martes, 14 de enero de 2014

¡Décimo aniversario SID!

¡Buenas noches lectores! (Para algunos ya madrugadas) Bueno, esta es una entrada rápida y de felicitación.

Ayer y hoy mi fandom más reciente estuvo de fiesta. Con mi fandom más reciente me refiero a los ID-S

Conmemoramos el verdadero décimo aniversario de la banda. Ya que, no fue sino hasta el 14 de enero de 2004 cuando Yuuya y Shinji dejaron de ser miembros de medio tiempo para convertirse en los miembros oficiales de SID.

Quería hacer algo ayer, pero me encontraba realmente enferma así que retomé el tema hasta hoy, que ya me encontré mucho mejor a comparación de ayer. Aunque hice acto de presencia para celebrar en la página Violemos a un integrante de SID *-* donde soy administradora. Hice un especial de la banda y me retiré ya que me sentía a morir. De igual modo, a altas horas de la noche, hice un pequeño especial, en mi pagina Una Galleta Escritora, de los vídeos musicales de ellos, aunque lo dejé a medias ya que mi mamá llegó y me mandó a dormir. (Sin la necesidad de un GTS como CM Punk...los que vean la WWE comprenderán el chiste)

¿Qué puedo decir? Mis amores han ido creciendo. Como ya he dicho, si bien no estuve con ellos desde el 2003, planeo estar el tiempo restante de su carrera y más allá de eso.

Estos 4 hombres, hasta donde lo he podido ver, fueron mi nuevo rescate musical. Mi primer y único rescate había sido MJ y no me di cuenta, hasta hace unas semanas que me encontraba un tanto deprimida, el valor que Mao, Aki, Shinji y Yuuya tenían para mi.

¡Ansío seguir viendo sus trabajos! Confío en que los ID-S seguiremos pasando momentos de emoción, risas y llanto a su lado por mucho tiempo más; ya que por lo visto estos chicos son de <<Carrera Larga>> 

¡FELICIDADES SID!
¡FELICIDADES MAO! ¡FELICIDADES AKI! ¡FELICIDADES SHINJI! ¡FELICIDADES YUUYA! Por favor mantengan esa buena vibra, esa pasión y energía en lo que hacen. Den todo de ustedes como en estos 10 y 11 años de carrera.

Nosotros, sus ID-S, nos encargaremos de apoyarlos como lo hemos hecho hasta ahora.

¡OMEDETTO!


Por cierto, ya que ando con el tema de los ID-S, hago un pequeño espacio publicitario. 

Mi trabajo, últimamente, se ha dedicado mucho a los fanfictions ya que para crear una novela como tal me estoy llevando un largo tiempo. 

Así que una amiga me propuso el crear una pagina con este tipo de historias, yo gustosa acepté. 

La pagina es: Jackson ID-S & U-Fans Comunity como, esta chica y yo, pertenecemos a estos tres fandoms fue el nombre que le pusimos. En este lugar pueden hacer pedidos de algún otro artista que deseen aunque, obviamente, nuestros protagonistas preferidos serán Michael Jackson, Masao Yamaguchi, Ichiki Akihito, Shinji Ninomiya, Shirato Yuuya y Matsushita Yuya. Me encontrarán bajo la misma firma <<Una Galleta Escritora>> Y mis trabajos serán publicados en el blog dejando los links en la pagina.

Sin más que decir me despido, pasen buena noche.

Atte: Vanessa Jaqueline Sánchez Velázquez. 


viernes, 10 de enero de 2014

Una noche de copas 1: Su regreso a Saitama.

Antes de contar todo lo que me aqueja, me quiero presentar. Mi nombre es Sakamoto Shizune, soy una amiga cercana de Ninomiya Shinji, crecimos, estudiamos e incluso, por una temporada, trabajamos juntos. Realmente somos muy unidos.

Nuestra historia comenzó en sus últimas vacaciones de invierno. Para esto ya había pasado un año desde que lo vi por última vez. El estar con su banda lo mantiene alejado de Saitama.

Esa noche, de sábado, me citó en un bar cercano a casa de sus padres. Tenía 3 semanas de descanso, así que decidió regresar al lugar que lo vio nacer y crecer.

Honestamente me sentía ansiosa y gustosa de verlo, dejando de lado esos cursis sentimientos hacía él, ShinShin era mi mejor amigo de toda la vida; le mantenía una fachada de amor fraternal y, realmente, lo había extrañado. Usualmente, aunque tuviera vacaciones, siempre estaba cerca de sus compañeros de la banda.

El reloj me marcó las 9 de la noche. Después de pelearme con mi atuendo, realmente algo sencillo blusa y pantalón negros acorde con zapatos del mismo color, salí a aquel bar donde todo cambiaría.

Al llegar al lugar voltee a los alrededores sin poder encontrarle a la vista. Solté un suspiro. Me encaminaba a una mesa cuando sentí unos finos dedos enredarse, juguetonamente, en mi cabello.

-¡Shinji!- Me quejé- Te he dicho hasta el cansancio que no enredes mi cabello.
-¿Quién mejor que yo para ser tu estilista?-Bromeó- Aparte te va a quedar bien un toque despeinado en ese cabello lacio.
-Que tú andes despeinado por la vida.- Retiré sus manos. Me giré en los talones y finalmente lo vi. ¡DIOS! Esos ojos, esa sonrisa divertida que suele regalarme, esos dedos largos, algo fríos por el clima y ese porte elegante… pude haber caído ante sus pies.- No dará pauta a que yo lo haga de igual manera.
-Nada te gusta.

Rió levemente, para luego estrecharme en sus brazos. Tontamente me sonrojé y terminé correspondiendo ese abrazo, el cual el apretó. Simplemente hundí la cara en su pecho, respiré su colonia (Olía algo dulce y suave…realmente no sé describirla, simplemente es única) y sonreí. Finalmente se separó y me miró fijo a los ojos.

-Tanto tiempo sin verte Shizu-chan- Acomodó mi cabello.- ¿Creciste? O ¿De casualidad me encogí?
-Existe algo mágico llamado tacones.- Alcé levemente mi pie derecho y le mostré mi calzado.- No sé si lo conozcas de casualidad.
-¡Tramposa!-Exclamó y se alejó un poco.- Sabes que me gusta la diferencia de estaturas.
-Sí… lástima ShinShin, hoy no.

Hizo una mueca de disgusto y terminó sonriéndome. Ambos nos fuimos, primeramente, a la barra. Pedimos un par de cervezas y ahí conversamos durante un rato. Las experiencias que vivía, junto a su banda, me parecían divertidas e interesantes, algunas locas pero igualmente fascinantes. Su vida no era tan fuera de lo común, solo a una vida tranquila agregarle 3 amigos, un poco de rock, fans y discos o giras. Bien, lo acepto, si suena cosa del otro mundo, pero para él parecía algo normal.

A mitad de la velada nos movimos a uno de los sillones del lugar. Realmente ya estábamos un poquito pasado de copas. Pero es que ambos jóvenes “yo puedo beber más que tú” llegaron a nosotros.

Me senté a una distancia considerable de él. Continuamos bebiendo y platicando. Las horas pasaban y las luces, de repente, bajaban. Al parecer, desde la última tormenta, había algunas fallas en la instalación eléctrica del lugar.

En un “bajón de luz” me tomó por la cintura y me apegó a él. Quedé de espaldas a él por la forma del movimiento. Me recargué en su pecho y subí la mirada. Ver su rostro desde ese ángulo me dejaba la mente nublada. Solo podía pensar en cómo sería el sentir sus labios sobre los míos. Me imaginaba recorriendo centímetro a centímetro su boca, pasar mis manos por su pecho, que sus dedos acaricien mi espalda. Realmente no sabía si los efectos del alcohol me habían dejado más alterada de lo normal o qué pasaba en mi interior, pero, realmente, esta necesidad de sentirle crecía más a cada momento.

La luz regresó y Shinji sintió mi mirada. Bajó la vista y posó sus ojos en mis pupilas. Rió levemente y acarició, a nueva cuenta, mi cabello.

-¿Qué tienes?- Musitó- estás algo perdida.
-Nada en particular.- Sonreí levemente.- Solo me quedé pensando un rato.
-¿En qué? Si puedo saber- Arqueó la ceja.- ¡Eh! ¿No será que ya te gané en la bebida?
-¡Eso nunca! - Reí- Es solo que… no sé… ShinShin ¿Qué piensas del amor?
-Que es un sentimiento algo fuerte… inexplicable, pero bello.- Empinó lo que quedaba de su cerveza.- ¿A qué se debe la pregunta?
-Preguntas sin sentido- Me reincorporé en el sillón- Es que no se me ocurría ya algo más que preguntarte.
-Bueno, es que ya ha sido suficiente de tantas anécdotas de la banda y las giras- Sonrió- Mejor cuéntame ¿Qué ha sido de ti y de tú vida en todo este tiempo que estuve alejado de Saitama?- Abrió otro par de latas de cerveza. Me ofreció una y, de la propia, bebió un sorbo.- ¿Alguien llegó a tu vida? ¿De plano no encuentras a nadie? ¿Qué tal el trabajo?
-Pues…- Tomé la cerveza y, de un trago, bebí casi la mitad.- Me ha ido bien, la relación entre mis padres se rompió definitivamente- Suspiré algo triste- Aun sigo en contacto con él. Ya vivo sola desde unos meses atrás. En cuanto a las personas…tuve una pareja pero… duró menos de dos meses. Realmente hay alguien que me interesa.
-¿El mismo amor misterioso de siempre?-Cuestionó casi de inmediato- ¿Alguna vez me lo presentaras? Y que mal lo de tus padres.
-No te preocupes por eso. Al parecer su matrimonio, según ellos, ya no tenía arreglo-Y sí, ese mismo. No sé, hay veces que quiero, pero casi no está en la ciudad. Suele estar mucho de viaje- Shinji sabía que alguien me gustaba, más no tenía ni idea de que era él. Ese amor tan misterioso era mi mejor amigo. Siempre preferí guardar ese secreto.- Actualmente se fue a visitar algunos conocidos de Chiba.
-¿De la misma ciudad de Yuu?
-Ehh… pues creo- Reí- recuerda que solo tú sabes de dónde son cada uno de ustedes.

