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jueves, 16 de enero de 2014

Mousou Nikki: Introducción

Personajes Principales: Mao y Regina
Clasifiación: +15
Temática: Psicológico.
No. de Capitulos: Introducción + ¿? Caps. 
Autora: Una Galleta Escritora
Fecha de Publicación: Desconocida

Todo comienza con Regina Montero Karan, hija de un par de empresarios. Su familia se dedica a la industria de la computación, el diseño de nuevos software para las computadoras de nueva generación, por lo cual Regina tiene un amplio conocimiento del negocio de sus padres y una muy acomodada vida en los suburbios de Estados Unidos.

Desde pequeña había mostrado actitudes obsesivas, pero esto a sus padres parecía no importarles, decían que era lo mejor para una niña saber lo que quería y estar dispuesta a conseguirlo pero… ¿Cuánto tiempo seguirán con esa postura? ¿Su hija debería de causar algún daño para considerarlo un problema?

Regina, a los 13 años conoció al que sería, según ella, el amor de su vida. Su mirada fue puesta en Masao Yamaguchi, el líder de la banda SID, cuando él contaba con 30 años. La joven, nunca supo  porqué, pero se enamoró de él. Desde ese descubrimiento comenzó aquel obsesivo amor. Sus padres seguían fascinados y pensaban que era adorable aquel amor que la niña sentía, ni siquiera se imaginaban lo que desatarían.

Conforme Regina fue creciendo lo hizo, de igual modo, su obsesión por Mao. Odiaba a cualquier mujer que se le llegara a aceptar, incluso si solo era por una foto o un autógrafo, quería desaparecerlas y que él la mirara solo a ella. Inclusive llegaba a tener algún problema con los demás de la banda, pues no le gustaba que se le acercaron, sin embargo estos los dejaba ser porque sabía que no representaban problema alguno con su objetivo. Podía asegurar que, al llegar ella a su vida, se olvidaría de lo demás.

Finalmente cumplió 20 años, la edad en que sus padres la dejarían irse, aunque aun no cumpliera la mayoría de edad. Como regalo de cumpleaños le habían dado lo peor que se les pudiera ocurrir; (Aunque para Regina fue la mayor alegría) un viaje todo pagado a Japón, una tarjeta sin límite de crédito y acceso total a las cuentas bancarias de la familia.  Lo que más emocionó a la joven fue el viaje, pues por fin iría a buscar a su amado. Más nadie se imaginaría lo que aquel regalo conllevaría. 


¡Buenas Madrugadas!... Bien, creo que comienza a gustarme el subir las cosas a esta hora. (Mientras esté de vacaciones) Esta noche les traigo la introducción a mi siguiente fanfiction. Por cierto, esto no quiere decir que ya no vaya a sacar otro capítulo de Noche de Copas. 

Por el momento me dedicaré a la publicación de este tipo de trabajos, ya que las demas historias que escribo me llevan un poco más de trabajo, porque son completamente de mi autoría, tanto los personajes como las situaciones; en estos trabajos solo son mías las situaciones. 

Como lo verán, esta no será la típica historia de amor a la que están acostumbrados a leer. Siendo así, espero les guste este trabajo. 

Ya lo dije esto será publicado en mi blog y los links en la página oficial, mi perfil de facebook y la última pagina en la que estoy colaborando. En cualquiera de esos medios déjenme un comentario, realmente me interesa saber la opinión de mis lectores. Espero mañana traerles el primer capítulo.

Atentamente:
Una Galleta Escritora. 


viernes, 10 de enero de 2014

Una noche de copas 1: Su regreso a Saitama.

Antes de contar todo lo que me aqueja, me quiero presentar. Mi nombre es Sakamoto Shizune, soy una amiga cercana de Ninomiya Shinji, crecimos, estudiamos e incluso, por una temporada, trabajamos juntos. Realmente somos muy unidos.

Nuestra historia comenzó en sus últimas vacaciones de invierno. Para esto ya había pasado un año desde que lo vi por última vez. El estar con su banda lo mantiene alejado de Saitama.

Esa noche, de sábado, me citó en un bar cercano a casa de sus padres. Tenía 3 semanas de descanso, así que decidió regresar al lugar que lo vio nacer y crecer.

Honestamente me sentía ansiosa y gustosa de verlo, dejando de lado esos cursis sentimientos hacía él, ShinShin era mi mejor amigo de toda la vida; le mantenía una fachada de amor fraternal y, realmente, lo había extrañado. Usualmente, aunque tuviera vacaciones, siempre estaba cerca de sus compañeros de la banda.

El reloj me marcó las 9 de la noche. Después de pelearme con mi atuendo, realmente algo sencillo blusa y pantalón negros acorde con zapatos del mismo color, salí a aquel bar donde todo cambiaría.

Al llegar al lugar voltee a los alrededores sin poder encontrarle a la vista. Solté un suspiro. Me encaminaba a una mesa cuando sentí unos finos dedos enredarse, juguetonamente, en mi cabello.

-¡Shinji!- Me quejé- Te he dicho hasta el cansancio que no enredes mi cabello.
-¿Quién mejor que yo para ser tu estilista?-Bromeó- Aparte te va a quedar bien un toque despeinado en ese cabello lacio.
-Que tú andes despeinado por la vida.- Retiré sus manos. Me giré en los talones y finalmente lo vi. ¡DIOS! Esos ojos, esa sonrisa divertida que suele regalarme, esos dedos largos, algo fríos por el clima y ese porte elegante… pude haber caído ante sus pies.- No dará pauta a que yo lo haga de igual manera.
-Nada te gusta.

Rió levemente, para luego estrecharme en sus brazos. Tontamente me sonrojé y terminé correspondiendo ese abrazo, el cual el apretó. Simplemente hundí la cara en su pecho, respiré su colonia (Olía algo dulce y suave…realmente no sé describirla, simplemente es única) y sonreí. Finalmente se separó y me miró fijo a los ojos.

-Tanto tiempo sin verte Shizu-chan- Acomodó mi cabello.- ¿Creciste? O ¿De casualidad me encogí?
-Existe algo mágico llamado tacones.- Alcé levemente mi pie derecho y le mostré mi calzado.- No sé si lo conozcas de casualidad.
-¡Tramposa!-Exclamó y se alejó un poco.- Sabes que me gusta la diferencia de estaturas.
-Sí… lástima ShinShin, hoy no.

Hizo una mueca de disgusto y terminó sonriéndome. Ambos nos fuimos, primeramente, a la barra. Pedimos un par de cervezas y ahí conversamos durante un rato. Las experiencias que vivía, junto a su banda, me parecían divertidas e interesantes, algunas locas pero igualmente fascinantes. Su vida no era tan fuera de lo común, solo a una vida tranquila agregarle 3 amigos, un poco de rock, fans y discos o giras. Bien, lo acepto, si suena cosa del otro mundo, pero para él parecía algo normal.

A mitad de la velada nos movimos a uno de los sillones del lugar. Realmente ya estábamos un poquito pasado de copas. Pero es que ambos jóvenes “yo puedo beber más que tú” llegaron a nosotros.

Me senté a una distancia considerable de él. Continuamos bebiendo y platicando. Las horas pasaban y las luces, de repente, bajaban. Al parecer, desde la última tormenta, había algunas fallas en la instalación eléctrica del lugar.

En un “bajón de luz” me tomó por la cintura y me apegó a él. Quedé de espaldas a él por la forma del movimiento. Me recargué en su pecho y subí la mirada. Ver su rostro desde ese ángulo me dejaba la mente nublada. Solo podía pensar en cómo sería el sentir sus labios sobre los míos. Me imaginaba recorriendo centímetro a centímetro su boca, pasar mis manos por su pecho, que sus dedos acaricien mi espalda. Realmente no sabía si los efectos del alcohol me habían dejado más alterada de lo normal o qué pasaba en mi interior, pero, realmente, esta necesidad de sentirle crecía más a cada momento.

La luz regresó y Shinji sintió mi mirada. Bajó la vista y posó sus ojos en mis pupilas. Rió levemente y acarició, a nueva cuenta, mi cabello.

-¿Qué tienes?- Musitó- estás algo perdida.
-Nada en particular.- Sonreí levemente.- Solo me quedé pensando un rato.
-¿En qué? Si puedo saber- Arqueó la ceja.- ¡Eh! ¿No será que ya te gané en la bebida?
-¡Eso nunca! - Reí- Es solo que… no sé… ShinShin ¿Qué piensas del amor?
-Que es un sentimiento algo fuerte… inexplicable, pero bello.- Empinó lo que quedaba de su cerveza.- ¿A qué se debe la pregunta?
-Preguntas sin sentido- Me reincorporé en el sillón- Es que no se me ocurría ya algo más que preguntarte.
-Bueno, es que ya ha sido suficiente de tantas anécdotas de la banda y las giras- Sonrió- Mejor cuéntame ¿Qué ha sido de ti y de tú vida en todo este tiempo que estuve alejado de Saitama?- Abrió otro par de latas de cerveza. Me ofreció una y, de la propia, bebió un sorbo.- ¿Alguien llegó a tu vida? ¿De plano no encuentras a nadie? ¿Qué tal el trabajo?
-Pues…- Tomé la cerveza y, de un trago, bebí casi la mitad.- Me ha ido bien, la relación entre mis padres se rompió definitivamente- Suspiré algo triste- Aun sigo en contacto con él. Ya vivo sola desde unos meses atrás. En cuanto a las personas…tuve una pareja pero… duró menos de dos meses. Realmente hay alguien que me interesa.
-¿El mismo amor misterioso de siempre?-Cuestionó casi de inmediato- ¿Alguna vez me lo presentaras? Y que mal lo de tus padres.
-No te preocupes por eso. Al parecer su matrimonio, según ellos, ya no tenía arreglo-Y sí, ese mismo. No sé, hay veces que quiero, pero casi no está en la ciudad. Suele estar mucho de viaje- Shinji sabía que alguien me gustaba, más no tenía ni idea de que era él. Ese amor tan misterioso era mi mejor amigo. Siempre preferí guardar ese secreto.- Actualmente se fue a visitar algunos conocidos de Chiba.
-¿De la misma ciudad de Yuu?
-Ehh… pues creo- Reí- recuerda que solo tú sabes de dónde son cada uno de ustedes.

