ver la cara de imbécil- dijo alterado-¡tú no tienes por qué estar trabajando! Tienes una familia con suficiente dinero para mantenerte a ti y a tus hermanos.
-Tenga la familia que tenga, no quiero llevar por siempre el estigma de ser la hija de “los cantantes Campos” quiero valerme por mi misma, ¿no lo entiendes?- respondí con un hilo de voz
-Haz  lo que se te venga en gana, lárgate con ese otro imbécil de una buena vez.

Colgué inmediatamente el teléfono, realmente me dolieron mucho sus palabras, sabía que era celoso, pero no creía que a tal grado de crearse una completa locura y cegarse a sí mismo por lo que su mente ideó. Tomé una chamarra y salí a caminar un rato por las calles de Japón, me encontré nuevamente con un parque, me senté en una de las bancas cercanas y comencé a llorar, hasta que la voz conocida del hotel se apareció de la nada.

-Why are you crying?
(¿Por qué estás llorando?)
-I had a dispute with my boyfriend- dije entre lágrimas
(Tuve una pelea con mi novio)
-Do you have boyfriend??-Se sentó a un lado mío- do you forget me?
(¿Tienes novio? ¿Me olvidaste?)
-Mao… I’m never forget you- suspire- I just…continue with my life as you do it
(Mao… nunca te olvidé, solo…continué con mi vida como tú lo hiciste)
-I continue with my life, but I don’t have girlfriend
(Yo continué con mi vida, pero no tengo novia)

Me tomo por el mentón y poso sus labios sobre los míos tiernamente, honestamente, desde nuestra separación cuando fuimos más jóvenes dudaba mucho volvernos a besar, o a encontrarnos pero por cuestiones del destino, Masao Yamaguchi, líder de la banda SID, y yo estábamos nuevamente juntos uniéndonos  en un beso que se llevo mi corazón como en la vez anterior.

-Where is Mappy? –Se escucho la voz de Yuuya
(¿Dónde está Mappy?)
-I don’t know- contest Aki- Is like he vanished!
(No lo sé, parece que se desvaneció)
-I don’t believe he vanished!! C’mon to look in the places around 
(No creo que se haya desvanecido, vamos a buscarlo en los lugares alrededor)

Los 3 integrantes de la banda se alejaron del parque dejándonos nuevamente solos, Mao se levanto de la banca, me beso otra vez y salió corriendo detrás de ellos. Tome mis cosas y corrí de inmediato al hotel, debía contárselo a Viviana, ya dentro de mi habitación volví a realizar una llamada a Chicago.

-¿Rose?- contesto una voz un tanto adormilada- ¿qué pasa amiga?
-¿Estabas dormida Vivi?- contesté apenada- realmente lo siento, ¿qué hora es allá?
-Son las cinco de la mañana- rió- no te preocupes, ¿qué es lo que paso? Recuerda que estaré para ti las 25 horas del día
-¿No eran 24?
-Recuerda que para los escritores el día tiene 25 horas
-Tú y tus ondas de ser escritora

Platicamos alrededor de una hora, le conté de mi nuevo trabajo en la empresa de Japón, se le notaba alegre por saber que uno de mis sueños se había cumplido, todo iba perfecto, hasta que salió a la luz el tema de Mao.

-Así que... ¿te encontraste con él?
-Exacto.
-¿Qué piensas a hacer?
-No lo sé, estando en la misma ciudad me da miedo encontrármelo.
-Es el mejor recuerdo de tu pasado.
-Y quiero que eso sea, pasado.
-Por lo visto el no quiere lo mismo.
-Eso me hace no saber qué hacer

Solté un largo suspiro y me tire en la cama, seguí platicando con ella media hora más, me alentaba a acercarme nuevamente a Mao, pero por mi relación con Michael quería mantenerme lo más alejado posible de él. La noche cayó y me dispuse a dormir aunque por la noche los mismos recuerdos de mis días a lado de Mao me volvieron a acosar.

“-Are you fall in love with me?
(¿Estas enamorado de mí?)
-I don't know... You are very beautiful, but I’m not sure if I’m in love...
(No lo sé…tu eres muy hermosa, pero no estoy seguro si estoy enamorado)
-Don't worry, i think the same, by one side you are my idol, but by the other side you make me feel a lot of things.
(No te preocupes, yo pienso lo mismo, por un lado eres mi ídolo, pero por el otro lado me haces sentir un buen de cosas)
-Really?
(¿En serio?)
-Really, I’m very confused...
(En serio, estoy muy confundida)

Me tomo por la barbilla y termino lo que había comenzado el día del concierto, finalmente me había besado, un beso apasionado pero tierno al mismo tiempo, de esos besos que te roban el aliento y el corazón, de aquellos que quieres que duren por siempre, ese tipo de beso me dio.”