Continuamos bebiendo y charlando. Las constantes preguntas de Shinji, acerca de mi amor misterioso, ponían aprueba mi habilidad para inventar cosas. Su descripción fue fácil: «De Saitama, alto y cabello negro» Aunque se quejaba porque no le decía más de él.
La luz se volvió a ir, para estas alturas yo ya estaba algo perdida por la bebida. Armada de valor por los efectos del alcohol, empujé levemente a Shinji en el sillón. Me coloqué sobre él y le miré fijo a los ojos, mientras él me dedicaba una mirada llena de confusión.

-¿Realmente quieres saber quién es mi amor secreto?- Posé ambas mis manos a ambos lados de su cabeza.-
-¡Claro que quiero! Necesito saber si es alguien bueno para mi mejor amiga.

Pensé que, probablemente, eso rompería mi relación con él pero ¿Qué más daba? Mi locura por el alcohol era más que otra cosa en el momento.

-Es alto, cabello negro, ojos café, dedos largos y finos, que le sirven para tocar, espectacularmente, la guitarra en su banda SID. Originario de Saitama. 10 centímetros más grande que yo. ¿Su nombre? Ninomiya Shinji. O ShinShin, mi mejor amigo.

Terminado esto le besé. Le besé con tanta necesidad que nada me importó. Aunque, curiosamente, ese beso me fue correspondido. Me tomó por la cintura y me tiró sobre de él.

El beso se tornó más intenso conforme el tiempo. Sentí su lengua tratando de abrirse paso entre mi boca, a lo cual yo accedí. Se incorporó y me sentó, a horcajadas, sobre de él. Sin cortar ese beso acarició mi espalda. Mis dedos se dirigieron a su cabello y se enredaron en este. Pronto la necesidad de aire nos hizo separarnos, aunque un pequeño hilo de saliva unió nuestros labios por un momento más.

-Besas… muy bien.- Musitó con la respiración agitada.- Creo que en la vida alguien me había besado de esa manera.
-Tantos años reprimiéndome- Sonreí levemente, mientras trataba de relajarme- Tenía que haber frutos en este beso.
Antes de poder decir otra cosa, (Y de que la luz volviera) atrapó mis labios en otro beso igual de exquisito que el anterior. El jugueteo de nuestras lenguas y nuestros fluidos mezclándose era, simplemente, atrapante. Me tomó por la cadera y comenzó a empujarme levemente contra él, provocando un excitante rose entre ambos. El tiempo seguía, a oscuras nadie nos podía ver.

Nos extendimos hasta que, a nueva cuenta, nos fue necesario respirar. Me bajé de él y retomé mi posición inicial (He de decir que, con esos besos, hasta la borrachera se me había desaparecido). Solo escuché un pequeño quejido de su parte y las luces se encendieron.

-Será mejor que te lleve a tu casa- Me miró- Como siempre, he ganado la apuesta.
-¡Ah! No se vale- Suspiré desanimada y me levanté- Tú tienes más experiencia que yo
-Algo de práctica, tal vez.

Se levantó del sillón y me extendió su mano para ayudarme a reincorporarme. Se dirigió a pagar la cuenta y nos fuimos, de la mano, con dirección a mi apartamento. En el trayecto aun bromeábamos un poco con el otro.

Realmente estaba confundida, ¿Sería que no me había creído lo que le dije? Aunque si es así… creo que es mejor, nuestra amistad no se acortaría y bueno, ya había conseguido probar sus labios, aunque una vez que lo hice, sinceramente, quisiera volver a hacerlo.

Entre dudas en mi cabeza y risas entre ambos, llegamos finalmente a mi apartamento. Abrí la puerta y le invité a pasar un rato. Él aceptó y entró inmediato después de mí. Nos dirigimos a la sala y, ya instalados en el sofá, encendimos la televisión.

Pasaban los minutos, ambos en silencio, en uno muy incómodo, solo nuestras miradas estaban presentes, las cuales estaban atrapadas por el brillo del televisor. Estábamos juntos, pero separados al mismo tiempo. Inclusive aunque me tenía abrazada (Curioso, no supe cuando lo hizo) me sentía sola.

Finalmente me decidí a romper la tensión. Desvié la mirada hacia él y hablé tímidamente.

-Me da gusto que hayas venido a Saitama- Sonreí.-Te extrañaba mucho
-Sí…ya me hacía mucha falta venir de visita- Me apegó a él.- Pero… bueno, respecto a lo que me dijiste en el bar. No creía que te sintieras de esa manera…supongo que fui algo ciego al no notarlo.
-No te preocupes- Respondí de inmediato y nerviosa. ¡Demonios!...realmente pensaba que no me había prestado atención.- supongo que lo escondí a la perfección. ¿No crees?
-¡Vaya que sí!-Pasó sus dedos por la piel de mi brazo, en un movimiento ascendiente y descendiente, que dejaba una cálida sensación- Pero bueno… no sé. Me has confundido demasiado. Sobre todo con ese beso.- Rió leve y me tomó por la barbilla- ¿Te podría pedir otro?

Ante sus palabras me quedé estática. Shinji, prontamente, fue acortando la distancia. Poco a poco nuestros alientos se volvían uno. Cuando estuve a punto de sentir sus labios de nuevo…sonó la estúpida alarma de mi teléfono. Sí, todo eso lo había soñado. Aunque eso, al parecer mi mente quería jugar conmigo un rato.

Ese día lo tomé tranquilo. De la casa al trabajo, del trabajo a comer algo y de ahí, a nueva cuenta, a la casa. Tenía esa tarde para hacerme a la idea de cómo le confesaría a Shinji todo, puesto que hasta el día siguiente llegaría de Asakusa.

Finalmente, el día de mi sueño llegó. Curiosamente, todo pasó casi igual. Excepto por el detalle de cuando estaba sobre de él en el sofá. Al yo intentarme bajar de sus piernas, él me aferró. Continuó aquel beso y sentí sus manos colándose por mí debajo de mi blusa. A ninguno de los dos nos importaba que volviera la luz en cualquier momento.

Afirmó sus dedos en mis muslos. Me cargó. Yo me aferré a él, con mis piernas, a su cadera y le tomé por el cuello. Como pudo me llevó hasta la parte trasera del establecimiento, con algunas miradas sobre nosotros. Estando allí regresé al suelo y el beso continuaba. Shinji me tenía acorralada contra la pared, la calidez de nuestros cuerpos y las caderas tan juntos nos hacían perder la razón. Finalmente se separó apenas y me miró a los ojos.

-Te diría que a mi casa, pero ahí están mi familia- Mordió leve mi labio inferior.- ¿A tu casa? Prometo buscar luego otro lugar.
-Ahorita cualquier lugar es bueno.

Una sonrisa se dibujó en el rostro de ambos. El deseo nos quemaba por dentro. Con trabajo, y bajo muchas represiones, logramos llegar a mi apartamento. Apenas cerré la puerta y Shinji me tomó de nuevo por la cintura. Comenzó a besarme con la misma intensidad que en el bar. Sin dudarlo correspondí a esos besos. La necesidad de sentir sus labios me dejaban la mente nublada. Me empujo con suavidad hasta el sofá de la casa. Se sentó en él y regresamos a la misma posición inicial.

No comprendía nada. ¿Cómo de la nada estaba en esa situación con mi mejor amigo? ¿Mis sentimientos eran correspondidos? ¿O solo era efecto del alcohol en los dos? Sí, eso debía ser, el alcohol nos debía de haber atrofiado la razón y la cordura. O más bien eso es lo que creía pensar, ya que realmente dudaba demasiado que los sentimientos fueran iguales. Es decir, se había casado, en mi cara, había hecho tanto que realmente era imposible que fuera cierto eso. ¿Y? Bueno, ¿Realmente importaba qué era cierto y qué no? Sólo importaba el calor de él, invadiendo mis sentidos cada vez más. Sentí sus manos recorrer mi espalda por debajo de mi blusa mientras yo tomaba su cuello con una mano y me aventuraba por su rostro con la otra, reclamando su boca cada vez más intensamente; así estuvimos unos momentos, tal vez minutos… no lo sé, la noción del tiempo para mí era distorsionada a la real.