Continuamos bebiendo y charlando. Las constantes preguntas de Shinji, acerca de mi amor misterioso, ponían aprueba mi habilidad para inventar cosas. Su descripción fue fácil: «De Saitama, alto y cabello negro» Aunque se quejaba porque no le decía más de él.
La luz se volvió a ir, para estas alturas yo ya estaba algo perdida por la bebida. Armada de valor por los efectos del alcohol, empujé levemente a Shinji en el sillón. Me coloqué sobre él y le miré fijo a los ojos, mientras él me dedicaba una mirada llena de confusión.

-¿Realmente quieres saber quién es mi amor secreto?- Posé ambas mis manos a ambos lados de su cabeza.-
-¡Claro que quiero! Necesito saber si es alguien bueno para mi mejor amiga.

Pensé que, probablemente, eso rompería mi relación con él pero ¿Qué más daba? Mi locura por el alcohol era más que otra cosa en el momento.

-Es alto, cabello negro, ojos café, dedos largos y finos, que le sirven para tocar, espectacularmente, la guitarra en su banda SID. Originario de Saitama. 10 centímetros más grande que yo. ¿Su nombre? Ninomiya Shinji. O ShinShin, mi mejor amigo.

Terminado esto le besé. Le besé con tanta necesidad que nada me importó. Aunque, curiosamente, ese beso me fue correspondido. Me tomó por la cintura y me tiró sobre de él.

El beso se tornó más intenso conforme el tiempo. Sentí su lengua tratando de abrirse paso entre mi boca, a lo cual yo accedí. Se incorporó y me sentó, a horcajadas, sobre de él. Sin cortar ese beso acarició mi espalda. Mis dedos se dirigieron a su cabello y se enredaron en este. Pronto la necesidad de aire nos hizo separarnos, aunque un pequeño hilo de saliva unió nuestros labios por un momento más.

-Besas… muy bien.- Musitó con la respiración agitada.- Creo que en la vida alguien me había besado de esa manera.
-Tantos años reprimiéndome- Sonreí levemente, mientras trataba de relajarme- Tenía que haber frutos en este beso.
Antes de poder decir otra cosa, (Y de que la luz volviera) atrapó mis labios en otro beso igual de exquisito que el anterior. El jugueteo de nuestras lenguas y nuestros fluidos mezclándose era, simplemente, atrapante. Me tomó por la cadera y comenzó a empujarme levemente contra él, provocando un excitante rose entre ambos. El tiempo seguía, a oscuras nadie nos podía ver.

Nos extendimos hasta que, a nueva cuenta, nos fue necesario respirar. Me bajé de él y retomé mi posición inicial (He de decir que, con esos besos, hasta la borrachera se me había desaparecido). Solo escuché un pequeño quejido de su parte y las luces se encendieron.

-Será mejor que te lleve a tu casa- Me miró- Como siempre, he ganado la apuesta.
-¡Ah! No se vale- Suspiré desanimada y me levanté- Tú tienes más experiencia que yo
-Algo de práctica, tal vez.

Se levantó del sillón y me extendió su mano para ayudarme a reincorporarme. Se dirigió a pagar la cuenta y nos fuimos, de la mano, con dirección a mi apartamento. En el trayecto aun bromeábamos un poco con el otro.

Realmente estaba confundida, ¿Sería que no me había creído lo que le dije? Aunque si es así… creo que es mejor, nuestra amistad no se acortaría y bueno, ya había conseguido probar sus labios, aunque una vez que lo hice, sinceramente, quisiera volver a hacerlo.

Entre dudas en mi cabeza y risas entre ambos, llegamos finalmente a mi apartamento. Abrí la puerta y le invité a pasar un rato. Él aceptó y entró inmediato después de mí. Nos dirigimos a la sala y, ya instalados en el sofá, encendimos la televisión.

Pasaban los minutos, ambos en silencio, en uno muy incómodo, solo nuestras miradas estaban presentes, las cuales estaban atrapadas por el brillo del televisor. Estábamos juntos, pero separados al mismo tiempo. Inclusive aunque me tenía abrazada (Curioso, no supe cuando lo hizo) me sentía sola.

Finalmente me decidí a romper la tensión. Desvié la mirada hacia él y hablé tímidamente.

-Me da gusto que hayas venido a Saitama- Sonreí.-Te extrañaba mucho
-Sí…ya me hacía mucha falta venir de visita- Me apegó a él.- Pero… bueno, respecto a lo que me dijiste en el bar. No creía que te sintieras de esa manera…supongo que fui algo ciego al no notarlo.
-No te preocupes- Respondí de inmediato y nerviosa. ¡Demonios!...realmente pensaba que no me había prestado atención.- supongo que lo escondí a la perfección. ¿No crees?
-¡Vaya que sí!-Pasó sus dedos por la piel de mi brazo, en un movimiento ascendiente y descendiente, que dejaba una cálida sensación- Pero bueno… no sé. Me has confundido demasiado. Sobre todo con ese beso.- Rió leve y me tomó por la barbilla- ¿Te podría pedir otro?

Ante sus palabras me quedé estática. Shinji, prontamente, fue acortando la distancia. Poco a poco nuestros alientos se volvían uno. Cuando estuve a punto de sentir sus labios de nuevo…sonó la estúpida alarma de mi teléfono. Sí, todo eso lo había soñado. Aunque eso, al parecer mi mente quería jugar conmigo un rato.

Ese día lo tomé tranquilo. De la casa al trabajo, del trabajo a comer algo y de ahí, a nueva cuenta, a la casa. Tenía esa tarde para hacerme a la idea de cómo le confesaría a Shinji todo, puesto que hasta el día siguiente llegaría de Asakusa.

Finalmente, el día de mi sueño llegó. Curiosamente, todo pasó casi igual. Excepto por el detalle de cuando estaba sobre de él en el sofá. Al yo intentarme bajar de sus piernas, él me aferró. Continuó aquel beso y sentí sus manos colándose por mí debajo de mi blusa. A ninguno de los dos nos importaba que volviera la luz en cualquier momento.

Afirmó sus dedos en mis muslos. Me cargó. Yo me aferré a él, con mis piernas, a su cadera y le tomé por el cuello. Como pudo me llevó hasta la parte trasera del establecimiento, con algunas miradas sobre nosotros. Estando allí regresé al suelo y el beso continuaba. Shinji me tenía acorralada contra la pared, la calidez de nuestros cuerpos y las caderas tan juntos nos hacían perder la razón. Finalmente se separó apenas y me miró a los ojos.

-Te diría que a mi casa, pero ahí están mi familia- Mordió leve mi labio inferior.- ¿A tu casa? Prometo buscar luego otro lugar.
-Ahorita cualquier lugar es bueno.

Una sonrisa se dibujó en el rostro de ambos. El deseo nos quemaba por dentro. Con trabajo, y bajo muchas represiones, logramos llegar a mi apartamento. Apenas cerré la puerta y Shinji me tomó de nuevo por la cintura. Comenzó a besarme con la misma intensidad que en el bar. Sin dudarlo correspondí a esos besos. La necesidad de sentir sus labios me dejaban la mente nublada. Me empujo con suavidad hasta el sofá de la casa. Se sentó en él y regresamos a la misma posición inicial.

No comprendía nada. ¿Cómo de la nada estaba en esa situación con mi mejor amigo? ¿Mis sentimientos eran correspondidos? ¿O solo era efecto del alcohol en los dos? Sí, eso debía ser, el alcohol nos debía de haber atrofiado la razón y la cordura. O más bien eso es lo que creía pensar, ya que realmente dudaba demasiado que los sentimientos fueran iguales. Es decir, se había casado, en mi cara, había hecho tanto que realmente era imposible que fuera cierto eso. ¿Y? Bueno, ¿Realmente importaba qué era cierto y qué no? Sólo importaba el calor de él, invadiendo mis sentidos cada vez más. Sentí sus manos recorrer mi espalda por debajo de mi blusa mientras yo tomaba su cuello con una mano y me aventuraba por su rostro con la otra, reclamando su boca cada vez más intensamente; así estuvimos unos momentos, tal vez minutos… no lo sé, la noción del tiempo para mí era distorsionada a la real.

Me tomó por los hombros sin dejar de besarme y me recostó en el sofá, separándose un poco para respirar y mirarme fijamente; sonrió maliciosamente y volvió a agacharse, aunque no para besarme, sino para lamer y mordisquear mi cuello, recorriendo mi barbilla con sus dientes, enviando deliciosos cosquilleos por mi columna. Respondí con un leve jadeo y acariciando su cabello, enredando mis dedos en él, mientras él bajaba con besos húmedos hasta mi escote, haciéndome jadear otra vez y arañar sus hombros por encima del cuero de la chamarra; sentí su sonrisa y con sus hábiles dedos fríos se deshizo de cada uno de los botones de mi blusa, dejándome incorporarme para quitarle la chamarra y morder el lóbulo de su oreja, sintiendo cómo se tensaba al tiempo que me atraía hacia él, a lo que gruñí en su oreja y me deshice de su camisa.