El sol pego en mis ojos haciéndome despertar de ese sueño, casi sudando y con una sonrisa en los labios, después de todo, lo que Mao me hacía sentir era aun inexplicable, me arregle y salí a dar una vuelta, al menos durante un mes mi jefe me dio permiso para acostumbrarme al lugar, terminar de aprender Japonés, y hacerme de cosas en la ciudad.

Daba un paseo por las calles y compré un poco de comida, cuando un mundo de gente se hacía en una tienda de discos cercan, de inmediato me acerque a ver de qué se trataba, al parecer era una firma de discos de la banda… SID, suspiré  y reí levemente ante la situación, me adentré en la tienda, disimulando no saber qué sucedía en el lugar.

Busque entre los aparadores y compré un single de ellos que me gustaba mucho, “Sleep”, siendo precisos, me acerque al mostrador y pague el CD, sentí como una mano me tomaba por el hombro, simplemente  giré la vista y me encontré con una bella sonrisa conocida.

-I need a pen, excuse me
(Necesito una pluma, con permiso)
-Oh

Me hice a un lado y tomo una pluma del mostrador volviendo a lado de los otros chicos de la banda, quien al tenerlo de vuelta comenzaron a molestarlo por su acción, no pude evitar reírme, me formé en la fila de autógrafos y espere a que fuera mi turno.

Tardé alrededor de dos horas llegar al principio de la fila y lograr que firmaran mi disco, Aki, Shinji y Yuuya me dieron una alegre sonrisa al verme nuevamente, me saludaron sin que las demás fans los vieran y me dieron lugar a pasar con Mao, quien firmó mi disco, me tomo de la mano sin importar las miradas, y dejo un papel en la misma, me guiño el ojo y me dio pauta para salir.

Ya fuera de la tienda vi el papel que Mao puso en mi mano, tenía un número telefónico escrito, al parecer era el suyo, dude un poco en mandar el mensaje, recordando lo que le había dicho a Viviana, pero finalmente termine por ceder y mandarlo.

“Here’s my telephone number, call me one day.
XOXO
Rose”

No pasaron ni cinco minutos cuando ya me estaba marcando.
-I’ll see you in the same park of yesterday at 8 o clock, ok?
(Te veo en el mismo parquet de ayer a las 8, ¿está bien?
-Ok…I’ll see you here
(Ok, Te veo allí)

Colgamos y sonreí para mí misma, no planeaba serle infiel a Michael, solo quería reencontrarme con un viejo amigo o al menos esos eran mis planes originales.

Fui al hotel, me cambié y me arregle, algo casual, un pantalón de mezclilla, blusa y zapatillas rojas, no era la gran cosa, a las 8 en punto salí del hotel y llegue al parque a las 8:15, tal vez no estaba muy lejos, pero por la emoción que me cargaba traté de relajarme un rato antes de verlo.

Estando frente a frente no dijo nada y simplemente me robo un rápido y tierno beso, vaya que ese hombre era de pocas palabras, correspondí y lo abrace por el cuello mientras sentía una de sus manos en mi cintura y la otra acariciando mi espalda, duramos así largo rato hasta que el aire nos impidió seguir.

-How you been? - me dijo con una sonrisa
(¿Cómo has estado?)
-Fine, and what about you?
(Bien y  ¿qué hay de ti?)
-I missed you all this time
(Te extrañe todo este tiempo)
-Really?
(¿En serio?)
-Yes!
(¡Sí!)
-And why you missed me?
(Y, ¿por qué me extrañaste?)
-Because you are special to me
(Porque eres especial para mí)

Sentí como mis mejillas ardieron en ese momento, no pensaba que era especial para él, al menos deje de creerlo a los 5 meses de nuestro encuentro, me invito a cenar, paseamos un rato juntos y me dejo en la puerta de mi habitación de hotel, realmente quería invitarlo a pasar, pero muchos pensamientos en mi cabeza me lo impidieron, y así fue durante el mes de adaptación que pasé, aunque para nuestra suerte, se filtraron varias fotos nuestras en la red y fueron publicadas en las revistas locales.

Cuando finalmente se abrió la empresa “Fune” de Japón mi tiempo se redujo, mi jefe me había puesto de presidenta en el lugar, casi no me podía encontrar con Mao, y si no entendía mal él se encontraba de Gira.

Un viernes por la tarde una llamada a mi móvil hizo que el mundo se cayera lentamente.