Me tomó por los hombros sin dejar de besarme y me recostó en el sofá, separándose un poco para respirar y mirarme fijamente; sonrió maliciosamente y volvió a agacharse, aunque no para besarme, sino para lamer y mordisquear mi cuello, recorriendo mi barbilla con sus dientes, enviando deliciosos cosquilleos por mi columna. Respondí con un leve jadeo y acariciando su cabello, enredando mis dedos en él, mientras él bajaba con besos húmedos hasta mi escote, haciéndome jadear otra vez y arañar sus hombros por encima del cuero de la chamarra; sentí su sonrisa y con sus hábiles dedos fríos se deshizo de cada uno de los botones de mi blusa, dejándome incorporarme para quitarle la chamarra y morder el lóbulo de su oreja, sintiendo cómo se tensaba al tiempo que me atraía hacia él, a lo que gruñí en su oreja y me deshice de su camisa.

Me volvió a recostar, no sin antes deslizar mi blusa sobre mis hombros antes de quedar totalmente debajo de él; continuó con más besos húmedos desde mi sostén hasta el botón de mi pantalón, haciéndome gemir levemente mientras el deseo me nublaba más la mente. Con tortuosa lentitud, desabrochó el botón y con sus dientes bajó el cierre, mirándome fijamente… su mirada… intensa y llena de necesidad, de deseo. Deslizó el pantalón por mis caderas hasta quitarlo, deteniéndose a retirar primero mis zapatos, depositando un suave beso en el empeine de mis pies después de haberlo hecho. Después de incorporarse, mirarme fijamente y susurrar <<Eres hermosa>>, volvió a besarme con la misma desesperación mientras acariciaba toda mi silueta, acomodándose entre mis piernas y deteniéndose en mi sostén; me levantó un poco para desabrocharlo y me recostó de nuevo, deslizando los tirantes pos mis hombros, dejando mis pechos al descubierto.

 Después de admirarme un poco, los acarició con ambas manos, haciéndome estremecer y jadear fuertemente; él sonrió y enredó su lengua en uno de mis pezones, lamiendo, chupando, mordisqueando y tirando de él con absoluta exquisitez, mientras yo me retorcía bajo él y gemía; hizo lo mismo con el otro pezón, volviéndome loca y aferrándome a su cabello. Decidí que también debería sentir que también podía volverlo loco, así que cuando por fin se detuvo, jadeando y aturdida por las corrientes de placer recorriendo mi cuerpo, tomé el control y luego de quitar su pantalón, acaricié su miembro por encima de su bóxer, tomando mi muñeca y apretándola mientras cerraba los ojos; sonreí y lo deslicé por sus caderas mientras rasguñaba su piel, él jadeó y cerró los ojos, fascinándome.

Me incliné para lamer la punta, haciéndolo gruñir y apretar la mandíbula, continué hasta tenerlo por completo dentro de mi boca, succionando y mordisqueando haciéndolo retorcerse hasta que dijo <<Basta>> y volví a quedar bajo él. Se deshizo de mi última prenda, introduciendo un dedo en mi interior y haciéndome arquear la espalda, sonrió satisfecho e introdujo un segundo dedo, haciendo que gimiera fuertemente; retiró sus dedos, dejándome con ganas de más, y tomándome por sorpresa, entró fuertemente en mí, haciéndome gritar de la sorpresa y de lo bien que se sintió su asalto. Con lentos movimientos, iba aumentando mi desesperación, hasta que me aferré a sus hombros y levanté la cadera, provocándolo. Ambos aumentamos el ritmo, hasta que, llegando al éxtasis como nunca antes, gritamos nuestros nombres.

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Las luces del día siguiente golpearon contra mi rostro. Solté un pesado suspiro y me llevé la mano a la cabeza, esta me dolía; esa era uno de las malditas consecuencias de beber tanto. Me levanté del sofá, incapaz de recordar algo de la noche anterior.

Una ráfaga de viento chocó contra mi cuerpo desnudo, tirité. Cerré las ventanas y corrí las cortinas para evitar la mirada de los curiosos. Me desperece y regresé la mirada al sofá, encontrándome con una <<peculiar>> escena.  Mis ojos se abrieron como platos al ver a mi mejor amigo, dormido, desnudo, en mi sofá

-¿Qué demonios?-Musité.

Al poco rato Shinji despertó, y me dirigió una mirada de incredulidad. Ninguno de los dos dimos crédito a lo que teníamos enfrente de nosotros. Tomó sus prendas, se vistió apresurado y salió de mi apartamento. Me dejé caer en el sofá, mis piernas no me reaccionaron. El mundo se me derrumbó ¿Cómo había sido tan tonta como para dejarme llevar por los efectos de las bebidas? Aunque bueno, la culpa no fue exclusivamente mía.

Tras reflexionar un largo rato en el sillón, decidí reincorporarme y regresar a mis actividades normales. Ese día, para mala suerte, tenía mi día libre. Solamente fui a visitar a mis padres y tratar de olvidar lo sucedido la noche anterior.

Nunca me imaginé que esa noche cambiaría todo para Shinji y para mí.

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Un par de días después, Shinji, me llamó por teléfono. Nos citamos en el mismo bar de la vez anterior para dejar las cosas en claro.

Al llegar la noche indicada, ambos nos aparecimos en el lugar. Al vernos, no me dio tiempo de reaccionar, atrapó mis labios en un beso igual de pasional que el primero. Apenas y logré atinar a corresponderlo. Enredé mis dedos en su cabello y me perdí en el momento. Finalmente nos separamos y nos miramos a los ojos.

-No me arrepiento de nada de lo que pasó la noche anterior-Musitó-Realmente lo disfruté, me dejé llevar, es cierto. Pero no sabes la excitante y exquisita experiencia que me hiciste pasar esa noche. Tu cuerpo, tus besos, tu sudor. Todo de ti…-Habló con deseo.- No quiero que nada acabe aquí. Quiero que se repita una y otra vez.
-Shinji-Palidecí ante sus palabras. – N-no sé qué decir.
-Di que me deseas en la manera que yo lo hago. Di que necesitas sentir mi cuerpo como la última vez. Di algo con referencia a eso y nada será en vano.
-Te necesito-Hablé de inmediato. Bien sabía que para mí el amor real no existía, solo los cursis sentimientos que se opacaban con la pasión- Te deseo. Shinji, te deseo desde que puedo recordar nuestras salidas. Esta lujuria incrementa al verte, al tenerte, al imaginarte.

Una sonrisa victoriosa se dibujó en su rostro. Me tomó de la mano y me llevó hasta el estacionamiento. Subimos a su auto, en la parte trasera, y comenzó de nuevo a besarme con necesidad. Para nuestra suerte, la noche hacía que nuestros cuerpos no se distinguieran en el interior del vehículo.

Me senté a horcajadas entre sus piernas mientras quitaba su chamarra y él acariciaba mis piernas. Ese día llevaba falda así que facilitaba las cosas. Se detuvo un momento para mirarme y sonreírme con complicidad, le devolví la sonrisa y volví a besarlo;  probablemente me estaba haciendo adicta a sus labios, qué más daba, lo quería, en ese instante y en ese lugar, aunque fuera el auto.

Metí las manos debajo de su playera y acaricié su torso, sintiendo los músculos de su pecho tensarse bajo mis manos; esos músculos tan firmes. Me deshice de su playera y dejé besos húmedos desde su cuello hasta donde me permitía mi postura, reincorporándome para morder el lóbulo de su oreja y respirar en ella, mientras sus manos se ceñían alrededor de mi cintura.

Acarició mi espalda y levantó mi blusa, lamiendo y mordisqueando toda mi piel, no dolía, era excitante; tiró de mi sostén y sin desabrocharlo dejó mis pechos al descubierto, volviendo a acariciarlos y besarlos para después lamer y morder mis pezones, haciéndome aferrarme al asiento y entrecerrar los ojos, jadeando. Desabroché su pantalón y me hice a un lado para poder deslizarlo hasta sus tobillos, al levantarme, tomó mi mano y la llevó hasta su miembro, tensando la mandíbula al sentir mi contacto. Sonreí victoriosa y de igual forma deslicé su bóxer hasta sus tobillos, recuperando mi posición original sólo que esta vez tenía agarrado su miembro en mi mano izquierda; me agaché para besarlo mientras hacía rítmicos movimientos con mi mano y sostenía su cuello con la otra.

Sin dejar de besarme, gruñía en mi boca y soltaba leves gemidos ahogados en su garganta, hasta que quitó mi mano y levantando mi falda, acariciando mis muslos y mi trasero, regresando de nuevo y esta vez subiendo hasta mi entrepierna; las corrientes eléctricas que enviaban sus manos y sus besos a mi libido eran cada vez más insoportables. Al sentir su mano jadee y gemí cuando la deslizó desde el final de mi ombligo hasta ahí otra vez, pasando por dentro de mi pantaleta hasta mis labios, introduciendo un dedo pero sacándolo inmediatamente, haciéndome gemir en protesta.