Me volvió a recostar, no sin antes deslizar mi blusa sobre mis hombros antes de quedar totalmente debajo de él; continuó con más besos húmedos desde mi sostén hasta el botón de mi pantalón, haciéndome gemir levemente mientras el deseo me nublaba más la mente. Con tortuosa lentitud, desabrochó el botón y con sus dientes bajó el cierre, mirándome fijamente… su mirada… intensa y llena de necesidad, de deseo. Deslizó el pantalón por mis caderas hasta quitarlo, deteniéndose a retirar primero mis zapatos, depositando un suave beso en el empeine de mis pies después de haberlo hecho. Después de incorporarse, mirarme fijamente y susurrar <<Eres hermosa>>, volvió a besarme con la misma desesperación mientras acariciaba toda mi silueta, acomodándose entre mis piernas y deteniéndose en mi sostén; me levantó un poco para desabrocharlo y me recostó de nuevo, deslizando los tirantes pos mis hombros, dejando mis pechos al descubierto.

 Después de admirarme un poco, los acarició con ambas manos, haciéndome estremecer y jadear fuertemente; él sonrió y enredó su lengua en uno de mis pezones, lamiendo, chupando, mordisqueando y tirando de él con absoluta exquisitez, mientras yo me retorcía bajo él y gemía; hizo lo mismo con el otro pezón, volviéndome loca y aferrándome a su cabello. Decidí que también debería sentir que también podía volverlo loco, así que cuando por fin se detuvo, jadeando y aturdida por las corrientes de placer recorriendo mi cuerpo, tomé el control y luego de quitar su pantalón, acaricié su miembro por encima de su bóxer, tomando mi muñeca y apretándola mientras cerraba los ojos; sonreí y lo deslicé por sus caderas mientras rasguñaba su piel, él jadeó y cerró los ojos, fascinándome.

Me incliné para lamer la punta, haciéndolo gruñir y apretar la mandíbula, continué hasta tenerlo por completo dentro de mi boca, succionando y mordisqueando haciéndolo retorcerse hasta que dijo <<Basta>> y volví a quedar bajo él. Se deshizo de mi última prenda, introduciendo un dedo en mi interior y haciéndome arquear la espalda, sonrió satisfecho e introdujo un segundo dedo, haciendo que gimiera fuertemente; retiró sus dedos, dejándome con ganas de más, y tomándome por sorpresa, entró fuertemente en mí, haciéndome gritar de la sorpresa y de lo bien que se sintió su asalto. Con lentos movimientos, iba aumentando mi desesperación, hasta que me aferré a sus hombros y levanté la cadera, provocándolo. Ambos aumentamos el ritmo, hasta que, llegando al éxtasis como nunca antes, gritamos nuestros nombres.

~~~~~~~~

Las luces del día siguiente golpearon contra mi rostro. Solté un pesado suspiro y me llevé la mano a la cabeza, esta me dolía; esa era uno de las malditas consecuencias de beber tanto. Me levanté del sofá, incapaz de recordar algo de la noche anterior.

Una ráfaga de viento chocó contra mi cuerpo desnudo, tirité. Cerré las ventanas y corrí las cortinas para evitar la mirada de los curiosos. Me desperece y regresé la mirada al sofá, encontrándome con una <<peculiar>> escena.  Mis ojos se abrieron como platos al ver a mi mejor amigo, dormido, desnudo, en mi sofá

-¿Qué demonios?-Musité.

Al poco rato Shinji despertó, y me dirigió una mirada de incredulidad. Ninguno de los dos dimos crédito a lo que teníamos enfrente de nosotros. Tomó sus prendas, se vistió apresurado y salió de mi apartamento. Me dejé caer en el sofá, mis piernas no me reaccionaron. El mundo se me derrumbó ¿Cómo había sido tan tonta como para dejarme llevar por los efectos de las bebidas? Aunque bueno, la culpa no fue exclusivamente mía.

Tras reflexionar un largo rato en el sillón, decidí reincorporarme y regresar a mis actividades normales. Ese día, para mala suerte, tenía mi día libre. Solamente fui a visitar a mis padres y tratar de olvidar lo sucedido la noche anterior.

Nunca me imaginé que esa noche cambiaría todo para Shinji y para mí.

~~~~~~

Un par de días después, Shinji, me llamó por teléfono. Nos citamos en el mismo bar de la vez anterior para dejar las cosas en claro.

Al llegar la noche indicada, ambos nos aparecimos en el lugar. Al vernos, no me dio tiempo de reaccionar, atrapó mis labios en un beso igual de pasional que el primero. Apenas y logré atinar a corresponderlo. Enredé mis dedos en su cabello y me perdí en el momento. Finalmente nos separamos y nos miramos a los ojos.

-No me arrepiento de nada de lo que pasó la noche anterior-Musitó-Realmente lo disfruté, me dejé llevar, es cierto. Pero no sabes la excitante y exquisita experiencia que me hiciste pasar esa noche. Tu cuerpo, tus besos, tu sudor. Todo de ti…-Habló con deseo.- No quiero que nada acabe aquí. Quiero que se repita una y otra vez.
-Shinji-Palidecí ante sus palabras. – N-no sé qué decir.
-Di que me deseas en la manera que yo lo hago. Di que necesitas sentir mi cuerpo como la última vez. Di algo con referencia a eso y nada será en vano.
-Te necesito-Hablé de inmediato. Bien sabía que para mí el amor real no existía, solo los cursis sentimientos que se opacaban con la pasión- Te deseo. Shinji, te deseo desde que puedo recordar nuestras salidas. Esta lujuria incrementa al verte, al tenerte, al imaginarte.

Una sonrisa victoriosa se dibujó en su rostro. Me tomó de la mano y me llevó hasta el estacionamiento. Subimos a su auto, en la parte trasera, y comenzó de nuevo a besarme con necesidad. Para nuestra suerte, la noche hacía que nuestros cuerpos no se distinguieran en el interior del vehículo.

Me senté a horcajadas entre sus piernas mientras quitaba su chamarra y él acariciaba mis piernas. Ese día llevaba falda así que facilitaba las cosas. Se detuvo un momento para mirarme y sonreírme con complicidad, le devolví la sonrisa y volví a besarlo;  probablemente me estaba haciendo adicta a sus labios, qué más daba, lo quería, en ese instante y en ese lugar, aunque fuera el auto.

Metí las manos debajo de su playera y acaricié su torso, sintiendo los músculos de su pecho tensarse bajo mis manos; esos músculos tan firmes. Me deshice de su playera y dejé besos húmedos desde su cuello hasta donde me permitía mi postura, reincorporándome para morder el lóbulo de su oreja y respirar en ella, mientras sus manos se ceñían alrededor de mi cintura.

Acarició mi espalda y levantó mi blusa, lamiendo y mordisqueando toda mi piel, no dolía, era excitante; tiró de mi sostén y sin desabrocharlo dejó mis pechos al descubierto, volviendo a acariciarlos y besarlos para después lamer y morder mis pezones, haciéndome aferrarme al asiento y entrecerrar los ojos, jadeando. Desabroché su pantalón y me hice a un lado para poder deslizarlo hasta sus tobillos, al levantarme, tomó mi mano y la llevó hasta su miembro, tensando la mandíbula al sentir mi contacto. Sonreí victoriosa y de igual forma deslicé su bóxer hasta sus tobillos, recuperando mi posición original sólo que esta vez tenía agarrado su miembro en mi mano izquierda; me agaché para besarlo mientras hacía rítmicos movimientos con mi mano y sostenía su cuello con la otra.

Sin dejar de besarme, gruñía en mi boca y soltaba leves gemidos ahogados en su garganta, hasta que quitó mi mano y levantando mi falda, acariciando mis muslos y mi trasero, regresando de nuevo y esta vez subiendo hasta mi entrepierna; las corrientes eléctricas que enviaban sus manos y sus besos a mi libido eran cada vez más insoportables. Al sentir su mano jadee y gemí cuando la deslizó desde el final de mi ombligo hasta ahí otra vez, pasando por dentro de mi pantaleta hasta mis labios, introduciendo un dedo pero sacándolo inmediatamente, haciéndome gemir en protesta.

Me dedicó una sonrisa malvada e hizo a un lado mi prenda, para entrar desesperantemente lento, quería volverme loca y sin duda lo estaba logrando; gruñí en respuesta a su por fin, completa invasión dentro de mí, mientras iba marcando mi propio ritmo y él me tenía aferrada con sus dedos en mi cintura. Un <<Oh si, Shizu-chan>> desató mi lujuria reprimida, abrazándolo y besando y mordiendo su hombro mientras él me empujaba más y más rápido, hasta que, gloriosamente, llegamos al clímax, dejándome caer en su pecho mientras normalizaba mi respiración y oía los frenéticos latidos de su corazón.

Sudados y agitados terminamos en ese lugar. No podía creer nada de lo que acontecía, pero así comenzó todo. Una locura en una borrachera hizo que mi mejor amigo y yo cruzáramos la delgada línea de la amistad y la pasión.

Esa noche de copas, esa ¡bendita! Noche de copas fue la que hizo que mis más oscuros sentimientos se desbordaran. Todo cambió desde ese momento. Nuestros encuentros, casi siempre, terminaban en una tarde de pasión.


Lo único que ronda en mi cabeza, suele ser ¿cuáles son sus sentimientos hacía mi? ¿Son los mismos? ¿Pasión? ¿Deseo? ¿Amor? No lo sé. Solo sé que disfruto mis encuentros, aunque esos pensamientos suyos, suelen quitarme el sueño.



 ¡Buenas noches lectores!