-Preciosa, ¿Sigues en hotel?
-Michael… ¿para qué quieres saber?
-Me mudo contigo.
-¿QUÉ?

No me la creía ni sabía cómo sentirme al respecto, si Michael se mudaba a Japón se formaría un gran lío por los rumores que fueron creciendo a través de mis salidas con Mao, insegura le di la dirección de la que era mi casa y a los 3 días el estaba conmigo.

Por una semana no hubo problemas, hasta que en Ameba Studio, los chicos de la banda tuvieron una entrevista y le preguntaron por su conquista a Mao, a lo cual él había respondido: “A Rose no la he visto en un tiempo por la gira, pero en cada una de las presentaciones pienso en ella antes de subir al escenario, ella me da seguridad”

-Con que no venías a ver a ese cantante…
-No es lo que parece Michael
-Explícate Rosemarie
-Llegue y me encontré por accidente con él, durante un mes salimos de vez en cuando, pero nada malo, solo como amigos, me ayudo con mis clases de japonés y a acostumbrarme al lugar, los medios malinterpretaron nuestras salidas y por eso le han preguntado eso, si te das cuenta dijeron “conquista” no pareja.
-No te creo ni media palabra
-¡Es la verdad! Tienes que creerme, entre Mao y yo no hay nada.
-Explícame las fotos de ustedes dos besándose.

Ahí no supe que decir… había olvidado que  ese tipo de fotos circulaban entre los medios, casi me daba el infarto, solo lo vi salir molesto de la casa y no volví a saber nunca más de él.
A las semanas de la partida de Michael me encontraba en la oficina donde me llego un paquete, al parecer era uno de los artículos de la línea de ropa de Mao, LUXE de DRESS co, un brazalete negro con estoperoles plateados y dorados y una estrella dorada al centro, junto con una nota en la caja.

“I’ll see you in the same park of all time at 8 o clock
Mao”

Me apure para terminar pronto con los pendientes de ese día, le pedí a Nanba que cancelara mis citas y salí justo a tiempo para llegar a la cita, con mi traje de oficina, pero a fin de cuentas a tiempo, no quería tanto verlo porque fuera él, si no porque teníamos mucho que aclarar, no podía seguir perdiendo el tiempo, quería una respuesta y pronto.

-I need be honest with you, Rose
(Necesito ser honesto contigo, Rose)
-What’s going on?
(¿Qué pasa?)
-You like me a lot…but I don’t want a relationship with anybody
(Me  gustas demasiado, pero no quiero una relación con nadie)
-So…are you playing with me?
(Entonces…¿estás jugando conmigo?)
-No…I’m not playing
(No… no estoy jugando)
-That’s the meaning of your words! I’m just a game to you!
(¡Ese es el significado de tus palabras! ¡Solo soy un juego para ti!
-You’re not a game! You are very special to me, but I’m not ready for a relationship…
(¡No eres un juego! Eres muy especial para mí, pero no estoy listo para una relación)
-And what is going to happen with us?
(Y… ¿qué pasará con nosotros?)
-Do you wanna stay with me without any relationship?
(¿Quieres estar conmigo sin ningún tipo de relación?)
-I don’t know… let me think it
(No lo sé,  déjame pensarlo)

Me fui inmediatamente del lugar, necesitaba pensar su propuesta, quería descubrir lo que en realidad sentía por Mao, desde mi adolescencia había sido un completo enigma para mi, así que solo me quedaba pasar tiempo con él para descubrirlo, pero tampoco quería que jugara conmigo, eso era algo que no le permitiría de ninguna manera.

Nunca quise cambiar la esencia de Mao, desde que leí por primera vez de él sabía que era un alma libre, alguien que no se podía atar fácilmente, el estaba centrado en su banda, así como yo en mi trabajo, ya tendríamos tiempo después para encontrar a una persona con quien compartir lo que nos quede de vida.
Acepte su propuesta y salimos sin ninguna relación que nos uniera, éramos simplemente amigos con derechos de cierto modo, era extraño eso, pero no me molestaba en lo absoluto, yo tampoco estaba segura de querer una relación seria con alguien, por el momento esto me hacía completamente feliz, así como nos encontramos, así desaparecemos del otro, más que nada por trabajos y compromisos, los chicos están por sacar su nuevo single “Summer Love” mientras yo estoy a punto de cerrar un trato con las oficinas de Alemania para poder expandir la compañía.

Somos todo y nada al mismo tiempo, me hace sentir en las nubes y en el infierno al momento de estar juntos, somos extraños pero conocidos, nuestra relación es simplemente inexplicable.