Me dedicó una sonrisa malvada e hizo a un lado mi prenda, para entrar desesperantemente lento, quería volverme loca y sin duda lo estaba logrando; gruñí en respuesta a su por fin, completa invasión dentro de mí, mientras iba marcando mi propio ritmo y él me tenía aferrada con sus dedos en mi cintura. Un <<Oh si, Shizu-chan>> desató mi lujuria reprimida, abrazándolo y besando y mordiendo su hombro mientras él me empujaba más y más rápido, hasta que, gloriosamente, llegamos al clímax, dejándome caer en su pecho mientras normalizaba mi respiración y oía los frenéticos latidos de su corazón.

Sudados y agitados terminamos en ese lugar. No podía creer nada de lo que acontecía, pero así comenzó todo. Una locura en una borrachera hizo que mi mejor amigo y yo cruzáramos la delgada línea de la amistad y la pasión.

Esa noche de copas, esa ¡bendita! Noche de copas fue la que hizo que mis más oscuros sentimientos se desbordaran. Todo cambió desde ese momento. Nuestros encuentros, casi siempre, terminaban en una tarde de pasión.


Lo único que ronda en mi cabeza, suele ser ¿cuáles son sus sentimientos hacía mi? ¿Son los mismos? ¿Pasión? ¿Deseo? ¿Amor? No lo sé. Solo sé que disfruto mis encuentros, aunque esos pensamientos suyos, suelen quitarme el sueño.



 ¡Buenas noches lectores!

¡Estoy eufórica! Por 2 razones.
1: Terminé el libro "La gramática del amor", de Rocío Carmona, en menos de un día. Me siento orgullosa, aunque bueno, podría terminar los libros a ese ritmo, pero me distraigo fácilmente.

y

2: ¡Finalmente! pude terminar el primer capítulo de Una noche de copas. Como ya vieron tiene escenas un tanto fuertes, pero estas no hubieran sido posibles sin la ayuda de una amiga mía. Le doy los créditos de las escenas "pervertidas" a, una de mis mejores amigas, Michaelis Matsushita.
Es bien sabido que a mi mente, le cuesta un poco de trabajo hacer este tipo de escenas sola, ya que mi concepto del amor y una "noche de pasión" cae en la entrega de sentimientos de amor y cariño entre la pareja. No me gusta pensar en estos actos como "un simple acostón" (aunque lamentablemente así se ve en la sociedad actual) 

Al yo tener toda una perspectiva romántica del mundo, me es casi imposible crear esto (si lo llego a hacer por medio de roleplay es porque es en compañía de alguna otra persona que ayuda con la atmósfera) 

Este trabajo está en colaboración de Andrea y Mío. Ella por las escenas y yo por la trama,

Espero hayan disfrutado de la  primera entrega de esta trilogía. 

Atte: Una Galleta Escritora

lunes, 6 de enero de 2014

Recomendación: Moments of love.

¡Buenas tardes! Bien...aun no tengo un horario; pronto lo haré.

Hoy vengo con una recomendación de algo que leo. Es sabido que yo disfruto de leer fanfictions (al igual que hacerlos) inclusive sino conozco mucho al artista, me gusta leerlos por la trama (Eso me recuerda un fanfiction que leí, hace 2 años, de Justin Bieber...estaba muy bueno, aunque a mi no me agrada el cantante)

A los personajes, por mi y por mi blog, son bien conocidos. Me estoy refiriendo a la banda SID. Aunque este tiene una trama Yaoi (Homosexual) Originalmente, son dos parejas. YuuyaxMao (Baterista y Vocalista) y ShinjixAki (Guitarrista y Bajista) conforme va avanzando la historia, ambas parejas se ven envuelta en
algunas situaciones muy interesantes.

Realmente ¡Estoy enviciada!. Cuando yo inicié a escuchar a la banda, me prometí que no mezclaría el Yaoi con ellos, pero Luisa llegó y me envició con el fanfic. (Luisa es una ID-S, amiga mía, y la escritora de esta hermosa historia)

La ficha técnica, impuesta por ella misma, es la siguiente.

<<Fanfiction: Moments Of Love
Gênero: Romance
Classificação: +18
Autora: Luisa Borba
Personagens: Mao (SID), Yuya (SID), Aki (SID) e Shinji (SID)>>

Aunque hay un pequeño problema, y ese sería el idioma. Está en portugués. Pero no toma mucho el meter el texto en un traductor en linea.

A mi parecer, es una historia bien planteada, con una trama sostenida. Que atrapa desde el primer momento en que se lee. 

Realmente proyecta los sentimientos a la perfección. Si se encariña mucho con los personajes, o con alguna de las parejas dolerá en cada capítulo que haya problemas o peleas entre ellos. 

Lo digo por experiencia, estoy muy encariñada con la pareja de YuMa (Yuuya y Mao) y con el personaje de Yuuya, así que bueno, los últimos dos capítulos me tumbaron hecha un mar de lágrimas. 

El fanfiction es publicado semanalmente en dos grupos de facebook, dedicado a cada pareja. (Yo estoy inscrita en ambos, ya que ambas parejas me gustan)

♥ マオ&ゆうや
♥ 明希&Shinji

Y hay un tercero, donde Luisa pone las fotos y fichas técnicas de los personajes que van apareciendo en el fanfic.

Moments Of Love Couples

Ahora, no es recomendable leer para aquellos que no gusten de este tipo de fanfics, ya que contiene escenas ALTAMENTE EXPLICITAS de Lemon (Relaciones sexuales entre los personajes)

Es una historia que vale la pena leer. Romance, amistad, traiciones y mucho más envuelven a nuestros cuatro protagonistas.

Hasta el momento, se han publicado 42 capítulos, divididos en 4 temporadas. Es algo trabajoso buscar los primeros capítulos, pero cuando se lee completamente se entiende mucho mejor todo. (O bueno yo lo comencé desde el capítulo 15 por flojera de buscar los anteriores jejeje pero ya leí los primeros 14 y fue hermoso)

Calificación: ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
5 Corazones, ya que en verdad me ha gustado.

Si se deciden a leerlo, realmente me gustaría saber su opinión.

Atte: Una Galleta Escritora. 

sábado, 4 de enero de 2014

Música, Renovación del blog y Juegos de amor.

¡Buenas Tardes! La entrada de hoy, va por algunos motivos y anuncios que quiero hacer.

Empezaré un poco con referencia al porque quite mi horario del blog. La realidad es que hay algunos problemas familiares, emocionales y de salud, que me han dejado muy indispuesta para lograr escribir. Los emocionales, poco a poco los he ido apaciguando con ayuda de algunas personas que, no nombraré, pero que realmente me han ayudado muchísimo en estos días medio difíciles. A esas personas, gracias. Los de salud... bien, solo puedo decir que me mandaron a hacer infinidad de análisis, ya que en las últimas semanas de diciembre no había podido comer casi nada. (Aunque estoy casi segura que lo sentimental se me salió mucho de las manos, a tal grado de provocarme los malestares)

Espero tener todo como es debido en unos cuantos días. Disculpa si no he podido subir el fanfiction "Noche de Copas", pero con todo en mente me sentía con las ideas nubladas para hacer el tipo de escenas que se requerían para la historia (que ya es sabido que son romance y pasionales algo explicitas). Ni releyendo 50 sombras de Grey me lograba dar algo de ideas, así que realmente estaba algo mal. Y tampoco podía utilizar unos archivos que mantengo en mi teléfono, puesto que me sentiría algo mal de ponerlos ya que no son míos en su totalidad. Pero se disfruta de esa lectura.

Ahora, con respecto a Juegos de amor. Con toda esta locura solo me dedicaba a leer, o cosas mías o 2 libros que me regalaron. (En los 2 llevo avanzado algo parecido. Aunque no me decido por terminar primero uno y luego el otro jejeje.) incluí la lectura de esta novela para, finalmente, seguirla como debía. El problema fue que muchas cosas ya no me terminaron de convencer de esa novela. Ya que, hasta cierto punto, lleva mucho la trama de otra cosa que escribí en el pasado (Aunque nunca terminé ese proyecto). Siendo esto lo que me llevó a borrar esa novela del blog y de la pagina, hasta nuevo aviso. Necesito saber cual de los 2 escritos quedaría como oficial, o tal vez termine los 2 e incluso lo publique, pero no sé.

Como se puede notar, cambié el diseño del blog. Esto es porque simplemente quería darle una nueva cara a mi lugar de trabajo. Quiero que el blog tenga los diferentes colores que más disfruto. Comencé con mi favorito,el morado, ahora el rosa y el tercero será el negro. Después de pasar por esas faces, me encargaré de decorarlo con diferentes motivos de las festividades de los meses que pase.

PLAYLIST

Honestamente quiero hablarles del primer playlist del año. Este se vio influenciado al encontrarme de nuevo con mi tío. (Francisco Daniel Velázquez Ponce, ya he hablado de él en algunas entradas anteriores) Esto sucedió la última vez que estuve hospitalizada por taquicardia. Él y mi tía-madrina se enteraron de ello. Llamaron esa noche, después de tanto tiempo sin saber de ellos por una disputa familiar, y propusieron que fuéramos a su casa. A pesar de que yo: 1. Estaba cansada y adolorida. 2. Debía de tener reposo total y 3. Era ya algo noche, aceptamos ir mi abuela y yo.
Realmente me sentí feliz de volver a verlos. Cantamos con su guitarra, como hacía tiempo que no disfrutaba de esa sensación. El humor de mi tío, sin duda, no ha cambiado. Me recordó mucho a mi infancia y bueno, me encantó esa sensación.