¡Estoy eufórica! Por 2 razones.
1: Terminé el libro "La gramática del amor", de Rocío Carmona, en menos de un día. Me siento orgullosa, aunque bueno, podría terminar los libros a ese ritmo, pero me distraigo fácilmente.

y

2: ¡Finalmente! pude terminar el primer capítulo de Una noche de copas. Como ya vieron tiene escenas un tanto fuertes, pero estas no hubieran sido posibles sin la ayuda de una amiga mía. Le doy los créditos de las escenas "pervertidas" a, una de mis mejores amigas, Michaelis Matsushita.
Es bien sabido que a mi mente, le cuesta un poco de trabajo hacer este tipo de escenas sola, ya que mi concepto del amor y una "noche de pasión" cae en la entrega de sentimientos de amor y cariño entre la pareja. No me gusta pensar en estos actos como "un simple acostón" (aunque lamentablemente así se ve en la sociedad actual) 

Al yo tener toda una perspectiva romántica del mundo, me es casi imposible crear esto (si lo llego a hacer por medio de roleplay es porque es en compañía de alguna otra persona que ayuda con la atmósfera) 

Este trabajo está en colaboración de Andrea y Mío. Ella por las escenas y yo por la trama,

Espero hayan disfrutado de la  primera entrega de esta trilogía. 

Atte: Una Galleta Escritora

lunes, 6 de enero de 2014

Recomendación: Moments of love.

¡Buenas tardes! Bien...aun no tengo un horario; pronto lo haré.

Hoy vengo con una recomendación de algo que leo. Es sabido que yo disfruto de leer fanfictions (al igual que hacerlos) inclusive sino conozco mucho al artista, me gusta leerlos por la trama (Eso me recuerda un fanfiction que leí, hace 2 años, de Justin Bieber...estaba muy bueno, aunque a mi no me agrada el cantante)

A los personajes, por mi y por mi blog, son bien conocidos. Me estoy refiriendo a la banda SID. Aunque este tiene una trama Yaoi (Homosexual) Originalmente, son dos parejas. YuuyaxMao (Baterista y Vocalista) y ShinjixAki (Guitarrista y Bajista) conforme va avanzando la historia, ambas parejas se ven envuelta en
algunas situaciones muy interesantes.

Realmente ¡Estoy enviciada!. Cuando yo inicié a escuchar a la banda, me prometí que no mezclaría el Yaoi con ellos, pero Luisa llegó y me envició con el fanfic. (Luisa es una ID-S, amiga mía, y la escritora de esta hermosa historia)

La ficha técnica, impuesta por ella misma, es la siguiente.

<<Fanfiction: Moments Of Love
Gênero: Romance
Classificação: +18
Autora: Luisa Borba
Personagens: Mao (SID), Yuya (SID), Aki (SID) e Shinji (SID)>>

Aunque hay un pequeño problema, y ese sería el idioma. Está en portugués. Pero no toma mucho el meter el texto en un traductor en linea.

A mi parecer, es una historia bien planteada, con una trama sostenida. Que atrapa desde el primer momento en que se lee. 

Realmente proyecta los sentimientos a la perfección. Si se encariña mucho con los personajes, o con alguna de las parejas dolerá en cada capítulo que haya problemas o peleas entre ellos. 

Lo digo por experiencia, estoy muy encariñada con la pareja de YuMa (Yuuya y Mao) y con el personaje de Yuuya, así que bueno, los últimos dos capítulos me tumbaron hecha un mar de lágrimas. 

El fanfiction es publicado semanalmente en dos grupos de facebook, dedicado a cada pareja. (Yo estoy inscrita en ambos, ya que ambas parejas me gustan)

♥ マオ&ゆうや
♥ 明希&Shinji

Y hay un tercero, donde Luisa pone las fotos y fichas técnicas de los personajes que van apareciendo en el fanfic.

Moments Of Love Couples

Ahora, no es recomendable leer para aquellos que no gusten de este tipo de fanfics, ya que contiene escenas ALTAMENTE EXPLICITAS de Lemon (Relaciones sexuales entre los personajes)

Es una historia que vale la pena leer. Romance, amistad, traiciones y mucho más envuelven a nuestros cuatro protagonistas.

Hasta el momento, se han publicado 42 capítulos, divididos en 4 temporadas. Es algo trabajoso buscar los primeros capítulos, pero cuando se lee completamente se entiende mucho mejor todo. (O bueno yo lo comencé desde el capítulo 15 por flojera de buscar los anteriores jejeje pero ya leí los primeros 14 y fue hermoso)

Calificación: ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
5 Corazones, ya que en verdad me ha gustado.

Si se deciden a leerlo, realmente me gustaría saber su opinión.

Atte: Una Galleta Escritora. 

sábado, 21 de diciembre de 2013

Una noche de Copas (Introducción)

Pareja: ShizunexShinji
Clasifiación: +18
Temática: Romance Pasional
No. de Capitulos: 3
Autora: Una Galleta Escritora (Vanessa Jaqueline Sánchez Velázquez)
Fecha de Publicación: Los sábados (Esto será cuando termine la emisión de Historia de Amor de repente)
Lugar de publicación: http://gallejackson-enlinea.blogspot.mx/

Notas de facebook del siguiente perfil: https://www.facebook.com/vanessa.jaqueline.92
Links: https://www.facebook.com/Una.galleta.escritora
ADVERTENCIA: Desde el primer capitulo habrá más de una escena sexual explicita. No leer si no toleras este tipo de contenidos y mucho menos denunciar.

<<¿Cómo es que llegué a esto?>> Pensaba entre jadeos y gemidos, disfrutando de un rápido y excitante vaivén. Bien, creo que aun no logro descifrarlo.

Mi nombre es Shizune, tengo 33 años, tez pálida, cabello negro y ojos color avellana. Soy amiga (o algo así) de Shinji, guitarrista de la, ya conocida, banda SID; Ambos somos originarios de Saitama, nos conocemos desde la adolescencia, le he alentado en las dos bandas que estuvo, asistí a su boda e inclusive le ayude cuando se divorció. He hecho hasta lo imposible para que él me dé una de sus sonrisas guardadas... ¿Qué porqué hago todo esto por verlo sonreír? Simple… ¡ESTOY ENAMORADA DE ÉL! Aunque bien, algunas veces pienso que es más pasión lo que siento pero ¿Qué es el amor si no la mezcla, de un sentimiento cursi con la pasión que se desprende del cuerpo de ambos?

Quería que todo siguiera su ritmo, que él nunca se enterará de mis más oscuros sentimientos pues era un sentimiento que quería llevarme hasta la tumba pero...pero todo por una bendita noche de copas... las cosas cambiaron entre nosotros.

Amor, amistad, deseo, pasión, lujuria... tantos sitios profanados por nuestras acciones carnales. Nuestra relación dejo de ser lo que sea. ¿Qué soy para él? no lo sé a ciencia cierta, no estoy segura de nada desde esa noche de copas.





¡Buenas noches!.... Bien, hoy es sábado y ¡FINALMENTE! tengo una entrada "acorde" con el horario que tengo (por cierto, lo quiero modificar un poco) Y bueno, les traigo la introducción a lo que será mi nuevo fanfiction de SID. Este fue escrito, a pedido de un par de contactos en facebook. 

Desde ahora pondré unas cuantas especificaciones con cada fanfiction o escrito que ponga. Solo por seguridad.

El primer capítulo, espero yo, subirlo el lunes por la tarde (Esta noche y la de mañana me pondré a escribir como loca...¡AH! Es un sentimiento tan bello) 

Espero les guste y, para mayor facilidad, en la pagina haré diferentes álbumes para los fanfictions que he subido en el blog (Con este sería el tercero) para quienes deseen leerlos.

ATTE:
Una Galleta Escritora

PD: Espero subir una pequeña anécdota semanal, necesito desahogarme de todo lo acontecido. 

jueves, 19 de diciembre de 2013

Historia De Amor De Repente 10 (FINAL)

La tarde transcurría con tranquilidad. Vanessa terminaba de alistarse para el concierto, al tiempo que terminaba de hacer sus maletas para irse al día siguiente. Shirato se encontraba más tranquilo de las situaciones, aunque la escena de su apartamento aún seguía resonando en su cabeza. Matsushita, por su parte, daba fin a los últimos detalles para su presentación. Aunque, la escena que la menor le había contado, de igual, forma pasaba incansablemente por su cabeza.