Buenas tardes, de nuevo estoy bajo presión así que paso solo a dejarles la segunda parte de "Inexplicable" el One-shot que le escribí a mi amiga Rosemarie hace aproximadamente 2 meses. En sí es como una secuela.
Y bien, he de aceptar que me encantó escribir con uno de los chicos de SID, en este caso Mao, honestamente me gustaría hacer algo más con ellos, pero eso ya lo veré después. 
Tengan linda y lluviosa (en mi ciudad) tarde, nos vemos mañana con un nuevo capitulo de "Juegos de Amor"

By: Una Galleta Escritora

miércoles, 14 de agosto de 2013

El seminarista de los ojos negros.

Desde la ventana de un casucho viejo
abierta en verano, cerrada en invierno
por vidrios verdosos y plomos espesos,
una salmantina de rubio cabello
y ojos que parecen pedazos de cielo,
mientas la costura mezcla con el rezo,
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.

Baja la cabeza, sin erguir el cuerpo,
marchan en dos filas pausados y austeros,
sin más nota alegre sobre el traje negro
que la beca roja que ciñe su cuello,
y que por la espalda casi roza el suelo.

Un seminarista, entre todos ellos,
marcha siempre erguido, con aire resuelto.
La negra sotana dibuja su cuerpo
gallardo y airoso, flexible y esbelto.
Él, solo a hurtadillas y con el recelo
de que sus miradas observen los clérigos,
desde que en la calle vislumbra a lo lejos
a la salmantina de rubio cabello
la mira muy fijo, con mirar intenso.
Y siempre que pasa le deja el recuerdo
de aquella mirada de sus ojos negros.
Monótono y tardo va pasando el tiempo
y muere el estío y el otoño luego,
y vienen las tardes plomizas de invierno.

Desde la ventana del casucho viejo
siempre sola y triste; rezando y cosiendo
una salmantina de rubio cabello
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.

Pero no ve a todos: ve solo a uno de ellos,
su seminarista de los ojos negros;
cada vez que pasa gallardo y esbelto,
observa la niña que pide aquel cuerpo
marciales arreos.

Cuando en ella fija sus ojos abiertos
con vivas y audaces miradas de fuego,
parece decirla: —¡Te quiero!, ¡te quiero!,
¡Yo no he de ser cura, yo no puedo serlo!
¡Si yo no soy tuyo, me muero, me muero!
A la niña entonces se le oprime el pecho,
la labor suspende y olvida los rezos,
y ya vive sólo en su pensamiento
el seminarista de los ojos negros.

En una lluviosa mañana de inverno
la niña que alegre saltaba del lecho,
oyó tristes cánticos y fúnebres rezos;
por la angosta calle pasaba un entierro.

Un seminarista sin duda era el muerto;
pues, cuatro, llevaban en hombros el féretro,
con la beca roja por cima cubierto,
y sobre la beca, el bonete negro.
Con sus voces roncas cantaban los clérigos
los seminaristas iban en silencio
siempre en dos filas hacia el cementerio
como por las tardes al ir de paseo.

La niña angustiada miraba el cortejo
los conoce a todos a fuerza de verlos...
tan sólo, tan sólo faltaba entre ellos...
el seminarista de los ojos negros.

Corriendo los años, pasó mucho tiempo...
y allá en la ventana del casucho viejo,
una pobre anciana de blancos cabellos,
con la tez rugosa y encorvado el cuerpo,
mientras la costura mezcla con el rezo,
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.

La labor suspende, los mira, y al verlos
sus ojos azules ya tristes y muertos
vierten silenciosas lágrimas de hielo.

Sola, vieja y triste, aún guarda el recuerdo
del seminarista de los ojos negros...

Miguel Ramos Carrión













Un miércoles más y esta semana les comparto mi poema preferido, el seminarista de los ojos negros de Miguel Ramos Carrión, sí hay algo que me gusta es el amor y el romanticismo que hay, y siento que este poema refleja muchos sentimientos de este tipo entre dos completos extraños que solo se hablaban con la mirada.

¿Qué poemas o de qué tipo les gusta a ustedes?
Dejen un comentario con sus preferencias de poesía, su opinión es muy importante para mi. 

Por cierto, quería comentarles; hasta el momento llevo 55 seguidores en facebook a los cuales les agradezco el apoyo con su "me gusta" en mi página, pienso escribirle un fanfic, cuento o poema a petición, (el fic sería con cualquier personaje, artista, persona o bien, los usaré como personajes para alguna novela o cuento sí es que lo desean) cuando llegue a los 100 seguidores.
Para ganar esto...bien aun no tengo algo determinado, pero ya se me ocurrirá algo, espero les interese este pequeño detalle por ayudarme con este locura.

By: Una Galleta Escritora