Debido a esa experiencia (y le reencuentro con el "Tato", Su mascota, un gato hermoso) decidí regresar un poco a la música que me gustaba de pequeña. Entre mejores vibras tenga cerca de mi, mejor será mi año.

El tracklis es, cómo siempre, romántico. Trova en su totalidad. (Aunque mi tío ya no cante ese tipo de canciones, yo mantengo esos recuerdos intactos)

Edgar Oceransky: 

Cantautor nacido en la Ciudad de México en el año de 1975. Inicia su carrera en 1992 al lado de Cecilia Pellicer en El sapo cancionero.
Gana el primer lugar en el Concurso Nacional de Canto Nuevo y Rock Urbano en 1998, con la canción El Otro México y el tercer lugar en el concurso 60 años de Acción Nacional en 1999 con la canción Otro día más.

En el año 2000 participa en el soundtrack de la película mexicana Corazones Rotos con la canción Enemigo Interno de Pedro Gilabert.
Raul Ornelas: 

Hijo de Carlos Ornelas e Isabel Toledo, Raúl Ornelas Toledo nació en Arriaga (Chiapas), México un 23 de junio. Aprendió a tocar la guitarra en la materia de música de la secundaria, participando posteriormente en concursos interescolares.

Decidió aventurarse a estudiar la carrera de Administración de Empresas Turísticas en la ciudad de Veracruz, en donde al mismo tiempo se presentaba en bares interpretando las canciones de Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Silvio Rodríguez y José Alfredo Jiménez

Después de darse cuenta de su facilidad para componer canciones decide abandonar la carrera y viajar a la Ciudad de México, en donde por una ola de casualidad conoce a un productor de Televisa que lo invita a formar parte del Centro de Capacitación de los Iniciadores de la Televisión, en donde pasa estudiando música durante dos años.

Inmediatamente después de grabar su primer canción “Alguien está entre los dos”, le surge un contrato como cantautor. 

Fernando Delgadillo: 

En sus inicios musicales Fernando Delgadillo se hizo amigo de una mujer de procedencia chilena llamada Courtney Silva, la cual provenía de un padre de nacionalidad española y su madre de nacionalidad chilena. Dos años después, Fernando y Courtney se casarían y tendrían 4 hijos, 2 de nacionalidad chilena: Marco Antonio y Edwin Haziel, y de nacionalidad mexicana Nancy Deniz y Saul Esteban. Con los cuales vivieron 4 años Madrid la capital de España, con los padres de Courtney, hasta el 2003, año en el cual decidieron comprar una casa en Lomas de Polanco,Ciudad de México, donde vivieron 3 años. Actualmente allí residen sus tres hijos mayores: Marco, Edwin y Nancy, y el menor Saul Esteban actualmente reside en Chalco de Díaz Cobarrubiaz , estado de México con sus dos abuelos y padres de Fernando Delgadillo.

Cada una de las canciones que se encuentran son hermosas en su totalidad. Ya lo he dicho, solo apto para corazones y mentes, extremadamente, románticas.
Mis preferidas:

-Juro (Oceransky)
-Las cartas sobre la mesa (Ornelas)
-Hoy ten miedo de mi (Delgadillo)

Y un extra de música.
Un compañero escolar (Eric) me invitó a crear una pagina de música. Ya que vamos a carreras parecidas, unimos fuerzas para crear esto.

Conforme vayamos avanzando en la pagina, será publicado el link en el blog y en la pagina de facebook. Por el momento aun es un proyecto que estamos haciendo. Aunque ya está la pagina en linea. Aquí les dejo para los que deseen ver por donde van estas ideas.

http://mastermusicall.jimdo.com

Sin más que decir me retiro. Espero tener, en unos días, tener los escritos terminados y un nuevo horario para mi blog.

Que tengan una bella tarde.

Atte: Una Galleta Escritora

viernes, 27 de diciembre de 2013

La soledad de Lorena.

-Puede que no tenga perdón por esto, pero no puedo seguir cuidándote
-Mami, ¿A dónde vamos?

Para Lorena Montenegro, ese día había comenzado como un paseo matutino a lado de su mamá, o al menos eso era lo que creía.

3 Años atrás, Rosaura Montenegro, a sus 16 años de edad, había dado a luz a su pequeña hija, Lorena Montenegro. Esto le provoco muchos problemas tanto con sus padres como con Lauro, su, en ese entonces, pareja. Nadie quería que tuviera a la niña. “¿Cómo haría una niña para cuidar a otra?” era la única pregunta que se hacían todos, pero ella decidió tenerla, había aceptado el hecho de que su descuido había traído una gran consecuencia que debía enfrentar.

Al principio se las vio completamente negras, todos la rechazaban, nadie parecía querer apoyarla ni un poco; ni siquiera sus padres, que terminaron corriéndola de la casa, un acto completamente inhumano, pero para ellos era más importante su reputación que el cuidado de su única hija.

Finalmente encontró un lugar donde quedarse, La señora Irma, dueña de una vecindad, quien la contrato como ayudante. Durante 3 años no había tenido problema alguno, pero Lorena, al ir creciendo, deseaba explorar su entorno, descubrirlo poco a poco. Disfrutaba tocar las plantas que había cercanas, salir, tal vez tirar algunas cosas o deshacerlas para descubrir su funcionamiento. Obviamente esto a la señora Irma no le pareció y le exigió a Rosaura que buscara un nuevo lugar donde quedarse o que se deshiciera de su hija.

Al principio opto por buscar otro lugar donde se pudieran quedar juntas, más al no encontrar ninguno y caer en la realidad de que aún si lo encontrara sus ingresos eran tan míseros que no le serían suficientes para pagar rentas y cuidar de una niña en pleno crecimiento, tomo la decisión de buscar a alguien con quien pudiera dejar a su hija.

Busco entre sus amigos, los pocos familiares que encontraba pero todos le daban la espalda, nadie quería ayudar a “una niña descarrilada”. Según los pensamientos erróneos de sus conocidos eso le serviría de experiencia para hacerse más responsable y que escarmentara lo que había hecho en el pasado.

Ambas se sentaron en una barda de la calle, Rosaura estaba desesperada, 25 de Junio de 2013, era su último día para encontrar un lugar para la niña o ambas serían echadas de la vecindad con sus pocas pertenencias.

-Perdóname princesa, en serio perdóname-decía mientras varias lagrimas corrían por sus mejillas
-Mami, ¿por qué lloras?- con su manita limpiaba unas cuantas lagrimas- yo te quiero mucho, no entiendo porque debo perdonarte. Siempre has sido muy buena conmigo, a pesar de que soy mala niña y me meto en muchos problemas con la señora Irma

Rosaura abrazo a su hija y sonrió, después de todo en su intento de madre primeriza no había fallado hasta ese entonces.

En esa escena algunos se detenían un momento para hacer un leve comentario y después marcharse. Nadie era lo suficientemente solidario como para siquiera acercarse a preguntar lo que les pasaba, jóvenes, niños, adultos, todos pasaban y seguían con su ritmo de vida hasta que una pareja de más o menos 40 y 45 años se detuvieron conmovidos por la escena entre madre e hija.

-¿Se encuentran bien?
-No, la verdad es que no-sollozo Rosaura- no sé qué hacer
-¿Qué les ocurre?- pregunto el hombre de edad mayor, ojos azul cielo y cabello castaño,  al verla llorar de nuevo.
-Mi hija, necesito un lugar nuevo para vivir con ella o a alguien que pueda cuidarla mientras yo trabajo.
-Puede que no conozcamos a nadie, pero podemos acoger a tu hija. ¡Que más nos gustaría acoger a ambas! pero nuestra casa es algo pequeña- menciono la mujer. Su mirada avellana demostraba sincera tristeza por la joven.
-¿En serio?, ¿Ayudarían a una desconocida cómo yo?
-Claro, bien dice el refrán “Has el bien, sin mirar a quien” se ve que eres una buena niña, solo que cometiste unos cuantos errores y por eso te has visto en esta situación.
-Y Si te preocupa el lugar donde se quedaría tu hija puedes acompañarnos a ver la casa, queda no muy lejos de aquí.
-Aunque primero desearíamos saber el nombre de ambas.
-Oh claro, mi nombre es Rosaura Montenegro, tengo 19 años y ella es mi hija, Lorena Montenegro de 3 años de edad apenas.
-Nosotros somos Ulises Ibor y Elena Ladis, síguenos.

Los cuatro caminaron hasta una calle un poco solida, pero aún así con mucha vida, pues se veía una gran armonía entre los vecinos. Los llevaron hasta una casa mediana, fachada de color lila, aunque la pintura estaba algo desgastada por el paso de tiempo, puerta negra de madera y un pequeño jardín antes de entrar. Dentro de ella todo era más conservador, varias fotos enmarcadas sobre las paredes, una sala de tapizado café que hacía juego con el comedor del mismo color. Le mostraron la habitación donde su Lorena se quedaría, la cual era acogedora a la vista, pintada de color rosa, con una cama individual al centro, un ropero a mano derecha, una ventana donde los rayos de sol se filtraban y se tenía acceso a vista de la calle, contaba con baño propio y una pequeña televisión.