-Creo que también eso fue mi culpa- Musitó y se dejo caer en el suelo del lugar- De no haber sido tan impulsivo… nada estaría así
-¡Hey Yuya!-Uno de sus bailarines se acercó hasta donde estaba-
-¿Eh?- Suspiró y se sentó-
-¿Qué tienes?-Le miró- Desde hace un rato estás un poco fuera del mundo… muchas veces te hablamos y parecías estar ido
-Es que…no sé- Rió leve- A ver, contéstame algo. Bueno, te contaré algo…bueno, escúchame por favor- Sonrió- necesito sacar esto
-Claro que sí- Rió ante la revoltura de palabras y se sentó frente a él- Cuéntame que te aqueja
-¿Recuerdas la entrevista que vimos hace una semana?
-¿La de Yukito?
-¡NO!-rió- La del baterista de SID y su esposa
-¡Ah!- Sonrió- Claro, claro ¿qué hay con esa entrevista?
-Conocí a aquella, singular, pareja- Se quedó callado un momento- Ahora ¿Recuerdas aquella carta que me llegó en el tour Sing a Song? Esa…que venía de una joven mexicana…a cookie writer
-Ah sí…algo así-Le miró- Pero... ¿qué tiene que ver una cosa con la otra?
-Curiosamente… la esposa de Shirato, es la misma que me escribió aquella carta. El mundo es pequeño-Rió leve- Bueno, la conocí, por accidente, pasó y descubrí que era ella quién me escribió esa curiosa carta. Quise conocerla. Me di cuenta que me había gustado aunque no le hubiera conocido de antes. Conviví con ella, con su esposo. Pero ayer…ayer se me ocurrió besarla. Shirato me vio…de hecho por eso llegué con el labio sangrando-Se llevó la mano a la nuca – Por la noche, cuando salí casi corriendo de aquí, fue porque recibí la llamada de un hospital diciéndome que Vanessa Jackson pedía que se me avisara que estaba ahí
-¿Por qué estaba en el hospital?-Le miró sorprendido- ¿Le pasó algo? ¿Shirato le hizo algo? ¿Ella se hizo algo?
-¿Qué?... ¡NO!-Rió leve- Él…si tiene su carácter, pero creo que no sería capaz de hacer algo que la lastimara.-Se quedó pensando- Lo que sucedió es que se pelearon… y bueno, ella tiene un problema en el corazón, el coraje, la sorpresa de lo que yo hice y todo eso le provocó una pequeña crisis.
-Pero… ¿Por qué fuiste tú y no él?
-Seguía un tanto enojada por la discusión-Desvió la mirada- Dijo que prefería que todo se calmara y volvería a hablar con él
-Ah- Ladeo la cabeza- Y en sí… ¿Qué es lo que te aqueja?
-Que de no haber sido por mi acción ellos no se hubieran peleado, ella no habría tenido que estar la noche en el hospital, él no se hubiera alterado a tal manera y yo no hubiera salido golpeado.-Suspiró- eso es lo que me aqueja. Me sorprende que una acción pueda provocar tanto.
-No es para menos-Sonrió de lado el bailarín- Sí te pasaste un poquito de la raya con tus acciones. Ya que lo pienso, no me imaginaba que intentaras algo con una mujer…niña casada
-Ni yo… por eso no comprendo casi nada-Se volvió a recostar en el suelo-
-¿Sabes si ya se volvieron a hablar el día de hoy?
-Creo que no…no lo sé. Los invité al concierto de hoy… no sé si vengan juntos o solo venga ella… o él.
-Tienes dos opciones… preguntarle a ella o preguntarle a él.
-¡Haré la primera!- contestó casi de inmediato- Siento que si ahorita, trato de hablar con él, me asesinará y con justa razón.
-Entonces llámale y pregúntale- Le extendió el teléfono- Si no se han hablado ellos dos…bien, queriendo o no tendrás que hablar con Shirato y explicarle parte de lo que pasó.

Matsushita rogaba porque ya se hubieran vuelto a hablar. Tomó el teléfono y marcó el número de la menor. No tardó mucho y una suave voz le contestó del otro lado.

-¿Bueno?
-Ya te dije que no creo estar “Bueno”- Rió- Ahora que si me lo dices tanto, podría comenzar a creerlo
-Hay Yuya- Rió con ganas- bueno ya, no peleemos de si estás bueno o no. Mejor dime ¿Qué pasa? ¿A qué se debe tu llamada a estas horas?
-Bueno pues- Hizo una pausa- Quisiera saber si…las cosas con tu esposo ya se arreglaron
-Ah…-Se quedó callada- Pues…aun no…yo no me he atrevido a hablarle y…bueno ¿Por qué la pregunta?
-Es que…-Miró a su acompañante, quién hacía señas para saber que pasó- Me siento algo culpable por lo que hice en el parque ayer- Sonrió de lado- pero mantente tranquila. Tú ven al concierto, del resto yo me encargo.
-¿A qué te refieres?-Preguntó con cierta curiosidad- ¿Qué estás planeando?
-Una sorpresa…te veo al rato

El cantante colgó el teléfono y miró a su bailarín, el cual tenía una gran confusión marcada en su rostro. Matsushita se levantó y le tendió la mano a su acompañante para que hiciera lo mismo.

-Dile a los demás que habrá un pequeño cambio de planes con la presentación de hoy.
-¿Qué?... Espera… ¿Por qué?
-No será mucha la diferencia- Sonrió y fue por su chaqueta- Solo se quitará Musicoverdose, Naturally y Beautiful Girl…Sí, solo esas, ya que Hallucination si estaba planeada.
-Espera, explícame más- Lo detuvo- ¿Qué cantarás en su lugar?
-Bien…toda la presentación será tal cual. Solo bueno…a ver- Fue por una libreta y le hizo una lista- Quiero que Hallucination, Foolish Foolish, Love Story Wa Totsuzen Ni y El cover de Let me Love you vayan en este orden.
-Creo que solo tú te entiendes- recibió la hoja de la alineación de canciones- Yo me encargo de decirles a los de la banda.
-Me parece…planéalo y…por sí las dudas- Rió leve- Mantén un botiquín de primeros auxilios a la mano.-Bromeó- voy a reunirme con Shirato, ya regreso.

Matsushita salió algo apresurado del auditorio. Recorrió algunas calles y, como pudo, dio con una cafetería algo cercana al apartamento del baterista (Aunque él no lo sabía) Tomó su celular y marcó el número indicado. Pasaron unos minutos y la voz del mayor se escuchó en la bocina.

-¿Moshi Moshi?
-Yuya desu- contestó el cantante- Emmm…Shirato, necesito hablar contigo
-¿Para qué?- Habló a regañadientes, con la tentativa de colgar el teléfono- ¿Qué más quieres provocar?
-Si vienes y me enfrentas de cara, te lo diré- Contestó algo retador- Ahora que si lo prefieres, puedo ir a tratar directamente con Vanessa y pues… a ver que resulta
-¿Dónde estás?-Dijo de inmediato.

Los sentimientos, del baterista, por su menor eran más que cualquier enojo con aquel cantante. Matsushita sonrió victorioso y le dio la dirección de la cafetería. Shirato anotó y colgó el teléfono. Tomó sus llaves y salió en encuentro con el cantante, arribando en pocos minutos a su encuentro.

-¿No deberías estar planeando un concierto?-Habló el mayor al entrar a la cafetería.-
-¿Y tú no deberías estar con tu esposa el último día que ella está aquí?- Le miró y ladeo la cabeza- Gracias por venir
-No lo hice porque quisiera hablar. Lo hice porque no te quiero cerca de ella por un rato.
-Bien, si quieres no hables pero al menos escúchame.- Suspiró y le miró fijo- Sé que hice mal con lo del parque. Ni yo entiendo el porqué de mis actos, es la primera vez que hago algo así.- Se detuvo y suspiró- También, creo que te hablado algo mal cuando me contestas al teléfono, incluso hace unos momentos lo hice y pido una disculpa por eso. Hay muchas cosas que no estoy entendiendo con respecto a mí.
-¿Por eso la besaste?- Preguntó- ¿Y cómo sabías que tiene sentimientos hacia alguien más?
-Una vez… bueno, en mi concierto del Sing a Song Tour…creo que no importa tanto el que ciudad era, pero bueno. El punto es que me llegó un paquete con varias cartas, dibujos y cosas por el estilo, recolectadas por una página de fans en facebook. Entonces di con una carta curiosa, una carta de una fan mexicana…una joven…bien, no diré el nombre puesto que ella no lo quiere decir, pero se hacía llamar Vanessa Jackson. Me pareció curioso y agradable. Su carta era…algo extraño, pero tierno- Rió leve- Podías sentir lo que ella cuando lo escribió. ¿Alguna vez te ha escrito a ti?
-Lo hace el 11 de cada mes. Ya que no tuvimos la oportunidad de tener un noviazgo como tal, tomamos algunas cosas de estos y las agregamos al matrimonio- Sonrió leve recordando lo último que le dio- Y sí, se puede sentir la dedicación o el tiempo que se tomó para escribir… puedes releer las veces que quieras, pero esos sentimientos no desaparecen, perduran en sus escritos.
-Siendo así, puedes comprender a la perfección lo que dije- Vio el cambio de actitud del baterista- Bueno, posterior a esa carta me creció un gran interés por saber quién era ella. No, no tenía intenciones de una relación ni nada por el estilo, solo quería conocer a la autora.
-¿Y Cómo supiste que fue ella?
-No lo sé-Se encogió de hombros- me costó algo de trabajo, aunque te diré. El día que tomamos el café, con lo que dijo, pude asegurar que fue ella. Luego en el parque, antes de que todo aconteciera, me mostró algo que tenía en este cuaderno- Le entregó una pequeña libreta lila- le pregunté sus inspiraciones, en primera instancia es su ídolo, dijo que de no ser por él no sería mucho de lo que es ahora
-Eso ya me la había dicho a mi también-Interrumpió- Fue la única inspiración que me dijo, bueno su familia también juega papel importante-Rió leve- Aunque sé que hay otras dos
-Una de esas eres tú- Sonrió de lado- Ella te quiere , se le nota en la mirada, en la forma en que habla de ti. Cuando estás con ella, cambia totalmente su expresión.
-¿A qué te refieres con eso último?
-He estado con ella, a solas…tres veces en total-Le miró- Sus ojos suelen ser tristes… cuándo está sola, o bueno, eso es lo que he visto-Rió- Pero cuando estás tú con ella, inclusive puede llegar a sonreír con la mirada. Le cambias el mundo, ayer que estuve con ella en el hospital estaba algo decaída, le interesaba demasiado arreglar las cosas contigo. Eso me lo dijo.
- ¿Cómo sé que eso es verdad?
-¿Qué ganaría con mentirte diciéndote esto?-Arqueo una ceja- Al parecer a mi me ve como… un amigo con el que se puede desahogar en este país extraño para ella. Supongo que todos sus amigos son de México, ¿No?
-Ammm-Hizo una pausa y recordó la noche en que la menor hablaba por teléfono- Pues sí… su vida original está allá. De aquí solo me conocía a mí, hace unos días conoció a los demás de la banda… y bueno, te conoció a ti también.
-Lo curioso será saber el porqué me tomó a mí para desahogarse –Desvió la mirada- Cómo sea… ¿Irás hoy a verla? ¿O al concierto?
-¿Qué le diré?
-Creo que las palabras correctas aparecerán cuando estén frente al otro-Sonrió- ¿No lo crees? Por cierto-Se dio media vuelta- El concierto es en una hora…sería bueno que fueras a cambiarte. Tu Jacksonera estará en el lugar. Con permiso, tengo que irme yo a arreglar.
El joven cantante salió de la cafetería con dirección al auditorio. Tenía media hora para checar el audio del lugar y otra media hora para que se pudiera cambiar y arreglar.  Shirato, por su parte, corrió hasta el edificio. Entró a su apartamento y comenzó a buscar que usaría, necesitaba cambiarse lo antes posible.
-Creo que esto funcionará- Dijo mientras miraba en la cama una camiseta gris, una camisa blanca, bufanda café y pantalón negro.- O no sé…pero ya no me da mucho tiempo de ponerme a elegir algo “adecuado”

Rápidamente se metió a bañar, salió y se arregló en menos de cinco minutos. Jugó solo un poco con su cabello e hizo que sus mechas rojas relucieran un poco más de lo normal. Más de una vez la menor le había dicho que le gustaban sus mechas.  Salió en dirección al auditorio donde sería la cena-concierto, el cual comenzaría en unos cuantos minutos.