-¿Te agrada, Lorena?
-Si mami, es bonito este lugar
-¿Te gustaría quedarte aquí?
-¡Claro! Ambas seriamos muy felices aquí
-Lo serás, ya verás que sí.

Rosaura se quedo el resto de la tarde con los señores y con Lorena, hasta que la pequeña se quedo dormida, la arropo en la cama, pidió que cuidaran muy bien de la niña y regreso a la vecindad de la señora Irma.

Los meses pasaron, Rosaura visitaba cada que podía a Lorena, sus visitas eran constantes, hasta que un día ella desapareció, no volvió a ni a casa de los señores ni a la vecindad. Muchos dicen que huyo del lugar para no tener que volver a hacerse cargo de la niña, otros dicen que fue secuestrada y al no pagar el rescate fue asesinada, otros dicen que simplemente se suicido al haber perdido a su hija, nadie sabe la verdad y, hasta el día de hoy, sigue siendo un completo misterio

La vida de Lorena fue tranquila desde que llego a casa de ambos señores, incluso después de haberse separado de su madre tan abruptamente, creció con la pareja, adoptándolos como sus “abuelos”. Aproximadamente, a los ochos años comenzó a desarrollar una habilidad muy poco común. De la nada empezó a ver pequeñas partes del futuro mediante de sus sueños, la pequeña niña no podía comprender el cómo es que las cosas que veía dormida venían a la realidad, lo tomó como simples supersticiones que no tomó en cuenta, si no hasta los 12 años.

Lorena regresaba de la escuela, a las 2 de la tarde como siempre, acompañada de Vania, su mejor amiga, o mejor dicho, la única, pues la mayoría de sus compañeros de clase la rechazaron al momento en que se enteraron que podía ver el futuro.

-Oye Lorena, ¿Qué te pasó?- la miró preocupada- desde la mañana has estado muy callada, ni pareces tú.
-No…es solo qué-suspiró- ¿Recuerdas que hay algunos sueños, míos, que se vuelven realidad?
-Sí, es de los datos curiosos e interesantes de ti- rió levemente- pero ¿Por qué te tienen así?
-Es mi abuelo.
-¿Qué pasa con él?
-Bueno, mejor dicho mis abuelos- sus ojos se dirigieron al suelo y continuó- los vi morir.
-¿Qué?- contestó incrédula- Tienes que haberte equivocado
-Imposible, conozco a la perfección los sueños que son predicciones, no es fácil de explicar, pero tengo un método que me da las señales pertinentes.
-¿Hay forma de que lo evites?
-No lo sé, no creo… por más que evite que me tacharan de bruja en el salón me fue imposible
-Es que…eso no puede ser cierto.
-Espero estar equivocada.

Vania se despidió de Lorena y entró a su casa. Mientras, la joven Montenegro, continuó caminando hasta su hogar donde fue recibida, con una sonrisa y un cálido abrazo, por parte de sus dos únicos familiares.

Subió a su cuarto, atormentándose aun por sus sueños, dejo la mochila sobre la cama y bajó para comer a lado de sus abuelos, antes de que ellos regresaran a su respectiva ocupación y dejar, a su querida nieta, sola hasta las 8 de la noche.

-Se cuidan mucho-sonrió Lorena- Los esperaré con un café de olla como les gusta
-Te vemos en un rato- contestó Ulises- cuídate y no dejes entrar muchos hombres a la casa
-Yo que quería hacer una mega fiesta-contestó desanimada
-Mientras no dejen mucho desorden-rió Elena- podrás hacer lo que quieras

La familia se abrazó y cada quien partió a sus distintos destinos; El señor Ulises trabajaba como asesor telefónico, mientras que la señora Elena trabajaba como recepcionista en una oficina jurídica, ambos buscaban el mayor bienestar de la niña. Al no tener hijos propios se encargaron de cuidar de Lorena desde que Rosaura la había dejado con ellos, nunca supieron qué, pero Lorena era ese tipo de niñas que nunca se dejaban vencer por más mala que fuera la situación, suponían que eso lo había o aprendido de su madre, o tenido que aprenderlo a la mala por los problemas en la escuela.

Pasaron dos semanas y Lorena, poco a poco, se olvidó de aquel mal presentimiento que había tenido con sus abuelos, aunque eso no significaba que estaba del todo tranquila, lamentablemente cuando ella soñaba algo tan vívido como eso, tarde o temprano se volvería realidad.

Busco por todos los medios posibles la interferencia para evitar la partida de sus personas más queridas, ella sabía que, si ellos no estaban, su vida sería difícil. Después de todo, solo ellos cuidaban de ella, no tenía a nadie más y lo que menos quería era ir a parar a un orfanato.

Llegó de la escuela, un martes 13, una hora más tarde de lo normal y encontró a sus abuelos aun con vida.

Ese día se le dificultó hablar del porque de las cicatrices de sus brazos y los moretones de sus costillas, tenía una semana que sus compañeros del salón la acosaban, le escondían las cosas y en muchas ocasiones la golpeaban, dejándola tirada en calles cercanas a su casa.

Quería gritar, quería librarse de todo eso, pero no pudo, al llegar más tarde de lo normal, encontró a sus abuelos muy apresurados por regresar a sus distintos trabajos; al estar sola de nuevo, subió a su cuarto, se encerró en el baño y con la navaja en manos, comenzó a hacer pequeños cortes en el antebrazo (sin llegar a las venas) no pudo desahogarse por medio del dialogo, así que trató de apaciguar el dolor emocional con el dolor físico.

Con sumo cuidado limpió las heridas y la sangre que corría por las mismas, se encargó de tirar toda evidencia que quedara y reanudo sus tareas con lágrimas en los ojos.

El reloj marcó las 9 de la noche y sus abuelos volvieron a casa, mientras Elena se encargaba de preparar la cena, Ulises se peleaba con Lorena para lograr despertarla, al ver que sus acciones eran en vano, fue al comedor y cenó, solamente, con su esposa.

-¿No has notado distante a Lorena?-preguntó Elena
-Un poco-respondió Ulises- está más callada y sus ojos no brillan como antes.
-¿Sus problemas escolares se habrán agravado?
-No lo sé-suspiró- ¿Te parece si mañana vamos a hablar con los directivos?
-Sería pertinente.

Ambos terminaron de cenar y después del noticiero de las 10 se fueron a dormir, aun preocupados por su niña.

Las 7 de la mañana del día siguiente y el trinar de los pájaros le informó a la pareja que era hora de levantarse para hablar con las autoridades escolares para tratar de arreglar algo, aunque nunca se imaginaron que esa pequeña plática sería lo que desencadenaría una tragedia grande.

Llegaron a la oficina del director quien, amablemente, les ofreció un café casi de inmediato, su plática se llevó aproximadamente una hora, todo lo que los señores pedían era que cuidaran bien de su hija, el director, hipócritamente dijo que así sería y los despidió convenciéndolos de que Lorena tendría una mejor experiencia académica; ambos abuelos se marcharon del plantel con una sonrisa en el rostro.

A las 10 de ese día, el director se dirigió al salón de 1o “d” y pidió a Mariana que saliera un momento, la joven de cabello rizado dejó sus plumas y salió a atender el llamado del director.

-Los padres de "La brujita" 
vinieron a hablar conmigo esta mañana
-¿Me puedo deshacer de ella de una vez?-preguntó con un tono de voz muy infantil
-Solo síguela molestando, hay que hacer que parezca que su salida es voluntaria, sabes que no puedo permitir que haya un problema de tal magnitud en la escuela.
-Está bien papi

La niña de ojos verdes, Mariana Gabardos era la hija del director Aron Gabardos quien no toleraba a niños que fueran “raros” o que salieran del término de “normalidad” que él tenía en mente; el director al enterarse, a principios de año, de la habilidad de Lorena, se empeño en hacer que partiera de la escuela y para ello utilizaba a su hija, quien ejercía el acoso escolar sobre Lorena.

Mariana regresó al salón con una sonrisa en los labios, a fin de cuentas su padre le había dado la autorización de martirizar a una pobre niña que solo buscaba ser aceptada y estudiar; la joven de cabello rizado le avisó a Mauricio, su novio, Gabriela y Laura, sus dos mejores amigas y a cuanto alumno ella conociera que estaba segura que le ayudarían, los citó a la salida en la parte trasera y todos cumplieron con la promesa.

Para mala suerte de Lorena, Vania no había ido ese día por problemas de salud, así que se veía obligada a irse sola a su casa, arriesgándose por completo a los malos tratos de sus compañeros, temerosa, al sonar la campana, tomó sus cosas e intento salir lo más rápido posible del aula pero le fue obstruida la salida por Mauricio.

-¿A dónde crees que vas?-le cuestiono
-A mi casa-contestó con un hilo de voz
-Tú no te irás de aquí hasta que no termine contigo, ¿entendiste?-habló Mariana
-Tengo que llegar temprano
-No me importa

Mariana tomó a Lorena del cabello y la azotó contra la pared provocándole una pequeña herida que le comenzaba a sangrar.

-¿Por qué me haces esto?-dijo con lágrimas en los ojos- yo nunca te hecho nada
-Pero eres rara, alteras la tranquilidad de la secundaria con tus estúpidos sueños predictivos, no mereces convivir con nosotros
-¡No es mi culpa!-Sollozo- yo no pedí esta habilidad a nadie
-Del mismo modo que nadie te solicitó en esta escuela- hizo una seña y 2 chicos de un salón alterno aparecieron con un par de cuerdas- amárrenla y llévenla detrás de la escuela

Ambos pelinegros amarraron a Lorena quien solo lloraba mientras trataba, inútilmente, de zafarse de las amarras, cuando estuvo lista, otros tres chicos aparecieron, dos castaños y uno rubio, para entre los cinco llevar a la presa donde la chica de ojos verdes.

Llegaron a la parte trasera de la escuela y aventaron a Lorena a los pies de Mariana, ella solo la miraba con desprecio mientras Lorena trataba de soltar las cuerdas que la ataban. Mariana se levantó de donde se encontraba sentada, se acerco lo suficiente a Lorena y piso su espalda baja.

-¿Te irás de esta escuela?
-No…-sollozó- aquí quisieron que estudiara, aquí terminaré
-Me vale si te pusieron aquí, quiero que te vayas de mi escuela, hazlo antes de que te pese más
-No…
-Has dictado tu sentencia de muerte.

Gabriela y Laura aparecieron de atrás de Mariana, las 3 jóvenes comenzaron a patearla en diferentes partes del cuerpo mientras que los demás presentes grababan y reían ante la situación, algunos le aventaban basura, botellas, bolas de papel o lo que tuvieran a la mano y Mauricio se encargaba de cuidar que nadie viniera a interrumpir la escena.

Lorena solo quería que su sufrimiento terminara, estaba agotada, lastimada, las cuerdas le lastimaban las muñecas, entre llanto suplicaba que la dejaran, así siguió la tortura un largo rato hasta que un joven de 15 años llego y alejó a los atacantes, intimidándolos con un bate de baseball (Ventajas de tener las practicas después de la escuela), se acerco a Lorena y trató de reanimarla al verla, casi, inconsciente por el cansancio y las heridas.

-¿Quién eres?-preguntó aún llorando
-Yael… ¿Por qué te estaban pegando?
-Me lo merezco, supongo…soy la rara del salón y quieren librarse de mi
-Nadie se merece que lo traten de esa manera-con cuidado desamarraba las cuerdas- una carita tan linda, cómo la tuya, no tiene porqué estar cubierta de lágrimas y mucho menos lastimada
-Gracias-sonrió con dificultad

Yael ayudó a Lorena a levantarse y le sonrió. Lorena tenía frente a ella un chico 3 años mayor que ella, de sonrisa reconfortante, con cabello negro en el típico corte escolar, tez blanca y suave, de ojos café, quien le había detenido la tortura que debía recibir esa tarde.

-¿Qué tan lejos está tú casa?
-Cómo a 6 calles ¿Por qué?
-Bien- se rascó la nuca- de por sí ya voy a llegar tarde a mi clase así que…será mejor que te acompañe, podrían volver
-N-no quiero incomodarte
-Tranquila, no es nada

Yael tomó la mochila de Lorena y, ayudándola a caminar, la llevo en silencio hasta su casa, a pesar de que le hacía curiosidad la situación de Lorena, decidió que no era prudente hacerle preguntas relacionadas.

-Es aquí-señalo su casa
-¡Que acogedora luce!
-Créeme que lo es

Lorena tomo su mochila, se despidió de Yael y al entrar a su casa se dirigió, con trabajo, a su cuarto para limpiarse y curar las heridas.

Para fortuna de Lorena, sus abuelos ya se habían ido a trabajar dejándole solo una nota que le indicaba donde estaba la comida.

Desde ese encuentro, Yael, día tras día, se encuentra a la salida de la secundaria de Lorena esperándola para acompañarle hasta su casa, el día, para la joven de cabello negro y ojos tristes, mejoraba solamente con ver la sonrisa de su amigo.

Todo comenzaba a mejorar, entre comillas, ya qué, sus compañeros, aun la molestaban durante las clases, pero todo le mejoraba con el recuerdo de que tiene una familia que la espera y un par de amigos que la protegen.

-¿No has pensado en que le gustas a Yael?-comentó Vania- es decir, un chico no hace lo que él nada más porque sí
-No lo sé-rió Lorena- pero me da gusto que alguien se interese de alguna manera en mi
-¿Y qué hay de mi?-contestó celosa
-Tú callas porqué sabes que eres como la hermana que nunca tuve
-¡Lo sabía!

Las amigas rieron y se abrazaron, en la casa, sus abuelos estaban felices por ver el cambio de actitud de Lorena, las cosas parecieran que tomaban un mejor rumbo aunque, lamentablemente, no era así.

Aunque Lorena se le veía feliz por los acontecimientos a su alrededor, seguía siendo la misma niña vulnerable por dentro, aquella que, aunque fuera por un simple comentario, volvía a la depresión en la cual vivía

Llegaron las vacaciones de Diciembre, Lorena y sus abuelos se habían quedado en su casa para pasar los días juntos, o al menos lo que pudieran, ya que solo el 24 y 25 tendrían libres los días enteros. Lorena se quedaba todo el día en casa, procurando lo necesario y estudiando lo visto en clases para no olvidar nada. 

Sus amigos, Vania y Yael, habían salido de vacaciones a visitar familiares lejanos, los únicos que se quedaron fueron sus enemigos principales, Mariana, Gabriela, Laura y Mauricio se quedaron y siempre la rondaban para poder deshacerse de ella, a fin de cuentas, estaban en temporada vacacional, por ende, nadie se enteraría que había sido encargo del director de la escuela y no habría problema alguno.

El 20 de diciembre, Lorena, decidió salir a dar un paseo durante la tarde, ya estaba fastidiada de tanto encierro, ella no estaba enterada que sus enemigos la observaban de lejos así que se fue sin preocupación alguna. Paseando por los puestos del mercado, buscando un buen regalo para sus abuelos, sintió como una mano le cubría la boca y otras cuatro la jalaban hacia un callejón oscuro. 

-Es hora de arreglar cuentas- dijo Laura
-No podemos permitir que sigas molestando de esa manera a Mari ni a su papi-habló Gabriela
-Mi princesa te castigará por llegar a nuestras vidas-interrumpió Mauricio

Los 3 chicos le cubrieron los ojos, la boca y la amarraron de manos y pies, sintió como un par de manos, más fuertes, la cargaban para aventarla en la parte trasera de un auto que estaba cerca, por más intentos de llamar la atención todo le fue en vano, pareciese que se hubieran vuelto invisibles en el momento, cuando menos se dio cuenta el auto estaba en movimiento, las lágrimas no dejaban de correr por sus mejillas y de un golpe en la cabeza quedó inconsciente

Cuando despertó, miró a su alrededor, estaba en una bodega, varias cajas apiladas se encontraban alrededor, trato de moverse pero le fue imposible, seguía amarrada, sin oportunidad de escapar

Al poco rato se abrió la puerta, dejando ver la silueta de una joven, de 13 años de edad, quien, lentamente, se fue acercando hasta Lorena con una sonrisa macabra. 

-Mariana- la miró- ¿Por qué haces esto? 
-Ya te lo había dicho- rió y la alzo por el cabello- quería que te largaras y si no lo hiciste por las buenas, lo harás por las malas.

Comenzó a patearla, nuevamente, hasta el cansancio, con una navaja, en el brazo derecho, le hizo cortes simulando sus iniciales, viéndola tirada y sangrando, Mariana, no pudo evitar el comenzar a reír cómo desquiciada, Lorena, asustada, solo pedía piedad por su vida, no quería morir en ese lugar, no quería que su vida acabará de esa manera tan cruel, no ahora que había encontrado a alguien que podría llegar a quererla como tal.

-Te juro que me iré- lloraba- pero por favor…déjame vivir
-¿Estás segura?
-Sí…pero basta ya…

Mariana tronó los dedos y tres hombres vestidos de negro aparecieron en la habitación, desamarraron a Lorena y la tomaron por los brazos.

-No te quiero ver rondando de nuevo… que te irá mal

Lorena, con los ojos hinchados de tanto llorar, asintió con la cabeza, recibió una última cachetada por parte de Mariana y los hombres la lanzaron fuera del almacén. Lastimada, con dificultad para moverse y con grandes cantidades de sangre perdidas, comenzó a caminar sin rumbo fijo, no sabía dónde estaba, lo único que distinguía era la carretera que estaba a su lado, los autos pasaban y las pocas personas que rondaban la miraban con curiosidad pero sin intenciones de hacer nada.

Cuando su cuerpo no le dio para más se dejo caer en la tierra caliente a un lado de la carretera, no sabía dónde estaba, a donde iba, que sería de ella si nadie la atendía, que pensarían sus abuelos al no encontrarla…con lágrimas en los ojos, su mundo se tiño a negro y no supo de si hasta una semana después.

Despertó en el hospital, Vania, Yael y sus abuelos se encontraban en la habitación, todos preocupados por su salud, al verla reaccionar sonrieron y llamaron de inmediato a los doctores.