Una de las edecanes del lugar le guío hasta la mesa que les había reservado el cantante. Esta se encontraba a unos cuantos metros del escenario, era uno de los que más se encontraban cerca.  Shirato se sintió un tanto confundido, pues su menor no se encontraba en el lugar.

Vanessa estaba en backstage platicando con el cantante, antes de que él saliera a escena y ella tomara su lugar en el público.

-Te tengo una pequeña sorpresa- Sonrió el cantante- ¡Pero quita esa cara triste, niña!
-Es que ¡ah!-Suspiró- No entiendo ya nada de la vida…aparte, perdí mi cuaderno donde tenía varios escritos.
-¿Eso cuando fue?
-Ayer en la tarde
-Yuya, sales en 15 minutos, prepárate por favor- Habló un hombre del Staff y salió del camerino.-
-Bueno, pero estate tranquila, podrás recuperarlos, eres buena escribiendo
-Pues sí –Sonrió de lado- espero poder hacerlo…pero, antes ¿Qué es la sorpresa?
-¡Ah!-Rió leve- No que no cambiabas tu carita
-¡No molestes!-Se sonrojo y rió- Soy curiosa
-No te molestaré pero acompáñame.

Matsushita extendió su mano, la cual fue aceptada por la menor. La llevó detrás del escenario y la recargó en la pared que había ahí. Vanessa quedó de nuevo petrificada, pero sabía que tendría que actuar de inmediato por lo que pasara.

-Antes, prométeme que mantendrás la calma- Le miró fijo a los ojos y posó las manos en sus hombros.-
-¿Qué piensas hacer?-Cuestionó algo asustada.-
-Realmente yo nada- Rió con ganas- solo quería ver tu cara de susto, me gustó desde ayer que la vi en el hospital.
-¡Que cruel!-Rió con él y lo miró alejarse- Ya, dime qué tienes entre manos.
-Hasta hace un momento, tus hombros- Rió nuevamente y se dirigió a una pequeña puerta- Sígueme y no hagas ruido alguno-

Vanessa le siguió y salieron a la parte interna del recinto. Éste estaba dividido en dos por un cristal de doble forma. Ellos podían ver a los presentes del lugar, mientras ellos veían sus reflejos.

-¡Que cosa tan genial!- Musitó Vanessa- ¿Qué hacemos aquí?
-Tú querías ver a alguien en especial este día ¿no?-Sonrió leve y siguió caminando- Aunque no estabas segura de encontrarlo
-Pues con todo lo que pasó, sería casi imposible.
-¡Error!-Rió y se detuvo cerca del escenario- Hablé con él en la tarde. Realmente lo siento por lo que hice ayer- Sinceró y tomó sus manos- Actúe impulsivo, no entiendo la razón…pero lo hice, así que quería enmendar todo…Lo cité y aceptó verme, hablé, le plantee algunas cosas y bueno-Señaló con su cabeza al lado- Ahí está el resultado

Vanessa volteo y se topó con la silueta del baterista. Abrió enormemente los ojos y, casi de inmediato, una sonrisa se dibujó en sus labios. Regresó la mirada al cantante y le abrazó impulsivamente.

-¡DIOS SANTO!- Exclamó casi gritando- Muchas gracias… no lo creo… ¿Cómo lo hiciste?
-Yo no hice más que proponerle vernos…-Correspondió a su abrazo- Él accedió porque no me quería cerca de ti, al menos no por el momento.
-Me has hecho muy feliz con esto- Retomó su posición inicial y volteo a ver a su pareja- El problema es que ahora no sé qué le diré
-Te contestaré lo mismo que a él- Sonrió-Las palabras correctas saldrán al momento de estar frente a frente.
-Espero que sea así

Vanessa se dio la media vuelta, pero el cantante, a nueva cuenta, le tomó por la muñeca. La menor se giró a verlo y ladeó la cabeza un tanto confundida.

-¿Qué pasa?
-Antes de que vayas de nuevo a su lado- Le miro tierno-hay una línea en la carta que me escribiste, que siempre he querido que me digas…
-Creo saber cuál es- Se sonrojó leve- pero… ¿No tienes un concierto que dar?
-Sí…pero tú desapareces mañana, yo seguiré dando conciertos- Rió- Aparte no tardarás mucho
-Bueno pues…-Desvió la mirada- “Last year…when i was sixteen…i wrote a letter for you”
-And i read that letter… Thank you so much for supporting me
-¡Ah, de nada!-Rió nerviosa- Regresemos mejor, te han de estar buscando.
-Claro

Ambos jóvenes regresaron por el mismo camino. Matsushita llegó con su Staff quienes le regañaron un poco por la tardanza. Vanessa, a paso lento, llegó hasta donde estaba su pareja. Cubrió sus ojos y escondió la cara en su cuello. Shirato se limitó a sonreír y tomar las manos de su menor entre las propias.

-Me pregunto ¿quién será?
-Le tocará adivinar quién es la persona que se lo quiere llevar.-Rió leve y besó su mejilla.-

El baterista se levantó y miró a la menor de pies a cabeza, quedando atrapado por su atuendo de esa noche. Era la primera vez que la veía con un atuendo juvenil. Usualmente le veía con ropas, un tanto, infantiles, puesto que ella se sentía insegura con su cuerpo.  Una falda corta negra, blusa blanca y zapatos de tacón negros. El cabello en ondas y con lentes de armazón negro. Vanessa se sonrojó ante la mirada de su mayor y desvió la mirada.

-¿Es demasiado?-Se mordió el labio- Esperaba verlo aquí, no sabía si vendría o no, pero si lo hacía quería que me viera un tanto diferente a como suele verme.
-Se ve hermosa- Fue lo único que atino a decir.-
-¡Buenas noches! Todos tomen asiento- Habló el presentador- Como se había avisado, en esta pequeña celebración por el cumpleaños del presidente de Epic Records Japan, habría un invitado un tanto sorpresa. Démosle un aplauso a Matsushita Yuya.
-Con que por eso era esta cena- Habló la pareja al unísono-

Rieron ante la sincronización y tomaron asiento. La pequeña presentación de cantante dio inicio. La cena transcurrió con cierta tranquilidad, Matsushita hacía pequeñas bromas a los presentes en los intervalos musicales.

La recta final de la presentación se avecinaba, las luces bajaron y Matsushita tomó asiento en un banco que le llevaron al escenario. Al terminar su interpretación de “Foolish Foolish” hizo un pequeño monólogo algo improvisado.

-Los sentimientos son un tanto extraños ¿No? –Sonrió y tomó un poco de agua- Es decir, en algún momento crees encontrar a alguien que mueve el mundo, alguien que, sin conocer a fondo, te cambia por completo. Aunque hay veces que el miedo de ser lastimado, como en el pasado, llega a ser más grande que aquellos sentimientos. En esos momentos, es cuando necesitas que ese alguien te pida que dejes que te quiera, que te demuestre que te querrá hasta que aprendas a superar los fantasmas de tu pasado. Escuchen por favor Let me Love You

Un suave piano comenzó a tocar las primeras notas de la canción. La voz de Matsushita comenzó a relucir conforme pasaba la canción. Al ritmo de R&B de la melodía y la letra “…Girl let me love you And I will love you, Until you learn to love yourself Girl let me love you And all your trouble Don’t be afraid, girl let me help…” Resonando en los oídos de los presentes, el cantante pidió que le acompañaran con aplausos en la presentación.

La menor escuchaba atenta la canción. Una sonrisa se marcó en sus labios y bajó leve la mirada. Había pasado el tiempo, pero esa melodía guardaba cierto significado para ella. El mayor pudo notar las respuestas de su pareja ante la presentación. Prefirió guardar silencio y dejarle disfrutar el momento. Después de todo, él sabía que ella admiraba al joven de ojos marrón. Finalmente la canción terminó.

-Y ya que estamos con el tema de los sentimientos- Rió leve- Es curioso, como en muchas ocasiones el cariño hacia alguien nos llega de repente ¿No lo creen?- Cuestionó a la audiencia, recibiendo algunos murmullos como respuesta-  Unos necesitan una mirada, otros una sonrisa, algunos otros el roce de los labios, aunque estos se separen casi de inmediato. Y hay unos cuantos que gustan de la ilusión que se crea mediante la palabra escrita. Y no es por nada pero…-Rió nervioso- eso último con referencia a una fuente cercana mía, puede asegurar que es la cosa más extraña y, a veces, problemática. Las alucinaciones que provoca el amor, son las cosas más extrañas que una persona puede llegar a vivir.