-¿Dónde estoy?- preguntó mientras se sentaba en la camilla- ¿qué me pasó?
-En el hospital-respondió Yael
-Te encontraron inconsciente en la carretera y te trajeron de urgencia-completo Vania- ¿quién te hizo eso?

Las lágrimas de Lorena no se hicieron esperar, tenía miedo de que pasara algo peor por echar de cabeza a Mariana pero, si ya se iba a salir de esa escuela, no tenía ya nada que perder, se armó de valor y miro a los presentes, incluidos sus abuelos, quienes iban entrando en ese momento acompañados del doctor Avilés.

-Lo que pasa es que… bueno, todos tienen noción de esto, mis abuelos trataron de arreglarlo pero no se pudo, Vania me ha ayudado a defenderme de los de la escuela y Yael... bien, él me salvo de una golpiza que me estaban dando, Mariana Gabardos me hacía bullyng, pero no solo eso, su padre, el director de la escuela era quien le daba la pauta para ejercerlo sobre mi
-¿Inclusive el director estaba en esto?-exclamó asombrada Elena
-En efecto abuela-suspiró- nadie me ve bien allá por mi tipo de sueños, al director no le agrada nada que salga de la “normalidad” por eso es que le dijo a su hija que me ahuyentara del plantel y lo logro… ya no quiero ir más a esa secundaria

Los ojos de Lorena se nublaron por las lágrimas, recordar todo eso le dolía en el alma, tal vez no tanto lo físico, si no los crueles comentarios que solían hacer sobre ella, ambos abuelos abrazaron a su nieta mientras que Yael y Vania salían en silencio de la habitación dejando a la familia sola.

-¿Qué planean hacer?-preguntó el doctor
-Una denuncia sería conveniente-comentó Vania asomando la cabeza
-Concuerdo con la niña-rió Elena
-No-intervino Lorena- déjenlo ya así…solo quiero olvidar lo sucedido
-¿Acaso quieres que alguien más sufra lo que tú? ¿Acaso quieres que mas niñas vayan por ahí, siendo martirizadas por la estúpida de Mariana?
-No…claro que no
-Entonces ve a declarar pequeña- sonrió Yael

La familia dirigió la vista a la niña, quien, aun llorando, asintió con la cabeza, Lorena había encontrado una fortaleza para apoyarse, o más bien, se había dado cuenta de que la tenía, sonrió ante los presentes y acepto llevar su caso a la corte.

Tras 6 largos meses de juicio contra Mariana y Aron, su padre, se dictó la sentencia encontrándolos culpables de acoso escolar e intento de asesinato a una menor de edad, su sentencia fueron, 4 años de prisión, para Aron y 3 años en la correccional de menores.

Lorena logró volver a la misma secundaria, siendo ya feliz finalmente, conviviendo, como es debido, con sus compañeros de clase, quienes la aceptaban aun con todo y sus sueños, después de todo, la única que había metido la semilla de la discordia entre los alumnos y la joven Montenegro  había sido Mariana todo el tiempo.

Hay que aprender a hablar con la verdad de los problemas, saber gritar cuando es debido, no dejarnos vencer ante los insultos o intimidaciones de las personas, habla con tus conocidos, no dejes que nadie te haga sentir la misma soledad que sintió Lorena.

¿Y por el sueño? Gracias a todo lo que sucedió, ella se había olvidado completo de él y no se cumplió, la familia logró vivir feliz durante un largo tiempo, Vania siguió con la función de su mejor amiga, casi su hermana, mientras que Yael cambió su papel de amigo por un papel de novio.


Finalmente la joven, Lorena Montenegro, pudo sonreír de verdad, el dolor de haber perdido a su madre y el dolor provocado por Mariana poco a poco se desaparecieron de su vida, la soledad de Lorena, finalmente se disipo. 

VANESSA JAQUELINE SÁNCHEZ VELÁZQUEZ




¡Buenas noches lectores!...Cómo podrán notar cambié el playlist y el diseño de blog. 
Se viene un nuevo año y quiero comenzarlo con la música que me hizo crecer y con un diseño renovado. 

Espero disfruten de este cuento de mi autoría, como todo lo que ven aquí, lo escribí hace 2 meses y medio más o menos. El tema que se abarca es uno que, lamentablemente, viví en carne propia tiempo atrás. El famoso acoso escolar.

No tengo mucho que decir.

Atte: Una Galleta Escritora.




sábado, 21 de diciembre de 2013

Anécdota Semanal.

¡Buenas Noches! Tanto tiempo sin subir como se debe en este sitio. Aunque bueno, hubo muchas cosas que no hice por culpa de la escuela.

Hago esta anécdota, más que nada, para tratar de desahogarme por los hechos acontecidos en esta semana que, muy de la nada, se convirtió en ¡UN DESASTRE!

Mi último día "tranquilo" fue el 12 de diciembre, el día de mi cumpleaños. Ese día me hicieron un "singular" regalo vía facebook.
Debo decir que ¡NUNCA! actúe con mala fe...solo...solo actúe sin pensar en los problemas que acarrearían a mi, a mi personaje de roleplay y a su singular pareja.

No he podido comprender el porque lo que pasa a mi alrededor me llega a afectar tanto, ya sea para bien o para mal. Esta fue una de las razones por las que me vi obligada a cambiar de perfil de facebook (y por lo que me enteré recientemente, esta otra persona lo hizo de igual manera) no me sentía en mis cabales... ni mucho menos. Puesto que, hasta cierto punto, había arruinado un matrimonio "sólido" (Muy de la nada, eso sí)

De hecho...el matrimonio de roleplay del que hice mención en una anécdota del 12 de Octubre fue el que se acabó.

¡ME HUNDÍ EN UNA DEPRESIÓN DE UNA SEMANA! A estas alturas...sí aun me siguen doliendo el cambiar tan rápido de las cosas, pero ya no tanto como para estar como me encontraba.

Me sentí mal con el usuario, me sentí mal con ambos personajes y...creo que también conmigo misma. Aunque he de aceptar que la depresión se me desapareció, al momento en que me reclamaron de mis escritos. Ahí, no sé como, pero encontré una fuerza y dije "¡Al demonio todo, métete conmigo pero NUNCA con lo que escribo!"

A las personas que me apoyaron (aunque unas no comprendían el qué de todo esto) se los agradezco. ¡REALMENTE LO HAGO! Los que me dieron razón en aquella disputa...igual lo agradezco. (No sé quién tuvo razón a ciencia cierta, pero cada quién defendió lo que le pareció justo)

De hecho, esto sucedió el...sábado y domingo pasado... el domingo, no sé como, pero me entraron en la cabeza ¡TODOS los temas de química que no había comprendido en el semestre! Fue extraño, pero satisfactorio (Aquí hago paréntesis para agradecer a mi abuela que me acompañó y, casi, me obligó a estudiar para olvidarme de mis males)

El lunes presenté aquel examen, con el cual espero acreditar la materia como es debido.

Con esto que aconteció me di cuenta que...el roleplay no es lo mío jajaja. Con esta sería la tercera vez que mi personaje principal (Llámese Selena, Paris o Valerie) queda severamente afectado sentimentalmente. Aunque bueno, la tercera bien se pudo haber evitado pero, como ya dije, actúe sin pensar. Doy pauta a, probablemente, dejar este tipo de juegos durante...otros 3 años. Me será relajante, aunque aun no estoy segura de lo que haré. (Hablo en serio, después de lo de Selena lo dejé solo 2 meses, con lo de Paris ¡3 AÑOS! y con lo de Valerie...ahí no estoy muy segura)


Por cierto, creo que aquí no lo había comentado. A parte de los cursos de Japonés, en enero, muy probablemente comience con clases de batería.

El gusto por este instrumento me viene desde los 8 o 9 años. La banda poblana "Los patita de perro" me gustaban y asistía a cuanto concierto me era posible (eso es algo que aun hago en la actualidad) y en la mayoría de las veces, solo iba por ver a Charlie (El baterista) desempeñarse en el escenario. Pero no fue hasta actualmente que me enfoqué en la banda SID donde me atrapó la energía de Shirato en la batería y lo decidí. Tardé en convencer a mi mamá, pues nunca termino lo que inicio y tras muchas súplicas (y una clase prueba) aceptó a que tomara clases como tal.

Creo que eso sería todo lo que quisiera contar... bueno y que el 13 de diciembre, mi mamá y un amigo suyo me llevaron a celebrar mi cumpleaños, me llevaron a cenar y a tomar algo (porque a la señorita se le metió el caprichito y quería que le dejaran tomar alcohol) Todo iba bien hasta que nos encontramos a un compañero del trabajo de mi mamá. No diré su nombre, pero él me invitó un caballito de tequila (Para esto ya me había yo tomado 2 copas de laguna azul. Bebida hecha con Vodka y jugo que no recuerdo la fruta) y bueno... terminé riendo como loca y, al llegar a casa, caí vilmente dormida. Jajaja al parecer el tequila fue demasiado (ya que no tenía nada que lo acompañara)


Ahora sí, creo que sería todo.
Pasen buenas fiestas en compañía de sus seres queridos. ¡FELIZ NAVIDAD!

Atte:
Una Galleta Escritora