Vanessa y Shirato se quedaron boquiabiertos ante lo dicho por el cantante. Que si bien el baterista ya tenía un ligero conocimiento de ello, no creía que lo fuera a decir en el concierto. La menor simplemente no supo que decir, desvió la mirada y comenzó a escuchar el tono de “Hallucination”. Sintió que esa canción nunca había tenido tanto significado para ella, como en ese momento.

-…Koori datta mune no honoo ga. Tokedashite moedashite me o tojiru. Nando mo mita yume  Demo konya wa…- Matsushita terminó su canción recibiendo varios aplausos por la interpretación. Sonrió satisfecho y dirigió la mirada hacia la pareja- Aunque también- Comenzó a hablar- Hay veces que las historias de amor son muy…de repente, de la nada. Cuando menos se dan cuenta las personas se enamoran de alguien que no tienen cerca, pero que les acelera el corazón. Eso…eso lo vi en una pareja que conocí hace unos días, inclusive cuando los conocí me hicieron recordar una imagen que leí una vez en facebook.- Rió.- realmente no recuerdo del todo la frase, pero decía “Él era dueño de sí mismo, ella una niña insegura”-Mantuvo una sonrisa en su rostro y continuó- Por lo que sé, él ya tiene su trabajo, ¿Cómo decirlo? Ya tiene una vida hecha, ella aun trata de saber qué hacer con los años de vida que se le vienen encima.  La diferencia entre ellos es amplía, pero… pero eso no les impidió unir sus corazones para formar una historia de amor de repente. Estoy casi seguro, que si ellos no se hubieran conocido en las condiciones que lo hicieron, seguirían solo un par de extraños. Y bueno, realmente quisiera dedicarles esta canción a ambos.

La pareja se miró entre sí, para luego devolver la vista al escenario. Ambos tenían una gran confusión en sus rostros. Pronto la canción comenzó a sonar .Un suave piano y la voz del cantante en una bella balada que, la menor, conocía a la perfección.

-Love Story Wa Tosuzen Ni-Musitó al tiempo que veía a su pareja- No lo había pensado… esa canción… esa canción es nuestra historia de amor de repente. 
-¿Ah?-Le miró confundido-
-Escuche la canción, cuando termine me dará su veredicto
-Yoi

La canción transcurrió tal cual. Al finalizar, finalizó también la actuación de Matsushita, quién agradeció y bajó del escenario. Se cambió de ropa y se reunió en la mesa del cumpleañero. La pareja aun estaba algo confundida por la situación. Shirato le dio una tierna mirada a su pareja y asintió leve.

-Creo que puedo darle la razón en esto.
-¡Gra-cias!- Sonrió-

Una hora más y el evento finalizó. La pareja agradeció al cantante el haberlos invitado y regresaron al apartamento del baterista. Estando finalmente solos se unieron en un duradero y tierno beso. Fue como si en el momento nada existiera más que ellos dos en la sala del lugar.

-Lo siento- Musitó el baterista al separarse de los labios de su menor- No debí actuar así ayer
-Yo también lo siento- Le miró a los ojos y acarició su mejilla.- Debí de reaccionar ante la situación en el parque…y creo que no debí de darle esa cachetada ayer- Se mordió el labio nuevamente- Me sentí mal por eso
-No se preocupe…creo que me la gane-Rió leve- algo me pasó ayer. Los celos me cegaron, cierto. Pero es que no podría dejar que alguien más la tuviese, no desde que me enamoré de usted. La quiero mucho y la quiero solo para mí.
-Estamos en las mismas- Sonrió- Solo soy de usted- Se sonrojó por lo dicho.- No busco a nadie más desde que me perdí por primera vez en sus ojos negros. Quiero estar con usted nada más, no quiero otros abrazos, no quiero otras miradas, no quiero otros besos que no sean los suyos.
-Mi Jacksonera…
-Mi Shirato…

El deseo y el cariño en la mirada de ambos era evidente. Pronto atraparon los labios del otro en un beso un poco más pasional que el primero. No supieron cómo, ni cuándo de sus acciones, simplemente se percataban del sabor de la boca del otro. Era algo que ninguno de los dos quería olvidar.

Shirato comenzó a empujarle leve hasta que la atrapó contra la pared. Estando allí se apegó a ella sintiendo la calidez de la cercanía y la respiración agitada de su pareja por el tiempo y la forma del beso. El  mayor afirmó sus dedos en los muslos de su menor, la cargó y así la llevo hasta la habitación.

Nada les importo, solo el momento, las caricias y los besos del otro. La ropa les estorbó conforme el tiempo pasaba, lo único que necesitaban eran sus manos para recorrer y reconocer cada parte del otro.

Se repartieron besos y caricias tiernas, intercalándolos con algunas mordidas suaves que eran del disfrute de ambos. El momento llegó, la menor no supo qué hacer más que aferrarse a su mayor hasta que se acostumbró a esa intromisión en su cuerpo.  Lo que había comenzado en un lento y placentero vaivén, fue aumentando hasta llegar a ser movimientos casi salvajes y desordenados por parte de ambos.

Las miradas dedicadas entre ellos se encargaban de dar a notar todos los sentimientos que desbordaban con sus acciones. Llegaron a su clímax y se dedicaron una mirada tierna y un beso dulce. Se dejaron caer en la cama mientras sus respiraciones se normalizaban.

-Usted es mi Jacksonera- Acarició su cabello- y la quiero
-Usted es mi Shirato-Sonrió-mi Shirato encantador y lo quiero de igual modo.

Sus labios se juntaron para culminar aquella noche, dando paso para que se quedaran juntos dormidos. Ambos sabían que ya no tenían deseo alguno de estar con alguien más, querían estar solo ellos dos sin importar nada más.

A la mañana siguiente ambos se despertaron temprano, a pesar del cansancio la pareja se levanto. Ambos se arreglaron algo casual (Vanessa había vuelto a ese gusto por las ropas infantiles) y se dirigieron al aeropuerto. La menor no quería separarse de su mayor, pero era necesario, tenía que terminar primero sus estudios y eso era algo que ambos sabían.

-Me esforzaré para poder verlo en las siguientes vacaciones- Sonrió la menor- Bueno, eso si me dejan venir
-Si no la dejaran yo iría por usted- Besó su frente- La quiero y suerte en su semestre.
-Gracias

Se abrazaron y compartieron una mirada de cariño. Vanessa sin duda extrañaría el perderse en sus ojos negros. Shirato, antes de que su menor se alejara, la tomó por la cintura y le habló al oído.

-No creo que sea necesario decirlo, pero mejor lo dejaré en claro- Sonrió- Usted es mía, solamente mía, nadie más la puede besar, abrazar o querer de la manera en que yo lo hago. Así como nadie la puede desear como yo.

Vanessa se estremeció y sonrió ante lo dicho. Asintió con la cabeza y le miró fijo a los ojos.

-Lo mismo va para usted- Rió leve- Usted es mío desde que nos casamos, pero anoche reafirme eso… No le dedique esas miradas tan suyas a alguien más. No abrace a nadie como lo hace conmigo ni mucho menos acerque esos labios suyos a los de alguien más. Que de mi parte eso lo aseguraré, le pertenezco y punto final.

Se unieron en un último beso y sonrieron. Vanessa, al escuchar el llamado de su avión, se separó de su mayor. Le dedico un último “hasta luego” y se dirigió al andén para regresar a su destino. Quién sabe cuándo volvería a pasar tanto tiempo con su mayor, así que procuró guardar todo lo vivido en esos días en sus recuerdos más preciados.

Al regresar a su país y encontrarse con sus amigas, le llovieron infinidad de preguntas acerca de sus vacaciones. Casi a ninguno le contó a detalle,  a la mayoría simplemente les dijo: “Me la pasé bien… ¿Saben lo extraño y divertido que puede ser el casarse con el baterista de su banda preferida? I mean… no tiene sentido alguno, pero es una experiencia interesante” Solo Montse y Careli supieron lo acontecido en los últimos días. Ambas jóvenes dieron el grito en el cielo sintiéndose feliz por su amiga.

A Shirato, por su parte, no le fue muy fácil el esconder lo acontecido. Los chicos de la banda, al verlo en el estudio, pudieron adivinar casi de inmediato lo sucedido, aunque prefirieron guardar silencio y seguir con las grabaciones para el disco.

El amor es algo extraño, llega de la nada y es así como suele irse en ocasiones. Pero se puede casi asegurar que, en cuanto menos lo notes, también vivirás una “Historia de amor de repente” Como esta que te acabo de relatar. ¿Qué como sé todo esto con detalles a ciencia cierta? Bueno… eso, no creo que sea de mucha impresión pero me presentaré ante ti querido lector. Mi nombre es Vanessa Jaqueline Jackson Ciccone, mejor conocida en la historia como Vanessa Jackson de Shirato.


Vanessa Jaqueline Sánchez Velázquez. 






¡Buenas tardes!...Cómo siempre rompiendo el horario de mi blog pero bueno. Ya es bien sabido que me veo en la necesidad de terminar esto prontamente para que mi personaje deje de molestarme hasta el cansancio. 

Espero hayan disfrutado de leer este fanfiction, así como yo disfruté (y padecí en algunas escenas) el escribirlo. Sin duda esta pareja quedo en una muy buena posición de mis gustos de parejas de roleplay o escritos míos. 

Ahora, para aquellos que gusten de conocer las canciones que se interpretaron dejo aquí los links para los curiosos. Y como se puede notar, "Love Story Wa Totszen Ni" Fue la que le dio el nombre al fanfiction, a mi parecer, siempre fue la canción que le quedaba a la pareja.

LET ME LOVE YOU- Ne-Yo (Cover by Matsushita Yuya) 

HALLUCINATION - Matsushita Yuya 

LOVE STORY WA TOTSUZEN NI - Matsushita Yuya 


Ahora... mi contra parte gusta dejarle un pequeño recado a una de sus amigas, y lectoras de este fanfiction.

Wuuuuuuuu!! *-* Me toca a mi hablar!!! anden ewe wuu!!...a ver pues... ewe Andy...chamaca de mi amor...niña consentida mía... NO POR ESTE FANFICTION TE DEJARÉ DE PELEAR AL MORTAL!!!!... ewe Tal vez me tengas en tus manos por el fic que tu escribes...pero te jodes que en algún momento volveré a poder casi asesinarte (Por el momento yo me jodo Q_Q)  ewe NAH TE CREAS! XD te amo :3 jajaja sabes que me gusta pelear contigo ♥ 

Atte: Vanessa "Galleta" Jackson 

Después de ese..."bello" mensaje, yo me despido. Dando así por terminado el fanfiction Historia de amor de repente. Gracias por leerlo y por los comentarios que me dieron de él.

Regresaré en unos días con otro fanfiction de SID... su nombre será "UNA NOCHE DE COPAS" Y será protagonizado por Shinji, el guitarrista de la banda. 

ADVIERTO: 
No pienso volver a pedir una disculpa por mis escritos. Esta vez fue la excepción puesto que a esta persona yo, de cierto modo, ya le había fallado, así que me sentí en la necesidad de darle lo que me pidió y bueno aunque no lo hubiera pedido, creo que lo hubiera hecho, solo para dejar en claro que él no era como lo había relatado.

¡Felices vacaciones y Felices fiestas! 

ATTE: 
Una Galleta Escritora. 

lunes, 16 de diciembre de 2013

Historia De Amor De Repente 9

-¿En serio estabas tan enferma?- Le miró incrédulo- Te veía tan… sana
-Pues sí, no era algo que supieran todos…
-¿Shirato sabía?
-Ah…sí…
- Sabiendo que estás así ¿aun te hace ese tipo de escenas?

-También fue mi culpa- le miró y se quejó por la aguja en su mano derecha- Tú mismo me dijiste que a qué iba, pero bueno no quería que las cosas quedaran tan…así
-Fue culpa de ambos- acarició su cabello- Tuya por buscarlo cuando estaba tan de malas y de él por no medir las consecuencias de sus actos
-Pues sí- suspiró-

Una enfermera entró en la habitación de hospital con una hoja entre manos. Esta le fue entregada al cantante, para que luego la señorita saliera de nuevo.

-Nee ¿Qué dice?- Le miró curiosa. Trató de reincorporarse pero se atoró con el cable del oxígeno- Bueno, ¿Qué pasa?
-¡Oh por Dios!- Le miró y sonrió- Dice que ya te puedes ir- Rió ante la cara de susto de la menor- Que sigas tu tratamiento y trates de tener las menos emociones posibles
-¿Dice que frecuencia tenía?
-Ammm… 240 latidos por minutos
-¡Woah!- Sonrió sorprendida- La más alta que había tenido era de 200, superé mi record
-¿Suele pasarte esto muy seguido?
-Solo cuando hay estrés, o emociones fuertes o me deprimo… o me emociono, de hecho me sorprende no haber terminado aquí cuando te conocí- Rió leve-
-¡Ah! No me lo hubiera perdonado eso-Rió con ella-

Un doctor entró en la habitación. Se acerco a la paciente y retiró de ella las agujas, el respirador y los parches que monitoreaban su ritmo cardíaco. El médico dio instrucciones al cantante y ambos salieron del lugar, para que ella pudiera vestirse nuevamente. Tomó sus cosas y salió al encuentro con el joven de ojos marrón, quién se ofreció llevarle hasta su hotel de nuevo. Estando allí se despidieron y cada quién retomó su camino.

Vanessa ascendió hasta la planta de su habitación, entro en ella y lo primero que hizo fue convocar a su mejor amiga, Montse, a una vídeo llamada por Skype, necesitaba desahogarse con alguien y estaba casi segura que ella era con quién mejor se podría comprender en el momento. Ya tendría tiempo, después, de desahogarse con su madre.

-Nee…Calina-Chan- Dijo al momento de ver a su mejor amiga en la pantalla- ¿Cómo estás?
-Bien Vanesirris-Le miró –Oye ¿te pasa algo? Te ves…pálida y tu mirada está triste
-¡Calina!- Sollozó y las lágrimas corrieron- wee, vengo llegando del hospital, me mantuvieron ahí la mayor parte de la noche, me pelee con Shirato ¿Quieres más?
-¡Ah!- La miró sorprendida- a ver explícame wee, ¿Por qué te internaron?
-Por que fueron muchas emociones para mi, mi corazón no dio para mucho
-Ahora, ¿por qué la pelea? ¿Eso fue lo que te alteró tanto?
-Pues sí- limpió sus lágrimas- Eso fue lo que me alteró. Me pelee con él porque… -Bajó la mirada y se mordió el labio- Yuya…Yuya Matsushita me besó y él lo vio… Pero, pero yo no busqué eso, I mean… ni siquiera esperaba topármelo en esta ciudad, no creí que me hablaría con tanta familiaridad, no me imaginé que todo llegaría a esto… La única relación que quería con él, en esos momentos, ya era de amistad…wei, tu sabes que yo quería venir aquí por verlo a él, porque extrañaba su cercanía…no fue por Japón no fue por el otro, fue por Shirato por quién vine
-Hay Vane- Le miró- ¿Ya intentaste explicárselo a Shirato?
-Sí… bueno, fui a su apartamento, intenté, no me escuchó…me reclamó que porque a él lo había cacheteado y que porque a Yuya no le hice nada…
-Espérate ¿Qué? ¿Vanessa le diste una cachetada?
-Me besó a la fuerza, estaba enojada ¿Qué querías que hiciera? Suelo ser más impulsiva y babosa si me enojo…ya de por si lo soy…
-Pues sí pero… ¡No mames!-Casi le gritó- Bueno ¿qué piensas hacer?
-Yo que sé- Se quejó y sus lágrimas corrieron de nuevo- Ya no sé, esa faceta de Shirato me dio miedo, aunque bueno, hasta cierto punto yo di pauta para eso… o quién sabe
-Explícame paso a paso la situación, que ya me confundiste.

Vanessa le contó a su amiga lo acontecido, detalle por detalle, no omitió nada. Quería que Montse le diera su veredicto, de que tan loca o cuerda estaba. Al terminar ese relato, agregó:

-Lo peor del caso… Me siento… tan a gusto con mi ojos café
-Dime las diferencias de esos sentimientos- Suspiró- No puedes dejar el matrimonio nada más porque sí
-No, no puedo, no debo, no quiero…-Hizo una pausa- con mi ojos café… no sé, es un locura-Rió leve- me llevo bien con él, estuvo conmigo anoche en el hospital, casi no lo he tratado. Pero eso sí, es un muy agradable fantasma, eso no lo puedo negar.
-¿Fantasma?
-Ah, es que, antes de que todo esto pasara, dos veces me lo encontré de la nada y, según él, parecía que había visto un fantasma, así que ahora lo es
-Ok…hasta en eso eres rara-Rió-
-Ya ni lo digas- Sonrió divertida- Bueno eso es por una parte
-¿Y la otra?
-Shirato…es tan otro mundo-Su mirada y sonrisa delataron sus sentimientos- Me gusta estar con él, aun si solo estamos en silencio con el otro;  me gustan sus ojos negros y las miradas que suele darme, sean profundas, tiernas divertidas…sea como sea me gusta- Se mordió el labio instintivamente- La forma en que me abraza es tierna, de repente posesiva, como por ejemplo el día que vi a Yuya por primera vez, él me rescato de mi perdición, lo vio y ¡Ah! Me encantó como me abrazó en el momento. Cuando me besa… ¡DIOS!...Podría perder mi mente en esos instantes. Simplemente es… es otro mundo
-No me jodas- Rió leve- ¿En serio tienes dudas Vanessa? Se nota, no que lo quieres, te enamoraste de él
-¿E-en serio?-Se sonrojó- Ammm… n-no lo había visto desde esa manera
-No creo que tengas algo más que pensar- Sonrió satisfecha- Shirato es tu opción, punto final. Fin de la Calina-terapia
-Aun así- Suspiró- no sé que vaya a pasar después de esto… I mean…creo que fue demasiado
-Algo…-Sonrió- Tú misma una vez me lo dijiste, y creo que te gusta plasmarlo en tus escritos. Los sentimientos verdaderos sobreviven ¿No es así?
-Pues sí- Desvió la mirada- Esperemos sean verdaderos…No quiero la misma historia de siempre, bueno ni tan de siempre, una vez me duró el gusto.
-Sí, pero que bien que acabo ese gusto pasado
-Fue lo mejor-Rió leve- de no haber sido así, no estaría ahorita tan feliz con mi baterista
-Todo pasa por algo, que no se te olvide eso.
-Jamás se me olvidará- Se quedó pensativa- ¡Oye! No uses mis frases
-¡No está el papelito, chamaca!
-Ya crearé uno


Las amigas rieron y platicaron un rato más. Vanessa logró tranquilizarse, y en conjunto con Montse, creo lo que podría ser un plan de recuperación por aquella pelea. Dudaban que funcionara, pero peor era no tratar algo. 





¡Buenas noches lectores! Bien, cómo dije en el capitulo anterior, quiero terminar en cuanto antes con este fanfiction. Creo que ya tuve suficiente con todo lo que acarreo el crear esta pareja, que si bien se inició con las mejores intenciones, terminó de la peor manera.

En este capítulo, mi mejor amiga de la prepa, hace una aparición especial jugando el mismo papel que desempeña en la escuela. Mi mejor amiga y consejera, que no importa cuantas veces la riegue, está conmigo siempre aunque sea una mala persona. 

Disfruten, y espero mañana subir el capítulo final.

Atte:

Una Galleta Escritora.